07 October 2006

Desquitándome un viernes por la noche

Eso de vivir en familia muégano a los 25 tiene sus ventajas, sin duda. Pero hay días, como hoy, en los que esas ventajas se ven eclipsadas. Mañana temprano, domingo, en un gesto de integración a la familia habré de correr una carrera de 5 km en Chapultepec, con mi madre, tíos y primos. Mi hermana huevona y mi padre con rodilla malita no correrán pero echarán porras. Todo lo anterior implica sacrificar un sabado en la noche en el que no podré salir a destramparme y, lo peor, levantarme temprano en domingo. Eso lo odio. Pero cuando ya uno está en la movida, corriendo la carrera o echando porras a la madre, uno agradece estar ahi. No importando que, como mañana, tenga yo que participar usando una playera mandada a hacer (que seguro me quedará grandísima) con la foto de todos nosotros los participantes.

Ah! Por eso, la noche del viernes me desquité y llegué a mi casa hasta el sabado a las 6:00 AM. Recibí una de esas letanías firmes pero pacíficas de mi padre, exhortándome a no llegar a esas horas porque "en esta casa hay reglas", que "la hora de llegada son las 3:00 AM" y que si veo que no llegaré a esa hora "mejor ya ni vengas a dormir". Chale, me cagó. Sé que esas demandas son palabras huecas y que en próximos meses volveré a llegar a esas incivilizadas horas a mi casa no importándome que mis abnegados padres se queden "toda la noche despiertos, porque nos preocupamos de que no llegues a la casa" (¿pero ustedes creen que ellos se quedarían despiertos en caso de yo vivir fuera de casa y salir a esas horas de la noche? ¿que diferencia hay?)

Esa noche fue pura sana diversión y no me arrepiento de nada. NO hubo malacopas, ni siquiera peda, no hubo malas vibras (bueno, solo la dosis suficiente) y todo fue baile y buenos amigos. La noche empezó en la Condesa, donde me quedé de ver con mi amiga Barbs (el terror de la bigotonas) para ir a un toquín que andaban anunciando en el radio desde la semana pasada. Unas cuatro bandas tocarían, el cover no estaba tan caro y las bandas en cuestión medio que las conocía. Como era temprano y Barbs tenía hambre, decidimos pasar por un par de rebanadas de pizza a un changarrín muy oportuno donde te venden la pizza recién salida del horno y te la comes parado en la calle. Ahí pasé el primer (y creo que único) oso de la noche, al confundir a un inocente comensal con el güey que atendía el lugar. Preguntábale yo si todavía tenía pizzas a pesar de la hora y si iba a hacer más..... Fue todo un estres.

Llegamos al lugar del toquín después, e hicimos una fila que incomodó demasiado a Barbs. Afortunadamente su estrés se desvaneció al descubrir que formado frente a nosotros había un güey que trabajaba como mesero en un café cerca de su trabajo y que trae loc@s más de un@ trabajador del IFAI. En fin, entramos y buscamos a Linus, quien sabíamos que estaría ahí haciéndola de grupie de su hermano, que tocaba en una de las bandas. Encontrámosla muy instalada en una mesa cerca del escenario, acompañada de sus orgullosos padres quienes muy atentos nos invitaron a acompañarlos. Gran tocada, la banda del hermano de Linus, FURLAND, abrió el evento con su música folk rock pausada y su gran canción, Robot, que le dedicaron a aquéllos que buscan el amor y no lo encuentran (rings any bell?). Me puse el saco y canté a los cuatro vientos, junto con una muyemocionada Linus, la letra "córtate las venas con galletas de animalitos" de esa rola: Alguna vez creí sentir, algo muy parecido a lo que todos han llamado amor... Siguió otra banda, YOKOZUNA de la que yo no tenía mucha idea, pero de quien nos acabamos haciendo fans. No mames, qué manera de hacer ruido! Y sólo eran dos güeyes. Pero brinqué como jamás lo había hecho ante el rock. Al bajar al backstage, Barbs, Linus y yo pudimos rendirle homenaje al baterista. A la siguiente banda, LADY BOMBOM no le fue tan bien, y yo a esas alturas ya me quería ir. Había recibido insistentes llamadas de un Chiquis pedísimo, quien acababa de regresar de su gira internacional por Europa y se encontraba en ese momento en Lipstick (el antro gay de los viernes) con el Friend y la Rorra... Y que me lanzo.

Para cuando llegué, la Rorra ya se estaba yendo y sólo atinó a decir un par de cosas: 1.- que este Blog era delicioso (GRACIAS!) y que, a propósito de la camiseta que yo llevaba puesta esa noche, 2.- las "Title shirts are so out..." Debo diferir, pues en la tocada previa esa prenda había recibido buenas críticas de la banda rockera. Cuestión de estilos, supongo. NI pedo, quedamos solo el Friend, el Chiquis y yo, por el resto de la noche, bailando las de siempre. Yo me orgasmeaba con las de Belanova, el Chiquis se orgasmeaba con las de Cumbia Kings. Ah! cómo lo extrañé. Por supuesto que el momento cúspide de la noche fue ver al Chiquis subido en la tarima cuando pusieron la rola de Alizze. Nunca nadie podrá bailar y cantar esa canción mejor que el Chiquis. Dos chelas y un vodka tonic después, salimos a las 5 a nuestras casas, con una pequeña escala en el siempre folklórico Borrego Viudo, donde los tacos de 4 pesos y el tepache fueron el deleite del Friend y mío, mientras un Chiquis jet laggeado dormitaba plácidamente en el asiento del copiloto. Gran noche.

3 comments:

Anonymous said...

Me agrada ser 'el terror de las bigotonas' y si no quieren que les digas así, pus que se depilen! jajaja! Muy buena noche de rock la del viernes mi Kiks! Que se repita pronto! Besito!

Anonymous said...

Úchales! Al menos conviviste con tu familia.
Trabajas en el IFAI y vas al Lipstick?!. Nunca había oído esa combinación.
Bueno, ojalá pronto sepamos el desenlace sobre tu amiguis el señor de Chapultepec jajajja.

Chao!

Enrique R said...

No, mi buen amigo anónimo. No trabajo en el IFAI. Mi amiga Barbs sí. Yo trabajo en el gobierno. Pronto sabrán el desenlace de la historia del abogado, supongo. Hoy me habló, ya regresó de su viaje....