
Mis últimas vacaciones antes de dejar de ser burócrata federal las pasé en la playa. Mi viaje de hecho fueron dos, y es que un fin de semana de convivencia familiar en Acapulco casi se me empalma con una semana entera con amigos, en Playa Troncones, una peculiar comunidad de la costa grande de Guerrero, muy cerca de Ixtapa. Sabía que esta sería la última vez en mucho tiempo que vería el mar (al menos un mar decente, tropical, que ameritara caminar por su playa usando sólo una bermuda). Tenía que aprovechar todo el sol, toda la arena y toda el agua salada que pudiera obtener. Al final me emborraché de mar, me quedé con el sufiente sol como para poder presumir mientras escribo estas líneas el mejor y más cuidado bronceado de toda mi vida. No dejé que la amenza del estómage débil me arruinara mis vacaciones, por lo que me volví fan oficial del Imodium. Tomé Yolis, nadé como hacía mucho no lo hacía: sólo por el puro gusto de chapotear, jugué al tiburón en la alberca de una casa en la playa, y me remonté a mi infancia ñoña en la que al jugar, no tenía yo ningún empacho en morder los pies de mis víctimas, mientras buceaba sigiloso por debajo del agua... entré en personaje. Me eché una novela entera de García Márquez (más una revista Chilango, una revista Glamour que estaba a la mano, una GQ, una National Geographic... y ciertos poemas) y eso es un triunfo a la paciencia para alguien como yo, que no tiene el hábito de la lectura. Jugué juegos de mesa, perdí en Maratón, para vergüenza del Colmex y orgullo, cuestionado, de la Ibero. Comí uno de los pestos más interesantes que he probado: con camarones y una salsa al vino. Descubrí que a pesar de ser baratos, los vuelos de Interjet pueden ser demasiado fresas. Jugué con las olas a bordo de un body-board. Conocí la temible presa Infiernillo, experiencia que no resulta tan desafiante a bordo de una camioneta con mucho aire acondicionado que transita por una autopista brand-new.
Me afarré a mis vacaciones hasta el último momento. Ahora estoy de regreso, sin un ápice de inspiración y sin ninguna aventura cómico mágica musical que reseñar. Dejaré que corra el tiempo y, por lo pronto, me iré al cine con mi chico.
10 comments:
Como te lo dije en el messenger: te tengo que pasar una foto de mi papá en plena obra negra de Infiernillo...
Que bueno que te divertiste... mi turno llega la semana que entra... iré a ver a Ozzy Osbourne (o lo que queda de él) a Dallas.
Muy divertidas tus vacaciones, qué envidia, yo estuve enfermo de gripe estos días. Saludos--
Parece que estuvieron tranquilas tus vacaciones, por cierto en vez de brand-new podías haber comentado nueva, y no se perdía nada de la idea...
No es por ofender, pero ese uso de anglicismos por "prestigio", me recuerda a la personaje del libro "Compro, Luego existo" de Guadalupe Loaeza, que le presumía a sus amigos que tenía vinos de "importation".
En fin, las playas del sur de México son muy agradables, por aquí el agua está medio fría y no se puede meter uno a nadar...
¡Ah que envidia! vacaciones, playa y luego volar a Londres.
Ese pesto suena delicioso.
Joven sabio:
Guadalupe Loaeza "Yo también me pondré botas, Sub Marcos (pero Gucci, eso sí)" es la contradicción andante. Viva Soledad, su hermana, cuya columna es la única decente que puede leerse en la PeJornada.
La verdad "brand-new" no es un anglicismo por "prestigio", como sí lo son "out of the box", "state of the art" y "killer app".
No considero que el usar anglicismos sea pensar fuera de la caja, ni que sea el estado del arte en cuanto a expresiones se refieren.
El uso correcto del español en las bitácoras electrónicas es la aplicación matadora que atraerá más lectores en nuestra lengua al internet.
La verdad es que no se qué sea peor: utilizar anglicismos o sustituir letras con números.
No me he puesto a buscar la foto de mi papá en Infiernillo...
¿Nos veremos antes de que me vaya?
"out of the box", "state of the art" y "killer app" = anglisismos por "prestigios", lo dicen personas que quieren sentirse actualizados en terminologías coporativas mamonas e impresionar.
"brand-new" es un anglicismo y ya.
Listo... no veo cómo se pueda alguien confundir. Nunca quise decir que usar anglisismos fuera "el estado del arte en cuanto a expresiones se refiere" ni nada por el estilo.
Como sea, algún día tendrás que aceptar que se usan y ya, ni modo. Finalmente el español seguirá ahí y no veo cómo pueda morir.
Yo también reitero mi preferencia por la Chole en detrimento de la Lupe. La Chole es toda una diva de la academia, y por terrorista que haya sido en su clase, me quedé con la mejor de las impresiones sobre ella. ¿Acaso es mi derechismo inconfesable el que me hace comentar esto?
Por otro lado, no estoy muy seguro que la traducción literal "estado del arte" esté bien. Suena chafa no? Nuevamente WIKIPEDIA me saca de la duda:
http://es.wikipedia.org/wiki/Estado_del_arte
Adí que yo me quedo con "State of the art". Nomás porque así es mi estilo.
ALCACHOFA: Es imperativo que nos veamos antes de tu viaje a Dallas (or shall I say, TU VIAJE A "GIVE THEM"?)
Disculpen que me vaya del tema anglicismos,
yo me quedé colgada de la playa
con los ojos como el dos de oro en la oficina,
diciendo: "éso quiero yaaaaaaaa".
Fedex me mandará como encomienda a bajo costo??
Me pareció que Chilango mencionó algo de un chico. Creo que debería “elaborar” (como dirían las divas y divos de la academia) sobre el tema.
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