Puluaba por la vida estresado, sin encontrar inspiración para escribir mi próximo post. Ya estaba llegando al punto en el que disponía a resignarme ante la posibilidad de que "Estrés in the City" desapreciera por enésima vez. ¡No sabía sobre qué escribir! Pero hoy en la mañana, al llegar al trabajo, me fue regalada una pulserita blanca de tela muy mona con la leyenda "La elección la hicimos todos, por un México en paz" y una banderita de México. Voila! En ese momento sabía que escribiría estas líneas...
Acepté la susodicha pulsera de inmediato, puesto que provenía de mi siempre fiel compañera de trabajo, pero dudé en ponérmela. Mi escepticismo me hizo preguntarle a quien me la regaló de dónde venía o si sabía qué organización estaba detrás de este movimiento. Era obvio que no era del IFE, pero ella me dijo que creía que venía del ahí. Pensé en todos los grupos que podían estar interesados en difundir ese mensaje. ¿Acaso se trataba de un grupo de ciudadanos sin ningún interés político y económico en particular, preocupados únicamente por el bienestar de la naciente democracia mexicana? ¿Podría tratarse de un grupo de notables liderados por Denisse Dresser, et. al, intentando abrir mentes ingenuas que se compran argumentos chafas de fraude generalizado? Ojalà se hubiera tratado de eso, pero era obvio que no era el caso. Esas pulseritas lo mismo podría provenir de alguna truculenta organización vinculada con el Yunque, ya que esa leyenda "por un México en paz" se acerca peligrosamente al discurso conservador de la extrema derecha. O tal vez esas pulseras podrían haber encontrado su orígen en algun grupo empresarial pro libre mercado y temeroso del discurso populistoide del candidato perdedor. Al final de cuentas, parece que se trató de esta última opción.
Me puse esa pulserita por una combinación de peer pressure (resultaron ser el hit esas pulseras en la oficina) y una pequeña dosis de convencimiento, ya que, en principio, estoy de acuerdo con que ya no se hagan al cuento y acepten el conteo del IFE. Pero su dudosa procedencia no me hizo sentirme nada a gusto usando la dichosa bandita. Después de todo, esas cosas creo que magnifican tanta polarización. Ahora resulta que hay que optar por usar una bandita tricolor del Peje, o una blanca "por un México en paz" de quién sabe qué organización empresarial. Ahora resulta que hay que escoger entre el grito "¡Voto pot voto, casilla por casilla!" o el "La elección la hicimos todos". Pues quédense con sus consignas. Yo no le voy a nadie. Al final de cuentas me deshice de la pulserita. Este mismo día visité a mi hermana en su flamante nuevo trabajo en una tienda muy posh en Palmas. Ahi tenían sus propias pulseritas, desplegando el nombre de la empresa. Gustoso tomé una y me la puse, sustituyendo a la polémica pulserita primera. Total, si algún día alguien me pregunta qué traigo puesto en mi muñeca, será la oportunidad perfecta para promocionar a mi hermana....
Y hablando de Denisse Dresser, chéquense este vínculo para que vean lo que es bueno
http://www.proceso.com.mx/revistaint.html?arv=138792&tip=1
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4 comments:
En efecto, ya basta de polarización!
Y para ti Kike, el éxito de escribir es no presionarte por escribir, relaja la raja y disfruta la vida
Wey estoy harto de la polarización de la sociedad en este asunto de los votos. Y espero poder pasar hasta septiembre sin usar la dichosa pulserita blanca sin sentir la presión social...
By the way: QUE BUEN ARTÍCULO. Denise Dresser es una de las pocas que escribe desde una posición crítica más que desde una trinchera ideológica. Me encantó. Fue como si alguien más iluminado escribiera lo que yo pienso. Gracias Kike, gracias Denise.
Amemos a Denisse! es mi nueva ídola. Espero que siga escribiendo desde esa trinchera moderada e iluminada. También estén al tanto de las cosas que escriben José Antonio Crespo y la Cole Loaeza. Generalmente iluminan.
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