10 August 2007

Infiltrados

Hacía mucho no veía al Friend. Así que me dió mucho gusto compartir con él un par de mezcales una noche de jueves en la Condesa, para lo que utilicé como excusa la entrega por parte del Friend de unas cartas de recomendación que él muy amablemente se encargó de recabar entre algunos profesores de mi alma mater, lugar en el que él trabaja.

Pobrecillo Friend, tuvo que esperarme hasta pasadas las 9 de la noche, hora en la que salgo de la oficina. Decidió esperarme en la flamante librería del Fondo de Cultura Económica que está en la Condesa. Al llegar, lo busco en el lugar más lógico: la cafetería en la que sirve un mesero que tiene un crush conmigo. No está. Siguiente lugar: los acogedores silloncitos donde la gente puede 1.- leer algún libro con mucho interés o 2.- posar, como si estuviera leyendo. No está. Le llamo, todo compungido, estresado, triste, le digo "¿dónde estás que no te veo?"

Como si no lo conociera. El Friend estaba estratégicamente parado en medio de un brindisito que conmemoraba quién sabe qué. Ahí estaba mi buen amigo, con copa de vino tinto en la mano, sugiriéndome que nos quedáramos ahí un momento, gorroneando el cocktail, dejando que el vino fuera el que nos fuera abriendo la garganta para tomar los mezcales subsecuentes. Mi finísima educación universitaria en prestigioso instituto académico desarrolló en mí la afinidar por gorronear un sinnúmero de cocktailes que cerraban la celebración de algún coloquio o simposio académico al cual ni siquiera asitía. En aquellos años felices bastaba sólo con salir de la clase de la tarde y darse una vuelta por la sala "Alfonso Reyes" para asistir a los últimos minutos de la conferencia en cuestión, para luego gozar descaradamente del vino malo y los canapés un poco mejores que los meseros ofrecían.

Recordando esas mocedades encontrábame yo, cuando el Friend llamó mi atención sobre las cualidades estético/chacalezcas de un poli que se encontraba cerca. Y es que los finísimos gustos del Friend lo llevan a señalar de vez en cuando qué personajes podrían cumplir sus "fantasías proletarias". No tardé más de diez segundos en emitir mi contundente juicio de reprobación, que el poli en cuestión se acercó hacia donde estábamos nosotros dos. Para mala suerte del Friend las intenciones del poli no eran otras más que la de informarnos que se trataba de un evento privado y las organizadoras se habían dado cuenta de que nosotros no éramos parte de los asistentes y que "ahora sí que" estábamos de "infiltrados". Nos pedía, eso sí, muy amablemente, a retirarnos del lugar. ¡Chaz! ¡qué pena! ¡Y y que sólo quería tomarme un mezcal! Ni hablar, tuvimos que emprender la graciosa retirada...

2 comments:

Anonymous said...

el ir a gorrear cocktails es uno de mis hobbies, y aqui en Maza esos pasa mucho en las expos de arte y aunque no me guste la técnica de la pintura, o el libro que presenten se me hace patético, no niego que tienen muy buen gusto para elegir el vino blanco con esos panecitos. para la otra, checa cartelera y donde sea entrada libre asista. elcristóbal

M said...

Rato sin leerte, rato sin terminar de leer cada post sintiéndome hermanado en el Estrés...