Las salidas nocturnas espontáneas luego resultan ser las más divertidas. El viernes así fue. La velada (que debrayó en una mega peda de proporciones significativas) comenzó en Campo Marte a las 3 de la tarde. Convivio del trabajo que consistió en una fiesta sorpresa para el C. Secretrario Particular del mero mero. Yo sólo sabía que iría al citado evento, sin estar muy seguro de qué hacer después (también sabía yo que lo más seguro era que para las 7 PM yo me encontrara ya sea 1.- ahogado en alcohol 2.- bailándome a las muchachas del trabajo 3.- all of the above. El escenario número tres fue el que ocurrió. Ahí me encontraba yo, sentado en la mesa junto a mi "fag hag" oficial del trabajo, la buena Gaby, quien me aseroraba mientras era yo el objeto de la mirada lujuriosa de un sujeto que se encontraba sentado en la mesa de enfrente. Pero ¿cómo no iba el hombre a lanzarme semejantes miradas si la noche anterior, después de un par de cosmopolitans en la Condesa le di entrada...? Shame on me, de veras. El grupo versátil tocó las guapachosas muy tarde, pero lo que salvó la velada en términos musicales fue la pequeña banda sinaloanse que irrumió en el recinto. Anímome yo a sacar a bailar a Gaby en frente de la Secretaría Particular de la Presidencia en pleno, y de ahí pa'l real, todo fue baile con las muchachas que se dejaran y esquivar las miradas del sujeto quien, lo único que llegó a hacer fue mandarme un par de recaditos en el celular que no fueron contestados.
El jefe se fue temprano, después de bailar renuentemente con un par de ladys. Gaby y yo nos quedamos hasta el final y para ese momento, el estado etílico de ambos era tal que yo me animé a decirle que se me anexara por el resto de la noche y ella aceptó gustosa. Pedísimos nos quedamos de ver con el buen Alex, quien nos había informado sobre una reunión en la Condesa que a la hora de la hora se canceló. Y eso motivó a mi amigo a proponer seguir nuestra peda en un no tan conocido antro gay de la zona rosa del que él es fan. Y ahi vamos, con todo y Gaby al antro en cuestión, donde se nos anexa otro amigo más. Después de dos chelas, mi querida co-worker y yo ya estabamos bailando punchis-punchis entradísimos en la tarima (las tarimas son mi debilidad, chale). Ese momento, así de bajo y todo, fue el momento cúspide de la velada. Creo que fue la primera vez de Gaby en un antro de ambiente. Espero no sea la última, porque la mujer merece conocer bares con un poco más de estilo. Salimos del antro, puesto que Alex tiene que levantarse temprano al día siguiente. Ahí se rompió una taza y cada quien se fue para su casa, menos yo. Mis itamitas favoritos no me podían fallar y al llamarles para ver dónde están, me piden que me lanze a una peda/celebración de titulación por el rumbo de San Pedro de los Pinos. Y ahí fue donde terminó mi velada, rodeado de internacionalistas del ITAM, quién sabe en qué estado de concien
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2 comments:
Todo un party-monster! A ver cuando invitas, eh. Por cierto, en qué tarima de qué antro de la zona bailaste??? Digo, para imaginarte bien jejeje
Fue en la tarima del "Híbrido", lugar al que siempre terminan arrastrándome en contra de mi voluntad pero en el que he pasado un par de pedas memorables (como esta).
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