27 October 2006

Rainy Friday afternoon

NO he escrito mucho estos últimos días. No he hecho gran cosa. Mi inactividad se debió a muchas cosas. Me gustaría decir que la única razón por la que mi vida social fue prácticamente nula esta semana es debido a mi gran necesidad de desansar, clamor popular que se vio reflejado en los comentarios del último post. Les hice caso, mis lectores, pero hubo más factores. Mi amiga G me canceló un lunes de café, mi mood en general no ha sido el más festivo (he andado muy reflexivo últimamente) y algún compañero de pedas nocturnas se me enfermó, otro anda ilocalizable, he salido tarde del trabajo... Muchos factores.

Descansé, eso sí, y hasta corrí casi 5 km el miércoles. Dormí más de lo que últimamente he estado acostumbrado, y ayer mi proyecto de vida (profesional) sufrió un ligero ajuste, lo que me tiene pensando en las posibilidades. ¿En un año me encontraré estudiando la maestría en Londres o asignado en algún Consulado froterizo de EEUU? Tal vez ninguno de los dos, tal vez siga aqui en mi Chilangolandia querida, struggling to survive, struggling to grow up. Siento que no he madurado nada, que por cada narración cagada de las aventuras nocturnas que publico en este Blog no resulevo mis pedos más cabrones, ni los externalizo. Mis temores me impiden relacionarme con ciertas personas, mis traumas del pasado hacen que no logre establecer una relación amorosa decente, mis indiscreciones lastiman a las personas. Esos pensamientos, lectores míos, me han inundado la semana entera.

Pero es viernes, y no se vale deprimirse! Es viernes en la tarde! Vengo regresando de comer con mi jefe y sus ex-colegas de la SRE, escucho a Belle and Sebastian en la PC de mi oficina (muy bueno para una tarde lluviosa y oscura como ésta). Cancelamos nuestra acostumbrada sesión de partidas apasionantes de ajedrez por celebrar la titulación de una ex colaboradora de mi tres veces honorable jefe. Al principio me estresaba la idea de sentarme en una gran mesa del restaurante Santa Fe de Pabellón Alameda. Siempre he sido enemigo de las mesas de más de 8 personas en los restaurantes. La hora de la pagada de la cuenta es un estrés, y no puedes lograr convivir con la totalidad de las personas que ahí se reúnen. Pero bueno, al menos la experiencia me dio la oportunidad de conocer a más gente de la SRE, y de saludar a las que yo ya conocía.

Entre los asistentes (la mayoría de los cuales yo no conocía), se encontraba un joven buem mozo con el que que, después de intercambiar un par de comentarios y de observar casualmente su desenvolvimiento, llegué a la conclusión inequívoca de que era de mi gremio. Después de intercambiar un par de comentarios más, me percaté que no me era indeferente. Mucho me gustó en él. Me atrajo la forma tan libre en la que intercatuaba con su co-worker más cercana, a quien conozco, pero de quien no pude dilucidar bien a bien si estaba al tanto de las preferencias alternativas de su compañero. Me latió la manera en la que metía frasesillas en inglés en la conversación (costumbre criticada por varios, pero que yo practico mucho, so what?). Me gustó también, su sentido del humor. Se notaba que le funcionaba el cerebro. Me dije "tengo que hablar con este güey". Las dos cervezas que me tomé y el ambiente de viernes oficinil que se vivía en el ambiente me lo permitieron. Logramos establecer una conversación muy chida. Me enteré que era CIDEita, que tiene 26 años y que llevaba pocos meses trabajando ahí. Estudió lo mismo que yo. Como el mundo es God damn tiny, el sujeto también tiene vínculos con el IFAI, y conoce a un par de personas que yo conocí o de las que he oído hablar. Freakin' IFAI! Sal de mi vida! La fluída plática me hizo pensar que yo tampoco le era indiferente. Cuando él se enteró que yo formaba parte del grupúsculo que acudía cada viernes a jugar ajedrez hizo cara de "ah! ustedes son los que se juntan todos los viernes...." BINGO! Ví la oportunidad. Le pregunté si sabía jugar. Me contestó que más o menos. Le mencioné más de una vez que debería acompañarnos uno de estos viernes. Supuse que, si el hombre estaba interesado (y disponible) él podría aprovechar esa oportunidad para hacer algo. Y es que, en toda la comida, me encontraba yo en terrenos desconocidos. ¿Cómo puedes ligarte a un güey que te gusta y que es total y absolutamente boyfriend material sin que la gente alrdedor se dé cuenta? Nunca antes me había esforzado tanto porque mi pulserita arcoiris de orgullo gay fuera visible en horas laborables, y es que yo no tenía idea de cómo asegurarme que el mensaje sobre mis intenciones llegara a su destinatario de manera clara pero discreta. Como sea, me la pasé muy bien en la comida. Al despedirme le reiteré la invitación a los viernes de ajedrez y pues supongo que debo esperar reacciones....

Tal vez todo el asunto fue invención mía. Tal vez el tipo no es gay y tiene novia. Tal vez sí es gay pero anda con alguien. Tal vez sólo no le intereso y punto. Pero dormiré tranquilo sabiendo que hice lo posible porque el mensaje quedara claro (sólo que no sé si llegó con éxito a su destino).

En fin, me he dicho que es viernes y que el ambiente debe ser festivo. Me esperan un rico pozole hoy en la noche (como parte de la fiesta de una de las secretarias del trabajo) y una fiesta de disfraces en casa de Monishka mañana, algo que al principio no me entusiasmaba nada, pero que ahora me tiene pensando en el difraz que usaré (mi jefe me prestó una indumentaria digamos que, muy totalitaria) y en la música que he bajado a mi Ipod para ponerla en la reunión si se requieren mis servicios de DJ (una selección de éxitos Halloween-related y musica bailable poppero rockerona hip-hoppera alternativa). Muy sabio fui al negarme terminantemente correr la carrera de la Radio el domingo 29 de octubre con mi madre, y es que ¿a quien chingados se le ocurre programar una carrera dominical de 10 km a las 9 de la mañana el fin de semana en el que en la ciudad se organizan las fiestas de disfraces de Halloween? Disfrácense mis queridos lectores, cuando traes puesto un traje de fantasía que resalta tu belleza innata es más fácil que cosas raras y emocionantes sucedan. Yo prometo divertirme este fin de semana, y dejar por un rato los pensamientos serios que me inundaron estos últimos días. Pero también sé que debo prometerme retomarlos, portarme machito, asumir mis errores y tratar, una semana más de mi vida, de superar los pedos existeciales que me rodean.

4 comments:

Anonymous said...

Espero que el mensaje haya llegado con éxito y en un próximo blog, nos digas que pasó con el CIDEita.
Por favor, tomate una foto con tu disfraz puesto y me la mandas por messenger, va? jajaja. Espero que hayan sido de gran ayuda mis escasas recomendaciones de musica Halloween-related.

Anonymous said...

¿Estás seguro de haberte desatado de tu(s) atavismo(s)? Me ha dado la impresión que no. Ya se me hacía extraño que escribieras tantos post demasiado dionisiacos. Eso sí, muchísima suerte con el chavo del CIDE. Pero también, ojalá puedas resolver lo otro.

Saludos.

Enrique R said...

Mis informantes en el IFAI me han pasado algunos datos sobre el susodicho CIDEita. En efecto, según la información recabada, es buen partido. Pero el estrés es que no se sabe bien a bien si pertenece o no al gremio. Chale.

Gracias por las porras! en caso de que haya alguna noticia interesante, se informará oportunamente.

Santiago.- Ya se te extrañaba por estos rumbos! Gracias por regresar.

Guillermo.- Las fotos del evento estarán disponibles en "Secciones" en la liga "Mi vida en fotos". Gracias por la recomendación musical.

Anonymous said...

Hombreeee!! Tomate un respiro.. Por partes leo y escribo:
Los temores no abren puertas, y es normal que sean barreras para relacionarnos, para hacer y decir lo que realmente queremos, pero debemos hacer chiquito al miedo, meterlo en la bolsa y traelo por si acaso, ja.
Jajaja eso de que querias que vieran tu pulserita rainbow, yo soy igual!!! Casi brinco para que la vean!!! Y ay ni modo, malas señales nos hacen jugarretas, por eso no es bueno esperar :S
Cuando se dejan de tener pedos existencias, seguramente se deja de vivir ;)