12 February 2007

It's like rain on your wedding day...


A diferencia del Chiquis, yo no soy un socialité que asiste a una boda al menos cada vez un mes. Es por eso que cuando me invitan a semejantes celebraciones, no me las puedo perder. Muy a pesar de que meses atrás tuve mis serias dudas sobre la pertinencia de asistir al bodorrio de G., a la hora de la hora omití el hecho de tener que compartir mesa con el ex, cosa que el mero día estresó y/o intrigó a más de un asisente y -afortunadamente- más que a mí. Además, como le dije a la preocupada novia un par de semana antes de su boda, "no me importa dónde me sientes, después de todo se trata de mí y la mayor parte del tiempo estaré en el bailongo". Y así sucedió.





[Aquí la super pareja Barbs-Kikush con los novios]


Barbs fue seleccionada como mi super acompañante, y no pudo haber sido mejor. Fuentes del IFAI nos han confirmado que fuimos de los mejores vestidos del evento y es que, dadas las circunstancias, hice un esfuerzo consciente por verme stunning, y si ustedes perdonan mi falta de humildad, creo que fui exitoso en mi labor. Además, al fin pude estrenar esas mancuernillas que tanto dolor de cabeza me trajeron meses atrás. La adorada Brabs y yo nos dimos cuenta la víspera de que, a pesar de ser tan buenos amigos y de haber asistido a infinidad de celebraciones de todos colores y sabores, jamás habíamos bailado juntos. Y eso tenía que terminar. No sé si fuimos los reyes de la pista, pero eso sí, descubrimos un maraviloso asset del vestido de mi pareja, ya que con cada giro que le daba al bailar, la morada prenda se lucía como si tuviera vida propia. Todo era muy a la "Bailando por la boda de mis sueños".

Llovió, pero eso no ocasionó que la celebración se apagara. El evento fue en un bonito járdín con vista al magno edifico del pantalón, en Bosques. La ceremonia simple, sólo civil, y sin la lectura de la cada menos recurrente Epístola de Melchor Ocampo. La novia preciosa, todo en ella era genial, el vestido, el peinado, el collar y los aretes, pero sobre todo la sonrisa. Al grupo versátil le costó un poquito de trabajo deliverear, pero al final de cuentas el baile no estuvo tan mal. Comida deliciosa, excepto por una so-called créme brulée que más bien parecía natilla. Chilaquiles al anochecer, y unas quesadillas que para pesar de Barbs y mío, taradaron mucho en llegar, y cuando al fin lo hicieron, fueron la gran decepción. C'est la vie.


[Nuestra mesa, que no era "la que más aplauda" pero sí la más internacional,

incluía una guapa croata y una irlandesa que no podía ser más irlandesa]


La fiesta terminó oficialmente y los de fiesta larga, o sea yo entre ellos, la siguieron en la casa de los papás del novio. Y ahí fue donde la peda empezó a debrayar. Una amiga croata de la novia causó furor entre los asistentes (yo incluido) por su indiscutible belleza, la cual no hizo mucho por aminorar el ímpetu de un padre de familia. En mi peda quise dizque practicar mi francés con una nativa de Chablis quien piensa que combinar vino con coca cola o en sangría es un sacrilegio. Creo que hice más oso que otra cosa. Eso sí, en un punto fungí como traductor entre los papás de la novia y las amigas de Inglaterra que no hablaban nada de español. Creo que la orgullosa madre me la novia me amó al despedirse de mí, ya que atiné a señalar que me había encantado la forma en la que su vestido se combinaba con la corbata de su marido (algo que, al princpio tenía intención de hacer ocn Barbs, pero que al final de cuentas no se logró). Rompí, para bien o para mal, con la maldición "Cameron Diaz en The Holiday" que hace un par de meses me asaltó.

Debrayó aún más la peda cuando la seguimos en casa de un amigo del novio, que por alguna razón que no entedí había que besar en la frente al saludarlo. Ahí al menos ya no hubo componente paterno. Mi memoria de ese último episodio es algo borrosa, si tomamos en cuenta las cantidades industriales de alcohol que había ingerido durante esa tarde y noche. Sólo sé que en un punto me di cuenta que toda mi gente ya se había marchado, que eran las 5 y media de la mañana y yo era el que hacía que hubiera un número impar de personas en el departamento.

En total creo que habrán sido unas quince horas seguidas de ingesta alcohólica ininterrumpida, aminorada solamente por el bailongo intermitente del bodorrio, la comida y los munchies posteriores. La peda no se me habrá bajado hasta pasado el medio día del día siguiente, cuando fui con Barbara al depa de una amiga suya a jugar maratón dizque para estudiar para el examen del SEM. Bottomline: Ganó la ignorancia.
Un recuento gráfico del magno evento puede ser consultado --------> AQUI

6 comments:

Anonymous said...

kiks, no pudiste poner una foto en la q me vea un poco peor????

Eve said...

Que guapos se veían!!!! Tu y Barbs definitivamente estaban super guapos!
Y que bueno que no terminaste con una corbata morada porque hubiera sido demasiado cursi, la que llevabas me encantó!
Las fotos bailando con el ex, están medio raras... bueno, no las fotos sino el hecho... ja, ja, ja.
Bye guapo!
EVB

the random glance said...

jejeje, buena la boda entonces, juro q pensaste... esta es la última vez q tomo así.... salu2!

Friend said...

Ay friend últimamente estoy muy caústico así que no pondré todo lo que me inspiró comentar. En efecto SÍ eras el mejor vestido de la boda. Felicidades.

marches! said...

tengo ganas de un bodorrio wapachoso :)

saludos

Bitchie4ever said...

Las bodas no sé, es un idea recurrente pero me dan flojera, simpre asistir a este tipo de eventos, pero al parecer no la pasaste nada mal.

Saludos!!