27 June 2005

Marchando jubiloso



Este sábado, como hace tres años, me lancé a Reforma con un grupo de amigos de ambiente y emprendimos una larga y festiva caminata desde el Ángel de la Independencia hasta el Zócalo en el día más gay del año. Me fui prepadado: una mochilita con botellas de agua congelada, una chamarra pa' el frío y el paraguas que me acogería ante la lluvia inminente. Como todos los años Reforma se inundó de grupos de activistas que gritaban consignas igualitarias, hombres vestidos de mujeres, mujeres vestidas de hombres, hombres transformados en mujeres y uno que otro ser humano que no tuvo ningún empacho en salir a la calle sin ninguna prenda. Los carros alegóricos de los diferentes centros de diversión nocturna de ambiente no faltaron, y yo mismo, junto con mi comitiva, me anexé gustoso al carro del Living, cuya estridente música electrónica acaparaba la atención de un buen número de gente. A diferencia de otros años, no me tocó escuchar muchas consignas políticas a favor de la tolerancia, del respeto a los homosexuales y de la entrada de vigor de las sociedades de convivencia (aquélla figura legal que muchos han intentado, sin éxito, sea aprobada por la reticente Asamblea Legislativa del DF). Tal vez eso fue porque opté, junto con mis acompañantes, por quedarme en la mitad "festiva" de la marcha (la de los carros alegóricos, gente vestida de colores y mercadotencia de empresas gay y gay friendly) en lugar de tomarme la molestia por adelantarme unas cuadras y anexarme a la mitad "activista" de la marcha (la de los padres de familia orgullosos de sus hijos gays, la de las lesbianas comunistas y homosexuales cristianos). Con el pasar del tiempo es más común que me encuentre con caras conocidas (como la de aquél jovencito que conocí en PRIDE la semana pasada, o algún amigo de un amigo que me fue presentado en alguna reunión, ex alumnos de mi alma mater o hasta algún ex-profesor...). Me divirtió sobremanera la cara de los desprevenidos turistas o peatones que se encontraban en Reforma, Hidalgo, la Alameda, 5 de mayo y el Zócalo quienes ponían una cara de impresión y se sorpendían a sí mismos al darse cuenta que sonreían ante los fetejos descarados de la comunidad (acuñada de forma políticamente correcta) lésbico-gay-bisexual-transgénero (LGBT). Mi diversión se vio complementada por el consumo de una mezcla maravillosa de ron (OK, a veces el ron puede ser bueno) y refresco de manzana, que compramos en un OXXO a la altura de la Glorieta de la Palma. La diversión hubiera sido extrema si no fuera por el sencillo error de haber tomado tantos líquidos diuréticos que me impidieron contonearme libremente al ritmo de la música electrónica que emanaba del carro alegórico del Living. El tramo de 5 de mayo fue el más divertido, el más catártico, el tramo en el que la gente debía comprimirse debido a la angostura de la calle. Pero al llegar a la plancha del Zócalo todo se fue al traste. La lluvia comenzó a caer a cántaros y yo, con el resto de mi comitiva, corrimos despavoridos a refugiarnos al metro. Como todos los años, ya no me quedé a presenciar el mitin político y el show artístico que se hace en el Zócalo. Mi cansancio, la lluvia y mi notoria falta de solidaridad con la causa me lo impidieron. No importa, me fui a casa de un amigo a comer pizza, resguardarme de la lluvia y a recuprar fuerzas para irme a la famosa White Party que tendría lugar esa noche...

21 June 2005

CHILANGO ANTI-MAINSTREAM: 10 cosas que no me gustan

  1. El helado: ¡Es frío!
  2. Las galletas OREO: OK, confieso que una vez, sólo una vez, me sorprendí a mí mismo comiendo una OREO y exclamé en voz alta "¿Por qué no me gustan estas galletas?" Fue solo un arrebato, ya que en general la idea de tomarme un vaso de leche fría y un par de estas galletas no me llama la atención.
  3. Johnny Depp: ¡Simplemente no puedo entender por qué esa androginia le resulta atractiva a toda la población mundial! No niego que es un actorazo, pero su belleza no me inspira mucho.
  4. El sushi: Insípido y nada llenador, prefiero sustiturilo por un yakimeshi o cualquier platillo de un restaurante de comida china.
  5. Los bebés: Los niños chiquitos no sólo no me llaman la atención, sino que me incomodan. A pesar de ahber sido bendecido con una hermana a la que le llevo 14 años, mi ausencia de insitnto paternal hace que mi trato con los bebés y los niños chiquitos sea muy seco.
  6. La Nutella: sin comentarios
  7. El ron: Seguramente alguna vez me puse una peda monumental consumiendo una botella de Bacardi blanco o similar, porque no tolero el olorcito a alcohol que emana dicha bebida alcohólica. ¿Por qué todo el mundo prefiere pedir una botella de ron a una de vodka?
  8. El atún: Poseo cierta aberración hacia los mariscos en general y, siendo el atún el marisco más común, este producto figura en mi lista de cosas que no me gustan.
  9. El dominó: Odio tener que hacer sumas mentales e interpretar las señales que mi compañero de juego me manda al jugar este complicado juego.
  10. El Hip-Hop: Nunca antes un genero musical despreció tanto las potencialidades de la voz humana. Sé que rapear no es nada sencillo, pero la agresividad y la falta de armonía vocal, así como todo el sub-mundo que el Hip-Hop representa no me son nada agradables. Claro, con sus excepciones...

20 June 2005

POP fino


Mi buena amiga Kali, la que hasta el momento es la única lectora de este Blog, tuvo a bien compartirme una finísima canción que he añorado desde hace semanas. Se trata del emotivo cover que Natalia Lafourcade le hace a un tema inolvidable de Intocable: "¿Y todo para qué"? Canción que va muy ad hoc con mi mood actual, by the way. Toda esta conmoción que dicha canción causó en mí me ha llevado a reflexionar sobre las maravillas de la música POP. Su simpleza, su facilidad para que una tonda pegajosa se te quede (para bien o para mal) encerrada en el cerebro por horas, hasta que logres concentrarte en una idea más productiva o simplemente, hasta que otro ritmito o sonzonete reemplace la tonada primera. Ahhh! la música POP! Escuchar la vérsión de caché que la Lafourcade le hizo a Intocable y leer el mensaje que Kali me mandó anexo al archivo MP3 me hizo pensar: "me gusta el POP fino." Pero inmediatamente me pregunté: "¿en qué diablos consiste el POP fino?" ¿Qué lo separa del trashy POP? ¿Acaso esta relflexión es una excusa barata para justificar mi apego a este género tan cuestionable?


15 June 2005

Como diría Zero 7...



"Now that I've seen you
stripped to the very core
I know that I need you
less than I did before..."

14 June 2005

El hermano incómodo




Mis queridos chilangos estresados: vivimos en un país en el que gente inocente puede llegar a ser encarcelada por 10 años sin que 'se le haga justicia,' aún cuando esta gente inocente sea hermano de un ex-presidente... ¿Cómo la ven?

02 June 2005

Como diría Astrud Gilberto...

"Love is the saddest thing when it goes away..."

"What can one do when a love affair is over?"