01 October 2007

Today's HIGHLIGHTS

I qeued very early in the morning just to discover, to my shock, that I wasn't gonna be able to get a ticket for an Alan Greenspan conference later this afteroon.

I watched very carefully every portrait of the Tudor Gallery at the National Portrait Gallery.

I bought my very fist course book (now I have to come up with excuses nt to read it yet).

I played chess (and won) while learning of the whereabouts of the Mexican Embassy at London.

I bought a fry pan (I decided to keep it in my room, I'm afraid ir might be stolen).

I prepared my very first cup of tea.

I had my first two first authentically fulfilling conversations (and both speakers had rather cute eyes)

27 September 2007

List of things I must do in order to avoid shooting myself once I go back to Mexico

1.- Watch as many plays as possible from the following list:

Wicked
Avenue Q
Mary Poppins
Les Miserables


2.- Visit the Regents Park Zoo


3.- Visit thoroughly the Tate Gallery of Modern Art


4.- Visit the Tate Britain

26 September 2007

Day 1

Arriesgándome a que por los menos estas semanas mi BLOG se convierta en un ordinario diario de viaje, escribiré lo siguiente.
El highlight de mi viaje en avión fue leer el genial librito que mi adorada Eve me armó, que mezclaba fotos y comentarios jocosos con recados de todos los que asistieron a mi muy fancy BLACK AND WHITE FAREWELL PARTY el sábado pasado. Al contrario de lo que pensé, no lloré (para suerte de mis dos desconocidos compañeros de fila en el avión). Aproveché la naturaleza transatlántica de mi vuelo para pedir alcohol, cenar todo lo cenable. Y qué mejor manera de inaugurar mi estancia britanica que viendo “Becoming Jane” una película en la que una Anne Hathaway interpeta a una semificticia Jane Austen en vías de convertirse en escritora.
Londres me recibió un martes por la tarde, seminublado, que es, hasta donde sé, bastante suerte. Para ser alguien de mundo, tuve problemas en pronunciar la palabra “Global” a la agente de migración a la que tuve que mostrar mi pasaporte cuando ella me pidió que le describiera el programa de maestría que estudiaría. La pobre pensaba que iba a estudiar algo relacionado con “LEVEL POLITICS”.
Como llegué al primer mundo, no tuve problema alguno en llegar a mi nueva casa. Un corto viaje en tren a la central de camiones del aeropuerto de HEATHROW, una hora en un camión que me llevo a la estación Victoria, y el que seguramente es el viaje en taxi más caro de mi vida (14 libras) me dejaron en Bankside House, un edificio con fachada como de hospital en el que viviré el siguiente año de mi vida. Sin contratiempos, sin estreses. Eso sí, aún no puedo descifrar cómo obtenter acceso a inernet desde mi cuarto. AUXILIO!!!!! Mi cuarto es más grande de lo que esperaba, y definitivamente debo sentirme afortunado con un baño para mí solito.
Salí a dar una vuelta por mi nuevo vecindario, Bankside, a un costado del río en el distrito de Southwark en Londres. Justo en frente de Bankside House tengo a la Galería Tate de Arte Moderno. Obvio caminé hacia ella y me tomé un minutito para recargarme en el barandal que está a la orilla del río, mientras miles de “Londoners” caminaban apresurados sin percatarse de mi existencia. Ahí, mientras veía la Catedral de San Pablo, el Millenium Bridge y ese curioso edificio en forma de huevo que no puedo acordarme cómo se llama, ahí en ese momento fue cuando dije “estoy en Londres”. Después de una infrustuosa búsqueda por un café internet y un lugar donde comprar una tarjeta telefónica, decubrí, por qué no, el Starbucks donde me compré mi usual Chai Latte.
Obviamente lo que más me tiene estresado es la total y absoluta soledad. Apenas he cruzado palabra con gente. En la cena en Bankside House, se unió a mí un amigable keniano que estudiará Administraión Pública. That’s pretty much the social interaction I’ve had at the moment. Bueno, ya contacté a las amigas griegas de Barbs a las que veré mañana en la tarde. Can’t hardly wait to see them and have a pint.
Sospecho que eventualmente empezaré a postear en inglés. Pero mientras eso pasa, procuraré dormir. Mi estómago se revuelve. Debe ser una combinación desafortunada de nervios, melancolía y el pescado con salsa picantosa agriducle que me dieron en el comedor de Bankside. Pero ¿qué le voy a hacer? No podré usar la cocina hasta el 30 de este mes….

Leaving on a jet plane

Una amiga mía, en su fugaz sabiduría, una vez me dijo que los días previos a la partida lejana y durdera se han de sentir como cuando alguien está a punto de morir. Tiene uno que dejar resueltos miles de asuntos, desde financieros, familiares, laborales y emocionales. No he posteado en estos días precisamente porque me he visto en la necesidad de resolver estos pendientes.

Ahora estoy en la sala de espera no. 31 del Aeropuerto de la Ciudad de México. Hace rato llené mi forma migratoria y en el apartado de “ocupación” me descubrí sonriendo al escribir la palabra “estudiante” de nuevo. El dedo anular de mi mano derecha ostenta, en contra de mis principios previamente publicados, un genial anillo azul con el que se supone demuestro que estoy orgulloso de mi soltería. El piercing en la ceja izquerda regresó ante la fascinación de la mayoría de mis amigos y la decepción de mi familia. Mi corte de cabello es otro. Mi ropa también. Le digo adiós a los trajes por al menos un año más. Bienveidos los jeans. Im off to London.

04 September 2007

En línea

Hemos llegado al extremo del ridículo. Vivimos en un tiempo en que mucho de lo que caracteriza a las relaciones interpersonales depende de lo que sucede en un plano "impersonal": la red.

Nos ofendemos cuando nos enteramos que alguien nos bloquea del Messenger. Utilizamos esos tiempos de ocio en la oficina para checar qué han hecho nuestros conocidos en sus perfiles de HI5 o de FACEBOOK. Accedemos al BLOG de un amigo para saber qué ha sido de su vida, en lugar de salir a tomar un café con él y escucharlo de su propia voz. Entramos en conflictos seriamente preocupantes cuando estamos saliendo con alguien y la relación es tan ambigua que no sabemos si poner "in a relationship", "single" o de plano "it's complicated". Los pocos que aún no forman parte de esas comunidades de la red se sienten alienados socialmente cuando los demás comentan todos los pormenores de las largas pláticas que en el chat se llevan a cabo día a día, en horas de oficina. Nos intrigamos cuando al amigo de un amigo al que no conocemos visita nuestra página y deja algún comentario en la foto que nos tomamos en alguna peda. No sestresamos porque quien fue nuestro amigo no acepta el "friend request" que le enviamos por el FACEBOOK.

Mucha de la interacción social entre algunos grupos de veinteañeros urbanos se rige bajo este mundo en línea. Y no es que esté renegando de muchas de estas prácticas. De hecho, creo que en estos tiempos en los que todos estamos enfrascados en asuntos de trabajo, encerrados en una oficina, las largas pláticas de sobremesa en las cafeterías universtarias se sustituyen por el predominio de ventanas del Messenger en las que participamos en conversaciones en línea multitudinarias de 11 a 3 y de 5 a 8. Al menos esta opción nos ayuda a no perderle el hilo a la vida de nuestros amigos más cercanos, ni de meternos de lleno a esa actividad tan reconfortante que todos conocemos como "echar el chal". Pero de ahí a que alguien se sienta alienado porque no se enteró qué fue lo que se habló durante la conversación multitudinaria del día..... ¡POR FAVOR!


(Este post se lo dedico a Paty, quien no pudo contener la presión de sentirse fuera de contexto al no enterarse de la gran gama de actividades que sus amigos más cercanos realizábamos cada día en ese maravilloso universo que se llama FACEBOOK. ¡Bienvenida al infierno, Paty!)

29 August 2007

Breaking up in the City

Parecería que no hay forma decente de cortar. Pensé que esta vez sería lo más cercano a un alejamiento civilizado. La inminencia de mi partida al extranjero dejaba fuera toda chaqueta mental sobre si deberíamos seguir viéndonos o qué tanto estamos dispuestos a involucrarnos en la vida del otro. Nadie debería cortar al otro. La consigna era "seguir pasando tiempo juntos hasta el día de mi partida, sin preocuparse por qué pasará después".

¿Entonces qué paso? Yo no lo entiendo. Parecería que después de pasar todo un fin de semana juntos las cosas se estaban dando. Pero fue muy evidente la contundencia de más de una semana en la que mis llamadas telefónicas y peticiones para vernos fueron respondidas de la forma más ambigua. Se alejó, así nomás.

Y ahora sigue el ritual de poner el status "single" en el facebook y en HI5. El de contarle lo sucedido a los amigos que te preguntan por el galán. "No, pues yo creo que ya no andamos, porque el sujeto no me contesta las llamadas". Habré hecho algo. Tal vez se hartó de mi disposición por disfrutar sin el menor empacho aquellas canciones ochenteras y popperas que él tanto detesta. Tal vez es lo que me dice la gente "ya te vas a ir pronto y es su forma de terminar esto". Sea lo que sea, se me va a quedar la eterna duda sobre las razones que tuvo para simplemente desaparecer de mi mapa, sin el menor descaro, sin la cortesía de explicarme sus motivos.

Tal vez es el karma y estoy pagando todas esas llamadas telefónicas que yo no contesté, provenientes de sujetos a los que, después de un primer encuentro, yo no tuve el menor interés en vovlver a ver. Chin, y lo que más me da coraje es que ahora voy a tener que comprarle el Office 2007 a mi laptop nueva.

En todo caso, la situación no está para llorar. Menos de un mes para mi partida. El estresante proceso de mi sucesión en el trabajo me tiene a mí, y a varias personas, comiéndose las uñas. La idea de festejar mi partida con un bacanal de muerte suena cada vez más tentadora y empiezo a tomar cartas en el asunto. Así que a lo que nos truje chenchos. Kike is leaving and this last month.... Kike is single and fabulous!

20 August 2007

Sleeping over

Mis problemas con el alcohol me golpean aún en la sobriedad de un jueves en la tarde. Al anunciarle a mi madre que me iría de fin de semana con amigos, ella me enfrentó con la realidad. No había recordado que en mi última peda (en la que ella estaba presente) le dije sin ningún tapujo que la próxima vez que le dijera que saldría de la ciudad un fin de semana con amigos en realidad sería con el galán. Damn! Me sentí aún más raro al escuchar esa tarde de jueves salir de su compunjida voz algo muy parecido a la siguiente frase:

"Ten mucho cuidado, Ahhh!!! no seas tan promiscuo, cuídate mucho"

Lo que me escandalizó es que mi madre escogió justo la temporada en la que he sido menos promiscuo en mucho tiempo para aconsejarme no involucrarme en actividades de diversificación. ¿Acaso cree en su negación que mientras no salía con alguien guardaba estricto celibato?

Chale. Es una ironía que, al momento, el único lugar del que recibido ciertas dosis de rechazo por mi sexualidad, es de mi propia familia. Mi madre medio que me entiende, los demás prefieren sólo omitir el tema. No me siento agusto como para contarle a los padres alejados de ese ambiente la realidad sobre mi vida. Cierto, a veces incurro en excesos, pero tampoco vivo un capítulo de Queer As Folk todos los días.

Al final de cuentas ni salí de la ciudad este fin de semana, pero tampoco puse pie en mi casa. Pase todo el tiempo con él, yendo a dos fiestas el viernes por la noche, echando la hueva el sábado, viendo pelis, durmiendo juntos... y haciendo una fila de tres horas el domingo para ser parte de la última masa de personas que vieron la anunciadísima exposición de Frida Kahlo en Bellas Artes.

Y aquí estuve, en la ciudad. Lo que sería un fin de semana romántico con el galán en un pueblito del Bajío terminó por convertirse en un fin de semana [romántico] en la Ciudad de México. La cruda del sábado y la realidad del último fin de semana de vacaciones (que implicaba largas filas en las autopistas llegando a México DF) nos hizo cambiar de opinión. Llegué a casa el domingo en la noche, sin importarme verme contradicho frente a mis propios padres sobre mi verdadero paradero durante el fin de semana. Al final de cuentas ya no se hicieron más preguntas, es obvio que no quieren escuchar santo y seña de mis actividades, o de mis acompañantes.

Y así todos vivimos, incómodamente pero en paz, en la negación.

10 August 2007

Infiltrados

Hacía mucho no veía al Friend. Así que me dió mucho gusto compartir con él un par de mezcales una noche de jueves en la Condesa, para lo que utilicé como excusa la entrega por parte del Friend de unas cartas de recomendación que él muy amablemente se encargó de recabar entre algunos profesores de mi alma mater, lugar en el que él trabaja.

Pobrecillo Friend, tuvo que esperarme hasta pasadas las 9 de la noche, hora en la que salgo de la oficina. Decidió esperarme en la flamante librería del Fondo de Cultura Económica que está en la Condesa. Al llegar, lo busco en el lugar más lógico: la cafetería en la que sirve un mesero que tiene un crush conmigo. No está. Siguiente lugar: los acogedores silloncitos donde la gente puede 1.- leer algún libro con mucho interés o 2.- posar, como si estuviera leyendo. No está. Le llamo, todo compungido, estresado, triste, le digo "¿dónde estás que no te veo?"

Como si no lo conociera. El Friend estaba estratégicamente parado en medio de un brindisito que conmemoraba quién sabe qué. Ahí estaba mi buen amigo, con copa de vino tinto en la mano, sugiriéndome que nos quedáramos ahí un momento, gorroneando el cocktail, dejando que el vino fuera el que nos fuera abriendo la garganta para tomar los mezcales subsecuentes. Mi finísima educación universitaria en prestigioso instituto académico desarrolló en mí la afinidar por gorronear un sinnúmero de cocktailes que cerraban la celebración de algún coloquio o simposio académico al cual ni siquiera asitía. En aquellos años felices bastaba sólo con salir de la clase de la tarde y darse una vuelta por la sala "Alfonso Reyes" para asistir a los últimos minutos de la conferencia en cuestión, para luego gozar descaradamente del vino malo y los canapés un poco mejores que los meseros ofrecían.

Recordando esas mocedades encontrábame yo, cuando el Friend llamó mi atención sobre las cualidades estético/chacalezcas de un poli que se encontraba cerca. Y es que los finísimos gustos del Friend lo llevan a señalar de vez en cuando qué personajes podrían cumplir sus "fantasías proletarias". No tardé más de diez segundos en emitir mi contundente juicio de reprobación, que el poli en cuestión se acercó hacia donde estábamos nosotros dos. Para mala suerte del Friend las intenciones del poli no eran otras más que la de informarnos que se trataba de un evento privado y las organizadoras se habían dado cuenta de que nosotros no éramos parte de los asistentes y que "ahora sí que" estábamos de "infiltrados". Nos pedía, eso sí, muy amablemente, a retirarnos del lugar. ¡Chaz! ¡qué pena! ¡Y y que sólo quería tomarme un mezcal! Ni hablar, tuvimos que emprender la graciosa retirada...

08 August 2007

Terminé de leer "Harry Potter and the Deathly Hallows". Ignoro cuándo será la próxima vez que tome un libro para leerlo ávidamente. Espero reanudar pronto mis actividades bloggeras ahora que no utilizo los ratos de ocio para leer las más de 700 páginas de la última entrega de la historia del ñoñi niño mago.

Espero que la inspiración me llegue pronto. ¡No sé qué escribir!

02 August 2007

Silencio

Piensas que, después de tanto tiempo, has perdido la capacidad para estar con alguien. La última vez que habías intentado salir en serio con un chico fue hace más de un año. Te acostumbras a conmemorar enfermizamentea la memoria de un largo noviazgo y la pésima forma en que terminó hace ya tres años. Pierdes la fe en el amor sencillo, crees que a tus 25, 26, ya no es posible pasar por la fómula mágica: chic@ "A" conoce a chic@ "B", se gustan, salen, y puede que terminen enamorándose. Crees que las tribulaciones veinteañeras de jóvenes adultos profesionistas hacen imposible que esa fórmula preparatoriana y universitaria mágica se repita. Las series que ves en la pantalla te ayudan a afianzar esa creencia: las chaquetas mentales que Carrie Bradshaw publica en su ficticia columna en "Sex and the City", los cansados vaivenes emocionales de Meredith Gery y sus fellow doctores wannabe en "Grey's Anatomy", you name it!

Te acostumbras a la idea de que, por el momento, será mejor no pensar mucho en encontrar a alguien. Te enfocas en otros temas: laborales, académicos. Echas desmadre y vives la vida loca. Por lo general no repites ninguna cita con algún chico. Nadie es lo suficientemente interesante. Es más, ni siquiera conviene involucrarse ahora. En pocos meses te irás a vivir fuera por un año. No tiene caso.

Y de repente, conoces a alguien de la forma más convencional siendo gay (en el antro). Platican, se caen bien, se besan.... Y como tú estas en el mood de "vivir la vida loca" terminas la velada en su departamemto. Intercambio protocolario de números telefónicos y posterior envío de mensajes de texto por el celular los días siguientes. Hasta ahí todo normal. Pasa poco más de una semana y quedan de verse de nuevo. Y de ahí pa'l real todo cambia. Antes de que te des cuenta ya fuiste con él un concierto de rock al que cayeron de forma espontánea, a una galería de arte, cenaste en su casa algunas veces, fuiste al cine con él y sus amigos, chocaron sendas copas de merlot en ese genial club de jazz art deco del centro, pasan juntos toda una tarde domingo en el centro de la ciudad, cantas con él una canción de Sin Bandera y otra de Soda Stereo en una fresi fiesta karaoke en Santa Fe, otro día preparan crème brûlé... Empiezas a conocer algunos detalles de su vida, y te sientes bien. Pasas algunas noches de viernes en su depa y vuelves a sentir lo maravilloso que es amanecer acompañado. En fin, terminas siendo un cliché con patas. ¡Chaz! estás saliendo con alguien y no eres el freak de siempre que se empeña en ponerle etiquetas a las cosas y que se pregunta "¿qué somos?", "¿hacia dónde vamos?"

Y así, te conviertes en un chilango menos estresado. Todo sale bien en tu vida durante esta temporada, el papelito que guardas en tu cartera y que te augura buena suerte este verano (en la cama), dice la puritita verdad.

23 July 2007

Cero Estrés in the beach


Mis últimas vacaciones antes de dejar de ser burócrata federal las pasé en la playa. Mi viaje de hecho fueron dos, y es que un fin de semana de convivencia familiar en Acapulco casi se me empalma con una semana entera con amigos, en Playa Troncones, una peculiar comunidad de la costa grande de Guerrero, muy cerca de Ixtapa. Sabía que esta sería la última vez en mucho tiempo que vería el mar (al menos un mar decente, tropical, que ameritara caminar por su playa usando sólo una bermuda). Tenía que aprovechar todo el sol, toda la arena y toda el agua salada que pudiera obtener. Al final me emborraché de mar, me quedé con el sufiente sol como para poder presumir mientras escribo estas líneas el mejor y más cuidado bronceado de toda mi vida. No dejé que la amenza del estómage débil me arruinara mis vacaciones, por lo que me volví fan oficial del Imodium. Tomé Yolis, nadé como hacía mucho no lo hacía: sólo por el puro gusto de chapotear, jugué al tiburón en la alberca de una casa en la playa, y me remonté a mi infancia ñoña en la que al jugar, no tenía yo ningún empacho en morder los pies de mis víctimas, mientras buceaba sigiloso por debajo del agua... entré en personaje. Me eché una novela entera de García Márquez (más una revista Chilango, una revista Glamour que estaba a la mano, una GQ, una National Geographic... y ciertos poemas) y eso es un triunfo a la paciencia para alguien como yo, que no tiene el hábito de la lectura. Jugué juegos de mesa, perdí en Maratón, para vergüenza del Colmex y orgullo, cuestionado, de la Ibero. Comí uno de los pestos más interesantes que he probado: con camarones y una salsa al vino. Descubrí que a pesar de ser baratos, los vuelos de Interjet pueden ser demasiado fresas. Jugué con las olas a bordo de un body-board. Conocí la temible presa Infiernillo, experiencia que no resulta tan desafiante a bordo de una camioneta con mucho aire acondicionado que transita por una autopista brand-new.


Me afarré a mis vacaciones hasta el último momento. Ahora estoy de regreso, sin un ápice de inspiración y sin ninguna aventura cómico mágica musical que reseñar. Dejaré que corra el tiempo y, por lo pronto, me iré al cine con mi chico.

12 July 2007

Mi verano japones-ito

Ya lo decía la galleta de la suerte que me comí en un Sushi-Ito hace un par de semanas:


"Tendrá buena suerte este verano".


Y aún cuando no creo tanto en esas cosas, nunca está de más guardar tan buen augurio en la cartera. Me desharé de él seguramente en septiembre, mientras vuele en medio del Atlántico con rumbo al un reino lejano. Será ahí cuando dictamine si esos papelitos tienen algún dejo de verdad. Un fiel lector me dijo un día que a todas esas suertes japonesas hay que agregar la frase "en la cama" al final. Así que estará por verse qué tanta buena suerte tendré en la cama este verano.

Por lo pronto, debo confesar que el papelito descansa junto a un boleto del Zinco Jazz Club, que funciona como recordatorio de una excelente velada que pasé con cierto acompañante misterioso una noche de jueves de la semana pasada. So far la suerte japonesa está vigente.

Hace un par de días vi al Friend, y me encontró muy repuesto ¿de qué? quién sabe... Dice que ya no tengo ojeras (¡joder! ¿acaso tenía yo ojeras permanentes?), y que no me ve tan estresado como de costumbre (¡EL TÍTULO DE MI BLOG PELIGRA!).

Cada día que pasa es más segura mi partida. Las cosas se están dando, y ahora todo está funcionando a pesar de las pésimas noticias de hace unos meses. Parece que al final de cuentas, mi super back-up plan está saliendo adelante. Y aunque algunas cosas geniales me han sucedido en lo que va de la temporada ("tendrá buena suerte este verano....en la cama"), no me estreso a mí mismo ni a la gente a mi alrededor con ansiedades del tipo "¡¿qué somos?!".

No quiero alardear prematuramente, no se me vaya a cebar mi gran historia. Por lo pronto los dejo, por una semana entera. Las vacaciones me llevarán a una playa poco conocida donde tendré suerte si logro encontrar algún lugar que pueda ser denominado "territorio Telcel".




06 July 2007

Cheers!

You Are Barney

You could have been an intellectual leader...

Instead, your whole life is an homage to beer

You will be remembered for: your beautiful singing voice and your burps

Your life philosophy: "There's nothing like beer to give you that inflated sense of self-esteem."

02 July 2007

Gatorade in the Gay Parade




Soy una maraña de incongruencias, me quejo del desmadre vial que se genera cuando cierran las calles para dejar pasar bicicletas en domingo. Pero ahí me tuvieron el sábado pasado, marchando de lo lindo por el Paseo de la Reforma, para la incomodidad de los incautos automovilistas que pasaron por ahí a esa hora.

Pero empecemos por el principio, pues mi aventura comenzó (y pudo haber terminado abruptamente) la noche del viernes, cuando iba regresando a mi casa después de una noche de copas, una noche no tan loca, en casa de Mario para celebrar su cumpleaños junto con varios amigos. Había yo tomado más de las dos copas que, por ley, el Gobierno del DF tolera en la carga sanguínea de los automovilistas de la ciudad, y que pueden ser medidas con precisión gracias al conocido programa "Conduce sin alcohol". Un retén de dicho programa me detuvo en una calle en la que jamás se había puesto antes (damn police!) y, encontrándome detenido por un amable policía, caí en la cuenta de que mi única esperanza era bloffear, negar cualquier injesta alcohólica esa noche, y esperar por lo mejor. Experiencias anecdóticas propias y ajenas me han enseñado que, en caso de aceptar haber bebido la más mínima cantidad, uno no se salva de hacer la prueba. El poli me creyó no haber tomado una sola copa, así que pude sortear el retén sin haber hecho la prueba de detección de alcohol que sin duda me hubiera remitido a la delegación y a mi coche al corralón, arruinando con eso no sólo mis planes personales de sábado sino también toda una complicada logística familiar dirante el sábado por la mañana que ya se tenía acordada previamente con la madre y las hermanas. ¡En verdad valoro mi suerte! Pero ¿habré aprendido la lección?

La mañana del sábado tuve que dedicarme a muy tempranas horas a hacer un par de mandados que mi madre y hermana me habían solicitado el día anterior. Acepté gustoso cumplirlos siempre y cuando se me garantizara que podría asistir sin contratiempos a la marcha de orgullo gay de este año. Este año mi contingente estaría formado por Mario y Carolina A.K.A "La alcachofa asesina", un muy pequeño número de asistentes pero con diversión garantizada. Para el evento fui preparado. Empaqué en una bakpack no sólo una gorra para el sol, cámara y una chamarra para la lluvia, sino una pequeña hielera cargada de tres botellas de GATORADE previamente enfriadas en mi refri, debidamente preparadas con una dosis de vodka. Esta bebida garantiza la óptima hidratación del marchista, así como su (no tan sana) diversión. Una botella con vodka puro garantizaba la posibilidad de preparar cuantos GATORADES neecsitáramos, sólo habría que hacer una fila tipo antro en uno de los varios OXXO's y 7 Eleven's que estaban repartidos a lo largo del recorrido.

Mis acompañantes estuvieron conmigo sólo en la primera parte del recorrido. Esa en la que los contingentes estan estacionados en el tramo que existe entre el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora. Las dimensiones de la marcha eran las mismas que los años anteriores, creo. Y los contingentes eran tan variados como siempre: Los típicos tráilers de los antros, cargados de gente que baila al compás del punhis-punchis, los grupos de padres de familia orgullosos por sus hijos, osos, leathers, osos-leathers, lesbianas revolucionarias, cristianos, transexuales.

Se nos anexó un muy simpático amigo de Carolina, quien iba acompalado de un joven quien al final resultó haber estudiando en la misma preparatoria que yo. Mi contingente primario me abandonó a la altura de la glorieta de la Palma, no sin antes haber disfrutado de la maravillosa nueva bebida que inventé cuando, al hacer una escala en el baño del Starbuck's del Sheraton María Isabel, mezclé atinadamente mi vodka con un frozen Chai latte, muy recomendable.

Típico que te encuentars a viejos conocidos, algunos de los cuales se hacen los desentendidos y actúan como si no te hubieran visto (What's wring with these people!), otros algo más decentes con quienes te saludas cordialmente a pesar de tratarse de personas non-tan-gratas. Me encontre también con un interesante personaje con el que había salido un par de veces la semana anterior, y quien tal vez sea el tema de un POST futuro.

Al haber sido abandonado por Mario y Carolina, me le anexé a los amigos de Carolina que había conocido en ese momento, con quienes disfruté del resto de la marcha y del "after" que organizaron en casa de un amigo suyo en la San Miguel Chapultepec. A diferencia de otros años, nos quedamos un rato en la plancha del Zócalo a presenciar el evento cultural que se organiza (y que esta vez tendría a la reina del festejo a Astrid Haddad). Pero mi elevado estado etílico y lo rico de la plática con mis nuevos amigos (a los que sospecho no volveré a ver) me imídiero disfrutar del evento cultural.

Todo es blurry a partir de ahí. Recuerdo que cancelé mi asistencia a la comida de cumpleaños de un amigo de la prepa, por lo cual me siento muy mal. La seguimos en una casa que quedaba convenientemente cerca de donde tenía que estar en la noche. Y es que desde hacía un mes había comprado mi boleto para una tocada en el Salón 21, que contaba en el cartel a la cachonda Ely Guerra, quein jamás había visto en vivo y moría de ganas de ver. Logré ir al concierto, en efecto, donde seguí tomando cerveza. Logré ver a Ely y sólo a Ely. Sé que lo disfruté, pero sospecho que lo hubiera disfrutado más de haberme encontrado en un estado menos alterado de conciencia. Me fui temprano. No pude más. El saldo fue una cruda que no se repetía desde marzo. Y un domingo casi inutilizado en el que dormí la mayor parte del tiempo. Cielos! debo dejar los excesos, mi suerte no puede durar para siempre...

Más fotos ----------> AQUI

26 June 2007

Las biclas dominicales de Marcelo

Una de las cosas más disfrutables para cualquier chilango que posea un automóvil, es atravesar la ciudad de México en su coche un domingo. Las calles se vacían, la poca gente que conduce lo hace sin la menor malicia. Es posible ir de un lado a otro del DF en media hora, en las estaciones de radio sin locutores transmiten música que jamás se escucharía entre semana (versiones acústicas, covers bizarros, etc).

Claro, no todo en domingo es fluidez vehicular. Hay que tomar en cuenta el ocasional maratón o carrera familiar que cierra algunas calles importantes por un espacio de 2 a 4 horas; o alguna mega marcha en apoyo a frustrados candidatos presidenciales (proximo domingo) o en contra de la delincuencia generalizada (como esa en la que la gente se visitió de blanco e inundó el zócalo). Habrá también que alejarse de algún estadio de futbol cuando hay partido, o de algun gran auditorio cuando hay un concierto, como el Foro Sol o el Auditorio Nacional.

Bueno, a estas excepciones habrá que agregar ahora a los muy celebrados "ciclotones": eventos ideados por el gobierno de la ciudad, en los que la policía cierra varias calles importantes en aras de promover el uso de la bicicleta en una ciudad que no está hecha para tal efecto. El domingo pasado se llevó a cabo el segundo de estos eventos pro-bici, que a pesar de que tienen un fin muy loable, francamente entorpecen el tráfico de la ciudad en el único día en que es un privilegio subirse a un coche. Un recorrido que me huibiera tomado no más de 20 minutos (de Río Mixcoac a mi casa azcapotzalqueña), me llevó alrededor de una hora. Y eso que iba prevenido, y me fui por calles alternas a todo el desmadrito vial que los polis organizaron en pro de que las familias chilangas condujeran sus bicicletas en las vías rápidas del Circuito Interior. OK OK, una hora no es mucho, pero hay que tomar en cuenta que ERA DOMINGO! y además tenía que ver perder a la Selección Mexicana. Gracias a las biclas domingueras de Marcelo no pude ver el primer tiempo del partido completo. Y ustedes se preguntarán... ¿desde cuándo le gusta el futbol a este sujeto? Yo me lo pregunto también......

Creo que hay maneras menos invasivas de promover una causa como el uso de la bicicleta. Y siento que es exagerado cerrar una vía tan importante como el Circuito Interior, aunque sea en domingo, en una ciudad donde el libre tránsito de automovilistas y pasajeros de transporte público ya está de por sí entoprecido entre semana por marchas, plantones, obras viales monumentales y, por supuesto, demasiados automóviles. También creo que hay formas menos risibles de llamar la atención sobre el tema: Come on!, que un lunes de cada mes los altos funcionarios de la ciudad vayan a su trabajo en bicicleta no puede evitar arrancarnos una sonrisa. Y es que la cobertura mediática de este "programa" es tan minuciosa, que uno se puede enterar en el periodico del martes siguente qué marca de bicla se compró cada funcionario, cómo iban vestidos y quién hizo trampa y sólo recorrió medio camino para ser recogido posteriormente por algún achichincle chofer. Pero dudo mucho del impacto positivo en la gente que ese gesto mediático pueda tener.

Esperemos que como todo en este país, este ímpetu ciclista pase al olvido. O al menos, que se encuentren otras formas más innovadoras de promover la noble causa sin afectar a terceros. Se me hizo curioso pasar ese msimo día por el Periférico, justo a la altura donde pasa lal tan afamada ciclopista. No había un sólo ciclista usándola. Tal vez todos estaban en el ciclotón...

25 June 2007

El encarguito

Gracias al Friend, me fue encomendado el engorroso encarguito de poner 8 cosas sobre mí. La semana pasada luché contra las ansias de cumplir mi deber, pero hoy lunes ya no pude más.

Aquí las reglas:


Cada jugador cuenta 8 cosas de sí mismo
Además de las 8 cosas tiene que escribir en su blog las reglas.
Por último tiene que seleccionar a otras 8 personas y escribir sus nombres/blog.
Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario que han sido seleccionadas para este juego.

Aquí están, pues, 8 cosas que tal vez no sabían de mí.



1.- Soy fan de "Sounds Eclectic", programa de radio de una estación de Santa Mónica CA, en la que trasnmiten música muy interesante.



2.- Soy "fans" de Harris Withbeck, un corresponsal de CNN en la Ciudad de México. Una vez lo vi sentado en la mesa junto a mí en un restaurante y casi me muero.



3.- Soy del vodka, la cerveza y el tequila. Detesto el whiskey y el ron.



4.- Mi defecto más grande: no tengo el hábito de la lectura (me pregunto entonces de dónde proviene mi vastísimo y políglota vocabulario)





5.- No me gusta el helado, es muy frío. Eso hace que mucha gente desconfíe de mí.





6.- El café se toma SIN azúcar, NI leche (excepto cuando vas a los Bisquets Obregón).





7.- Vivo en una colonia con un nombre muy singular: Hogar y Seguridad. Por eso cuando me preguntan dónde vivo, digo que en la Nueva Santa María, que en realidad está a dos casa de distancia de la mía.





8.- Generalmente mi coche está hecho un cerdo. Nada más le pongo gasolina porque sé que si no, no avanza. Siempre se me pasa llevarlo al servicio y darle un mantenimiento decente.



Le paso este encarguito a quien se le antoje

13 June 2007

EL GUSTO CULPOSO DE LA TEMPORADA: Una narco-telenovela colombiana de grandes tetas

Colombia invade el espectro de las telenovelas mexicanas de Televisa, y nadie parece hacer nada por evitar que le coman el mandado a las historias mexicanas originales. Telenovelas sudamericanas son adaptadas a la idiosincracia mexicana, siempre resultando en historias que son un hittazo mediático pero que no se destacan por la calidad de su factura: "Yo soy Betty, la fea" se transformó en "La fea más bella", "Pedro el Escamoso" se conviertió en "Yo amo a Juan Querendón" y ahora "Café con aroma de mujer" se nos presenta como "Destilando amor" (Ay que chulo título).


Durante meses he tenido que combatir la necesidad de chutarme la historia de amor de hueva de "La Gaviota", con tal de convivir con mi familia, que embelesada ve el Canal de las Estrellas, justo a la hora que llego a mi casa del trabajo. Lejos de contrarrestar ese nefasto hábito de quedarme a ver la historia, agarré interés por los altibajos de somníferos de la historia de amor de los protagonistas. Y como si no fuera suficiente, ahora quedé prendado de la historia de lo que fue un exitazo el año pasado en Colombia y que estos meses están transmitiéndo por Cable: La serie colombiana "Sin tetas no hay paraíso".



Hace dos domingos me aventé el maratón de los primeros capítulos de la novela y ahora procuro estar en mi casa todos los martes a las 10:30 de la noche, que es la hora en la que la transmiten. "Sin tetas no hay paraíso" está basada en un libro del mismo nombre y la historia es algo así como "Rubí" meets "María llena eres de gracia". Catalina, nuestra ambiciosa y bella (pero algo pendeja) protagonista, es una chica pobre que vive en los arrabales de una ciudad colombiana, cuyo sueño más grade es convertirse en una chica pre-pago (dama de compañia) de los manes (narcotraficantes) que pasan los fines de semana en las fincas (casas de campo) con el fin de que éstos le den todas las cosas que ella siempre ha añorado: dinero, joyas, autos, etc... Para ello, cuenta con el apoyo de su mejor amiga, Yesica, o "La Diabla", by far, el mejor personaje de la serie, una chica que entre semana pasa por una colegiala cualquiera, pero que en verdad es la proxeneta más eficaz de la región, la que le puede conseguir a los narcos hasta a la chica más difícil. Los únicos problemas de nuestra Catalina son: su novio, a quien ama y quien la ama a toda costa, pero a quien dejará por ser pobre y no poder darle lo que quiere y 2.- sus teticas, que son tan chiquiticas que no parecen gustarle a ningún narco. Así que ya sabrán, la historia se centra en los intentos desesperados de nuestra protagosnista por conseguir los cinco millones de pesos (colombianos, han de ser) que le servirán par apagar la operación que le agrende su busto y con lo que logrará satsifacer los deseos de algún maloso narcotraficante colombiano.

Muchas cosas me llaman la atención de esta serie. Primero, los modismos y el acentico con el que hablan todos los personajes, lo que complica un poco la comprensión de algunas frases, pero que al menos representa hasta cierto punto un reto intelectual que mantiene tu interés por la historia. Además no deja de ser cagada la forma en la que los colombianos se hablan tan respetuosamente de "usted" entre ellos, a pesar de que las interlocutoras sean prostitutas. La cancioncita pegagosa "El agujero", que sirve como tema musical de la novela, toda salsera y reggetonera, nos ubica en el contexto apropiado, y el videoclip no me puede dejar d e fascinar, con proyectando chicas prepago en cajas como si fueran puti-Barbies listas para ser vendidas. Las actuaciones no son malas, y aunque lo fueran, al menos el estilo es mucho muy diferente al que en México nos tienen acostumbrados. La verdad no estoy muy seguro de qué tan fiel a la realidad colombiana se asemeje la novela esta. Por ahí leí que las autoridades municipales de la ciudad de Pereira (donde ocurren los hechos) se quejaron amargamente con la televisora que proyecta la serie porque la historia ofendía a las mujeres de esa ciudad.


Sea como sea, ahora una telenovela colombiana ocupa mis anhelos televisivos de esta temporada. En vista de que fue un exitazo el año pasado y de que en México no parace haber historias originales interesantes (¿El pantera? ¿Y ahora que hago? POR FAVOR!!!!) seguramente tendremos por aquí en uno o dos años la versión mexicana de "Sin tetas no hay paraíso", super producción de Emilio Larrosa, protagonizada por Araceli Arámbula en su gran regreso a la pantalla chica, con la primera actriz Laura León, como la mamá de Catalina, y vayan ustedes a imaginar qué actirazos más.

Por lo pronto, ahí les dejo el video clip salsero-reggetonero que sirve como entrada musical de cada capítulo de la novela.


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11 June 2007

Sateleando













Desde hace algún tiempo no está mal visto tursitear por la ciudad en la que uno vive. Uno no puede ser considerado un digno chilango de caché sin antes haber paseado, por el puro gusto de hacerlo, por las principales atracciones que la ciudad ofrece: caminar por el Zócalo un fin de semana y presenciar la ceremonia en la que izan la bandera, caminar por Paseo de la Reforma para disfrutar la exposición de fotografías que ponen en las rejas de Chapultepec, o emborracharse feliz en una trajinera en Xochimilco.







Bueno, este fin de semana un grupo de chilangos ajenos a la zona conurbada y yo, dimos un paso adelante en lo que se refiere al turismo mega-urbano: un tour por Ciudad Satélite y su zona de influencia. Varios de los asistentes no habían podido visitar lugares tan paradigmáticos como Mundo E, el Parque Naucalli o el Bazar de Lomas Verdes (porque, honestamente, si vives en el DF, ¿qué rayos tienes que hacer en Satélite?).


Cruzandno la frontera.



Eso fue exactamente lo que quisimos descubrir, así que con cámara en mano, y una playlist de Ipod con música de Café Tacvba, Fernando Delgadillo y los Cosmetics (íconos musicales de Satélite) nos dirigimos en mi auto hacia esa lejana y conurbada región. No se trató de un paseo ahí no más por encimita. Probamos varias experiencias netamente satelucas, como perderse en los circuitos de Ciudad Satélite y comprar chucherías en el Bazar de Lomas Verdes. Hicimos grandes descubrimientos también! como el que las torres de Satélite son huecas por dentro. Comimos alimentos que no se consiguen tan facilmente en el DF: hamburguesas de Carl's Jr.





La tarde de un sábado nos dio para superar nuestro sentido del ridículo, valiéndonos madre que la gente nos viera con cara de bichos raros al estarnos tomando fotos en el obelisco de la plaza central de Mundo E, o en la explnadafda donde están las torres de Satélite, spot de la ciudad que todos los peatones que cruzan el periférico pasan por alto. ¿Qué descubrimos? Además de la caprichosa arquitectura de algunos lugares específicos (como las torres, el diseño de las calles de Cd Satélite, o el Toreo de Cuatro Caminos), no mucho. Todo lo que hay en la ciudad de México lo encuentras en Satélite, y visceversa. Claro, hay honrosas excepciones, como Carl's Jr, deliciosas hamburguesas, by the way. Tal vez por eso, es probable que una ruta del Turibús nunca llegue a esa zona.




A las personas que tienen una noción básica de la historia de la ciudad y su zona conurbada durante el s XX, Satélite y todo lo que le rodea les deja un sentimiento de melancolía. De la búsqueda de cierta perfección urbanística a la que jamás se llegó por una total falta de planeación. Del crecimiento de la clase media urbana y su afán por copiar el estilo de vida de los suburbios estadounidenses. A mí me trae recuerdos de mi infancia, y de mi ñoña juventud preparatoriana.



Secretos de Satelite: ¡Las torres son huecas!




Pero por más criticable que pueda ser Satélite y todo lo que lo rodea, no puedo renegar tanto de ello. Mi familia tiene parte de su orígen ahí mismo (aunque yo jamás he vivido en Edomex, thank goodness) y muchos de mis mejores amigos de la prepa los conocí en el ámbito sateluco.



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05 June 2007

La psique buga

No quiero generalizar ni ofender a un grupo poblacional en específico, tal vez este post esté lleno de lugares comunes y opiniones parciales, but then again, en este BLOG escribo sobre mis impresiones muy personales y (como lo he reconocido previamente) muy criticables.

Si de algo puedo estar orgulloso por ser gay es de tener la capacidad de expresar mis emociones tal y como son. OK OK OK, tal vez a veces me paso de la raya, sobre todo si el alcohol hace sus estragos. Pero desde que asumí mi gaydad poco me ha importado mostrar un lado sensible y hasta romper en llanto ante la gente a la que le tengo más confianza, si el momento lo amerita. No había hecho consciente qué tan diferentes podemos ser gays y bugas cuando se trata de expresar emociones hasta hace muy poco. Y es que, siendo francos, puedo contar a muy pocos buenos amigos míos que sean 1.- hombres y 2.- no gays.

Me preguntó cómo será el ambiente en un vestidor de mujeres. Seguramente las chicas se la pasan echando el chal mientras se acicalan jubilosas. De lo que sí estoy seguro ahora que he perdido todo pudor por la necesidad de bañarme con una veintena de ñores que definitivamente no son gays, es que en los vestidores de caballeros también se echa el chal, largo y tendido. Pequeños grupos de caballeros hablan sobre infinidad de temas: se mofan de los seguidores del equipo de fútbol que haya perdido el partido del domingo anterior, habla sobre los planes a futuro de sus hijos (que deben tener mi edad), cuentan sobre el embarazo de la esposa y la inminente llegada del primer hijo, le reclaman al compañero por no haber jugado con uno como habían quedado el día anterior, o de plano explican santo y seña sobre la terrible enfermedad que los aqueja y cómo es ya muy difícil hacer algo al respecto. Pero sospecho que la forma en la que estos temas son tratados difiere mucho de la de las señoritas, y definitivamente de la forma en la que yo, personalmente, me desenvuelvo con los míos.

Tomemos el caso del señor resignado con la inmimencia de su próxima muerte, quien además tiene una novia/esposa/amante (qué se yo) que le manda recaditos cursis por el celular, al parecer todos los días. Quiero pensar que esta mujer, al mandarle estos mensajes, le pinta una sonrisa al señor todas las mañanas, pero nuestro personaje no tiene ningún empacho en leerle en voz alta a sus cuates (y de paso al que se esté vistiendo cerca de ahí) la melosidad de los recados, agregándo comentarios del tipo "miren cómo la traigo" sin mostrar abiertamiente si está conmovido o no. Ni qué decir del alto volúmen de algunas voces y de los apodos raros que entre ellos se ponen (ja, y yo pensé que sólo era un problema de mi papá, quien me apoda de las formas más inimaginables).

Me pregunto por qué la mayoría de los hombres heterosexuales tienen que esconder cualquier viso de conmoción con expresiones que a veces rayan en lo grotesco, escudándose en un machismo burdo. Repito, no quiero decir que según mi percepción todos sean así. Conozco uno que otro gay que no podría tener un comportamiento más buga, así como también sé que hay chicos heterosexuales por ahí, que no tienen miedo en expresar lo que sienten y lo publican sin problema, pero siento que se trata de excepciones.

Y no se crean, es obvio que también hay actitudes que generalmente se asocian con los gays que mucha gente considera repulsivos. Pero ahí donde a los buguitas les encanta hablar de fútbol y de "cómo las traen muertas", yo, la verdad, prefiero el joteo.