26 January 2007

Au revoir!

Ayer lo escuché en el radio y lo pude comprobar myself: Enero se termina y con eso la aburrición. La resaca de las festividades decembrinas desapareció, todo vuelve a la normalidad, en la agenda empiezan a figurar conciertos, bodas, exámenes profesionales. (y sus respectivos brindis), entrevistas para becas, etc... Las intrigas regresan también, para el deleite de mis morbosos lectores.

Una compañera del colegio se tituló y no me podía perder los festejos. Tenía que ir porque ahí vería a Barbs, a quien no había visto en un mes, recién regresada de su gira por Europa. Tenía que ir porque sabía que la banda pesada la seguiría en un nuevo lugar al que hay qu'ir: "La Bipolar", bar-cantina coyoacanezca-hip indie-rocker, spot "to-see-and-to-be-seen", propiedad de papichulo Chema Yazpik y frecuentado por luminarias del talante de León de Zoé y miembros de bandas emergentes como Furland (e.g., el hermano de la festejada). Tenía que ir, among other inconveniences, a pesar de que a la mañana siguiente tendría la primera parte de mi examen final de francés.

Valió la pena. Definitivamente tengo que retomar mi presencia en la escena indie rocker de la ciudad y aminorar un poco, sólo un poco, mis idas a los antros gremiales, de ambiente. Valió la pena reencontrar amigos y colmecas a los que no había visto en meses, tomar vodka tonics, felicitar personalmente a la guapísima festejada, ver gente bonita, platicar con Barbs sobre su magnífico viaje y su emocionante regreso a casa. Valió la pena a pesar de la incómoda conviviencia con el amigo que ya no es mi amigo, valió la pena a pesar de que estar en el mismo coche con mi ex, sacando a luz cierto -all time favorite- chiste local que se remonta tiempos lejanos, para el estrés de la pobre de Barbs, nuestra amiga común.

Desperté crudo, a las 7 AM, la hora de mi examen final. Llegué media hora tarde, y así lo tuve que hacer. Lo he decidido, fue sufciente. Mis días como estudiante de francés han terminado por el momento. No me inscribiré al siguiente curso. Levantarse temprano para ir a una clase de siete, ir a trabajar y salir de la oficina pasadas las 9 de la noche es inhumano. Necesito vida social. Necesito bajarle al ritmo de los deberes, y esas salidas de la oficina no parece que vayan a atempranarse. Y de todas formas, creo que estoy lo suficientemente preparado para hacer el mentado examen de francés del SEM en marzo. No suelo ser un tipo que no termine las cosas. Pero esta vez no seguiré con el francés, no es humano, no es justo, la hueva me ganó.

21 January 2007

La tarea

Sabrozim Inc. me ha instruido a divulgar la dinámica siguiente.


INSTRUCCIONES:

1. Agárrese el libro que tenga más cerquita.

2. Dele hasta la página 123.

3. Váyase ahora a la quinta oración.

4. Copiése las siguientes tres oraciones.

5. Publíquelas en su blog junto con el nombre del libro y el autor.

6. Póngasela de tarea a otros tres cristianos.



Mi respuesta:

" - Cuando venga el señor cura - le dije antes de cerrar la puerta - le pides que te confiese, porque mañana te mueres.
Estaba decidido a hacer un fusilamiento ejemplar, pero al llegar a la casa de Periñón encontré que las sobrinas habían hecho horchata y tendido una hamaca entre dos pilares. Eso me ablandó un poco. "


Del libro "Los pasos de López" de Jorge Ibargüengoitia



Le paso esta tarea a....

1.- Jesús

2.- El Chiquis

3.- Medeo Mandarino


(y a todos los demás que se quieran apuntar)

17 January 2007

Mis gustos culposos me delatan

Ya en un post previo confesé mi nada honroso gusto por Belinda (o "Beli-bitch" como uno de mis lectores la definió sabiamente), en especial su nueva canción Avril Lavignezca y su ondita wannabe "soy niña mala". NO es que yo sea fan from hell de esta mujer, ni que me compre sus CD's, pero la semana pasada estuve a punto de cruzar esa línea.

Ese viernes el Chiquis se había encargado de organizar una ida al cine con dos de sus amigas del ITAM. Veríamos "The Holiday" en el nuevo Cienemex de Antara Polanco. La idea se me hizo muy atractiva, en vista de que iríamos con amigas itamitas del Chiquis, que a pesar de que yo no conocía muy bien, sabía que eran garantía de diversión. Y así fue, las mujeres me cayeron muy bien, dada la compatibilidad de intereses (entre internacionalistas te verás...). Una de ellas hasta me dio tips para la entrevista que tendré la semana siguiente, como parte de mi búsqueda de becas para una posible maestría en el extranjero y, como yo, hará el examen del SEM. Sufrimos juntos la amarga experiencia de beber los peores cosmopolitans y mojitos que hayamos probado en esta ciudad mientras nos dábamos cuenta que estábamos consumiendo en el bar "loser" del cine de Antara, y no en el VIP.. Bollocks!

Al disponernos a entrar a la sala, pasamos por el stand donde venden las palomitas y CHAZ! me iluminé. Recordé la última vez que había ido a un Cinemex, un par de semanas atrás, en una cita fallida previamente reseñada en este Blog. Recordé que estando en el cine, durante los avances, se proyectó un promo de un paquete que se vendía en la dulcería, que incluía UN CD DE BELINDA, con videos y una entrevista exclusiva. Aquella vez me contuve de haber comprado tan codiciado producto, ya que 1.- estaba acompañado de una cita y 2.- ya había entrado al cine y me dio hueva salir de la sala (los que no me conocen, han de saber que una de mis partes favoritas de ir al cine es ver los avances o trailers de las películas que se estrenarán).

Pero esta vez en Antara no pude evitarlo, me compré mi paquete de Belinda, que incluyó el refresco más raro que haya probado en mi vida: mitad Coca normal, mitad Coca Light- Pinche Chiquis! Como iba a compartir refresco con él y él no puede dejar de tomar cosas light, nuestra negociación debrayó en esa rancia mezcla.

La película estuvo blah. Con un final abierto y optimista que no me dejó para nada satisfecho. Las finísimas amigas itamitas del finísimo Chiquis no se habían percatado de mi compra hasta después de terminada la película, ya que, al salir a la luz, el Chiquis hizo un comentario a toda voz (cierto pero innecesario) sobre mis reprobables inclinaciones musicales. Oso de la vida. Las respetables amigas itamitas no dudaron en secundar al Chiquis en su recriminación hacia mí. Y la ex-Becaria, la que me había pasado unos tips, atinó en decir, en broma por supuesto, que de haberlo sabido, ni siquiera me hubiera dado sus consejos in the first place.

Y así me fui a mi casita esa noche de viernes. Llevé al Chiquis a su casa mientras escuchábamos resignados mi reciente adquisición en el estereo de mi coche. Lamenté haber hecho esa compra tan impulsiva, a pesar de que, en términos reales sólo me costó 12 pesos. Lo que medio salva al CD es una canción equis de Moenia que también viene incluida. ....... NOT! (Borat dixit)

La mañana siguiente, arrepentido de mi compra y la humillación subsecuente, llevé a mi hermanita de 11 años a sus cursos y se me ocurrió preguntarle si era fan de Belinda y si quería que le regalara mi disco (después de todo, ella tiene el primer CD que la diva wannabe del pop sacó hace años ya, con éxitos como "Boba niña nice"). Su respuesta me sorpendió:

"¡Ay! ¡¿cómo crees?! yo no escucho esa música" -- Me respondió ella

"¿Entonces que grupos te gustan?" ---- Le inquirí, dudando sobre sus gustos musicales

"No sé.... a veces U2... Coldplay....." -- me dijo


Era oficial. Había tocado fondo.

14 January 2007

EX-trés in the city

Corríjanme si estoy equivocado. Creo que es muy poco común que alguien pueda mantener una relación saludable con un EX. Muchas de las personas que conozco (myself included) están envueltas en dinámicas enfermizas con alguna persona con la que tuvieron una relación significativa.

Ayer me anexé al plan nocturno de una amiga que no veo tan seguido. Fue una velada rara porque yo no conocía a nadie de los asistentes a la fiesta. Pero al menos llegué rodeado de la seguridad que brinda llegar en grupo y con botella de Vodka en mano a media noche a casa de un desonocido. Iba con el grupo de amigos de la secu de mi amiga, gente de quien yo sabía su existencia pero con los que nunca he convivido. La mega peda prometida resultó ser una reunión petit comité de un grupo de personas que ni yo ni los amigos de la secu conocíamos muy bien. Entre los asistentes estaba una mujer mal vestida (con todo y bufanda de leopardo), una mujer ebria que seguro venía de otra fiesta, pues estaba disfrazada de mucama sexy, y el EX de mi amiga. La usual templanza y seguridad de mi guapísima amiga terminó por desaparecer ante la presencia de su EX. Y así, los amigos de la secu y yo nos descubrimos encerrados en una casa desconocida, siendo testigos de su dinámica rara con el EX. De plano nos fuimos temprano, los a amigos de la secu (finísimas personas) y yo, dejando a nuestra amiga a las 4 de la mañana en esa casa. Lo ocurrido me puso a pensar sobre las relaciones que los veinteañeros chilangos mantenemos con nuestros EX's.

¿Por qué hay pocas personas que pueden mantener una relación decente con el EX? ¿Es necesario ser amigo de un EX? El Ex es alguien que significó mucho para uno en algún momento de la vida, y por una u otra cosa, la relación amorosa que se tenía con esta persona se terminó. ¿Vale la pena seguir el trato, aunque sea de amistad? Me ha tocado ver muchas cosas relativas al trato con el EX que no se me hacen de lo más óptimo: que alguno de los "amigos" siga teniendo la esperanza de regresar con su EX y por eso decide mantener la amistad; personas que temen contarle a sus EX's-ahora amigos (con quienes ya cortaron hace años) que salen con otras personas porque no quieren romperles el corazón; personas que dicen tener una relación cordial con su EX, pero que muy en el fondo aún guardan toneladas de rencor en su corazoncito roto; parejas de EX's que forman parte del mismo círculo reducido de amigos de la secu y que tienen que convivir a huevo durante todos los años siguientes a la ruptura, sin importar lo incómodo que resulta que uno de ellos le guarda una ley del hielo permanente a la otra; personas que desde que cortaron con su EX, no se han acostado con nadie más (excepto por un par de veces que lo hacen con ... su EX), o quienes desde que terminaron, no han tenido ninguna relación significativa ni duradera y han perdido la cuenta de las personas con las que se van a la cama.

Alguna vez pensé sin dudar que es posible ser amigo del EX. Pero ahora sólo creo que eso es posible bajo ciertas condiciones. Todo sentimiento de atracción, de romance, tiene que desaparecer. No puedes ser amigo de alguien con el que te ilusiona la idea de andar en el futuro. Después de todo, si vas a ser amigo de tu EX, tienes que estar dispuesto a conocer y tal vez llegar a ser amigo de su nueva pareja (auch! tricky business). También tiene que desaparecer todo sentimioento de agravio hacia el EX. Otherwise, todo se queda sólo en buenas intenciones y un trato cordial y frío, más forzado que auténtico.

Mientras descifro si es posible mantener una relación sana con un EX, me voy al menos a arropar a la idea de que si hubo un EX, hubo un noviazgo, y lo que sucedió durante ese tiempo, con sus altas y bajas, tuvo que haber sido lo suficientemente chido como para respetar la memoria de la relación, aún cuando en un arrebato de ira, algún día hayamos destruido todo registro palpable (fotos, cartas, etc) de que esa relación alguna vez fue.

Reajuste

Siento que mientras pasa el tiempo y convivimos con más personas, corremos el riesgo de desgastar las relaciones, de dañar al prójimo con las actitudes (o que lo dañen a uno). Pienso que a mis early twenties mis relaciones con los demás eran mucho más simples, sin intrigas chafas ni agravios insuperables. Ahora, ubicado en el esplendor de los mid-twenties, siento que es más común que yo y las personas a mi alrededor nos veamos involucradas en situaciones tensas en las que hay que convivir en contra de nuestra voluntad con personas non gratas, derivadas de la existencia de alguna intriguilla previa, o de un rompimiento demoledor, o del distanciamiento entre dos amigos que dejan de serlo y actualmente se aborrecen. Conforme han pasado los últimos años, puedo contar a por lo menos seis personas que sé que me detestan. No me molesta en general saber eso, pues no soy monedita de oro, pero sí lamento no ser del agrado de uno de ellos.

¿Será que mientras corre el tiempo y nos relacionamos más y más con las personas, desgastamos esas relaciones al grado de dejar el trato amable y aborrecerse? Cultivar una amistad, sin duda, es un arte. Y últimamente siento que he perdido la habilidad para relacionarme decentemente con las personas cercanas a mí. Creo que han aumentado mis faltas de cortesía y la falta de tiempo libre reduce las posibilidades de que pueda ver a mlos amigos que viven más lejos y veo muy de vez en cuándo.

Ahora me siento en medio de un periodo de "reajuste" de mis relaciones. Unas amistades se terminan, otras, espero fortalecerlas. No sé qué esperar. Es raro cuando tus dinámicas amiguiles cambian, terminas conociendo más a fondo a otras personas que jamás imaginaste que considerarías amigos verdaderos. Pero creo estar seguro de una cosa. Si alguien del que te distanciaste en un momento determinado es en verdad tu amigo, tarde o temprano se recuperará la amistad. No será lo mismo, pero al menos esos momentos incómodos desaparecerán, esos en los que hay que convivir en alguna reunión con algún ex-cuate que te aborrece. Si un amigo es en verdad amigo, habrá perdón, recoinciliación, sin importar qué tan ojete se haya sido. Verdad Eve?

07 January 2007

La frase de la semana


"En Toluca, el cambio se queda"


Cortresía del H. Ayuntamiento (panista) de Toluca de Lerdo, Edomex, 2006-2009



03 January 2007

Mi reprobable yo

A raíz de la cita que tuve con el chico CIDE me animaré a confesarles, mis fieles y morbosos lectores, que tengo un patrón de comportamiento bastante reprobable. De vez en cuando (una vez al mes, tal vez más, tal vez menos) me veo enfrentado a una situación en la que conozco a un chico que de primera impresión me parece prometedor, me lanzo a la conquista con todo mi arsenal (o me dejo conquistar), y para la segunda cita (casi siempre ante la reveladora luz de día y la sobriedad), me doy cuenta que el sujeto en cuestión no es boyfriend material. Eso me pasó hace un par de meses, con el caso debidamente reseñado del abogado que conocí mientras hacíamos ejercicio en el Bosque de Chapultepec. Me sucedió también unas semanas con el artista que me ligué en la mega pedota en un bar de no muy buenas referencias el día de la fiesta de cumpleaños del Friend. Y entonces, mi falta de huevos me hace mandar señales equivocadas que hacen que los sujetos piensen que estoy interesado: un beso, la promesa de alguna llamada futura. Es como ese capítulo de F.R.I.E.N.D.S. en el que Chandler no puede evitar decir "I'll call you!" después de una cita con una chica que no le gustó.

Eso fue exactamente lo que pasó ayer con el chico CIDE. Al llamarme el viernes pasado me daba a entender que en efecto estaba interesado, claro que a estas alturas yo ya había perdido todo interes whatsoever en salir con él. Una serie de episodios en los que él fue a las sesiones de ajedrez de los viernes me hicieron conocerlo un poco más a fondo y darme cuenta que ni al caso con él. Las referencias que recibí de tres fuentes diferentes que lo conocían en sus tiempos de estudiante universitario tampoco le daban mucho puntos. Pero acepté salir con él porque estaba yo muy intrigado en descubrir de primera mano sus intenciones hacía mí. ¿Acaso era closetero y nunca había salido con güey en su vida? Tal vez no era eso, tal vez quería organizar conmigo algún grupo de estudio con miras al examen del SEM que será en febrero (y que se supone que él también tomará). Además, en vista de que para mis adentros esa llamada del viernes había sido una victoria para mi ego, me propuse ir a esa cita para mandar el mensaje de que, por tardado, por sonso, o por indeciso, el hombre jamás tendría this piece of fine meat. Vestido lo suficientemente bien com para hacer voltear miradas (un saquito de pana en invierno nunca falla), pero no como salir de antro (hello? era martes, iríamos al cine) lo recogí en su trabajo. Fue en este momento en el que salieron a relucir los primeros dos puntos malos (desde mi punto de vista superficial) del chico CIDE: 1.- el hecho de que yo lo fuera a recoger indicaba indudablemente que el sujeto NO TENÍA CARRO y 2.- Su outfit dejaba mucho que desear. Amigo, si vas a salir en una primera cita con un chico que te interesa haz un esfuerzo. La plática en la que se decidiría la película que veríamos fluyó de manera positiva. Sus conocimientos cinematográficos fueron un aliciente. Mi actitud totalitaria when it comes to movie-going me había hecho investigar con antelación un conjunto de películas, horarios y complejos cinematográficos en la ciudad. Así que pobre no tuvo muchas alternativas y se decidió de manera conjunta ir a ver la nueva de Cuarón. Como el horario de la película lo ameritaba, fuimos a tomar un café a un Starbucks cercano y fue ahí donde sus intenciones salieron a flote. En efecto, el hombre estaba interesado en mí, en efecto, él era gay y se había percatado desde el día no 1 sobre mi gaydad (gracias a mi pulserita reveladora). La conversación fue fluida, pero varios de sus comentarios me habían hecho pensar que el hombre era closetero. Así que de camino al cine le pregunté "¿De qué nivel de closetería estamos hablando?" La respuesta fue el tercer shock y el punto más malo de toda la velada. Resulta que a pesar de que el hombre tiene amigos que son como él y como yo (y como TÚ que estás leyendo esta nota), y que en su casa medio que saben de él, a pesar de que ha tenido más de un novio y se sabe gay desde la prepa, el hombre maneja cierto nivel de closetería que a mí me parece inaceptable. NO sólo laboral, sino también de amigos no tan cercanos y compañeros de universidad. That settled it, no había ningun chance que pasara algo significativo aquí. Fuimos al cine y me contuve. A diferencia de otras citas en las que por costumbre mis manos desviaban su curso hacia una pierna en el asiento de a lado, esta vez no lo hice. Además, la película estaba en verdad buena.

Acabó la película y me ofrecí llevarlo a su casa, pero él sugiere que hagamos alguna otra cosa porque no era muy tarde. Optamos por ir por chelas a Coyoacán. La plática era bastante fluída, pero no tanto como para mantenerme interesado en repetir la experiencia. Además su sentido del humor no se me hizo de lo mejor (turn off No. 4). Después de una veintiúnica chela lo llevé a su casa. Fue ahí donde todo se echó a perder. Hasta ese punto yo no había dado brazo a torcer, pero ya en el coche, el sujeto estaba literalmente sobres y yo no oponía demasiada resistencia. Para cuando lo llevé a su casa que estaba lejísimos (turn off no 5, location location location!) pensé "what the hell?" y me despedí de beso en la boca (turn off no. 6 y último). Blah. Ahora creo que él piensa que estoy interesado. Y a raíz de todo esto, confirmé que mi chafi actitud en esa cita es parte de un patrón que habré de romper.

Eso sí, salí con el chico CIDE, lo conocí y traté con él lo suficiente como para darme cuenta que no es partido.