28 May 2007

Young man!

In the gay culture, the song was understood as celebrating the YMCA's reputation as a popular cruising and hookup spot, particularly for the younger gay men to whom it was addressed (ironically, at the time that the song was a hit, the gay community both increased its visibility and no longer felt the need to use organizations such as the YMCA as a cover for its sexual activities, and the YMCA moved toward being a more family-oriented and less exclusively male organization).

De repente, me descubo a mí mismo comprando en Martí uno de esos trajes de baño con los que jamás se dejaría uno ver en la playa: de lycra, pegadito. ¡Ah! no pueden faltar los googles. Rescato de los rincones más recónditos del clóset un par de aletas que solía usar cuando nadaba en la entonces recién inaugurada alberca olímpica de la prepa. Días después estás pagando en la caja de un centro deportivo 1064 pesos por cargo de inscricpión, más 1300 pesos de la mensualidad de junio. Te dan un folletito con los horarios de las clases de natación. Te toman una foto para tu credencial. Fuck! ¿En qué estás pensando? ¿Nadar de lunes a viernes de 7 a 8 AM? ¿Y las idas a tomar la copa entre semana? ¿Las noches de desvelo viendo la tele en tu cuarto? No más.

Al parecer YMCA dejará de tener el significado que tuvo para mí toda la vida: esa inolvidable coreografía que lo mismo he bailado en bodas que en antros y fiestas en patios de casas. Ahora YMCA es lo que es: La "Young Christian Men Association". Un pensaría que por el nombre lo que encontraría uno en las instalaciones deportivas de la YMCA serían nutridos grupos de jóvenes y pervertibles hombres cristianos ejercitándose. La realidad es diferente, obviamente.

Si hace unos meses sacrifiqué horas de sueño y salidas nocturnas entre semana para mejorar mi francés por las mañanas, a partir de esta semana lo haré para bajar la lonjita y, si mi metabolismo aún me lo permite, poneme buenote. Sí, ahora resulta que un chilango cualquiera nadará por las mañanas antes de ir a trabajar. Hubo algunos alicientes para tomar la fatal decisión: La siempre presente necesidad de hacer ejercicio y mi falta de avocación al respecto en los últimos meses; la ubicación de la YMCA de Av. Ejército Nacional, estatégicamente localizada a medio camino entre mi casa y mi trabajo; así como la posibilidad de ir acompañado de mi mejor amigo de la secundaria, quien ya estaba inscrito y me ha sonsacado a unírmele.

Mi vida social entre semana morirá, es inevitable. Una cosa es ir a una clase de francés estando crudo y hacer como que se pone atención, pero otra muy diferente es nadar 1500 metros o más, a las 7 de la mañana, habiéndose desvelado la noche anterior. Y mis días serán más largos. Mis hábitos viciosos disminuirán. Damnit! Habré de superar ese pudor que me impidió encuerarme ante Tunick en el zócalo y bañarme en esas regaderas comunales propias de los vestidores de hombres. Cha-le.

21 May 2007

El ñoño de la secu

Cuando ha pasado tanto tiempo luego no te das cuenta de la magnitud de los cambios que ha habido en tu vida. Pasas de ser el ñoño con pocos amigos/10 en matemáticas/no te dejo copiar mi examen, a un ñoño un poco más estilachero/gay superficial/melómano/alcohólico y comelón/ amante de las bebidas alcohólicas de colores servidas en copa martinera y de comer en restaurantes raros... y tuvieron que pasar poco más de 10 años (y un reencuentro) para darte cuenta de esto.

HI5 es una fuente potencial de nuevos amigos y citas, así como de la posibilidad de toparte con quienes salías al recreo en la primaria en la secundaria. Y me puse muy contento (aunque también recordé lo ñoño que fui) cuando recibí un comment en mi perfil de HI5 de quien fuera mi mejor amigo en la secundaria y a quien no veo desde 1997: "¿Tú eres Enrique Romero Leal? quien ganó 1er lugar en ortografía por el Distrito Federal chale si eres o no eres, me dices va?" Chequen, pa' empezar, cómo la gente que cursó la secu conmigo me recuerda. Sí sí sí, gané un concurso de ortografía a nivel DF en 1° de secu, pero eso sólo sirvió en su momento para ampliar mi aura de "ñoño" en franco detrimento de mis capacidades de sociabilización. Muy tarde fue cuando pude combinar ñoñería escolar y chidez social.

Cuando ves a alguien con el que no habías tratado durante más de 10 años, tu vida y lo que has hecho con ella se te pone de frente. En serio me dio mucho gusto ver a mi amigo y recordar enemil anécdotas secundariezcas que pasamos. Fue muy interesante también enterarse de lo que hacen ahora algunos compañeros que tuvimos en la secu y a quienes yo les había perdido la pista o aprender que, por ñoño, cierto profesor me detestaba.

Sigo siendo ñoño aún, pero creo que más matizado. Todavía puedo hacer cosas como consultar la RAE cuando entro en un debate por messenger con cierto interlocutor sobre la forma en la que se escribe la palabra "alipús", o pasar los ratos muertos que tengo en el trabajo repasando WIKIPEDIA aprendiendo sobre la carrera política de algún dictadorzuelo autoritario en Asia Central. Para Barbs siempre seré el tipo que el primer día de clases del segundo semestre de la carrera escribió la autobiografía más ñoña, que hablaba sobre el niño inteligente, becado, que sorteaba los obstáculos que le imponía la vida y se superaba. Pero esos días de grandeza académica en los que gané el Primer Lugar del Concurso de Ortografía en el DF (pero que casi todas las tardes me quedaba encerrado en casa sin salir con amigos) están atrás para siempre.

16 May 2007

Chilango ANTIsingelringen

¿Qué sucedió ayer que de repente todo el mundo en el messenger tenía en su nick algo alusivo a este movimiento singelringen? Chale, debo decirles que el concepto singelringen como tal se me hizo de lo más reprobable. Ahora resulta que necesitamos un anillo para proyectar al exterior que estamos cómodos con nuestra soltería. ¡¿Hello?! ¿Qué no se supone que NO llevar anillo sería suficiente señal? El Kike gruñis de estas últimas temporadas les tiene que decir que, al menos en lo que respecta a este movimiento en específico, pienso que es sólo una manera en la que se pretende captar a un público cautivo que no tiene por qué gastar en anillos de compromiso. Bueno déjenme anunciar una cosa: jamás me verán usando semejante cosa (aunque más rápido cae un hablador que un cojo).

No creo que un grupo poblacional (en este caso los solteros-cool-con-poder-adquisitivo) deba reafirmar la satisfacción que tienen mediante el uso de una prenda, accesorio o similar. El estar bien consigo mismo no tiene nada que ver con eso.

Y creo que todo este debate no tiene nada que ver con qué grupo poblacional tiene más probabilidad de alcanzar una estabilidad emocional. Por cada soltero insatisfecho podemos contar a un casado (o ennoviado) infeliz. Según mi punto de vista nada tiene que ver el estatus marital, lo importante es la forma en la que cada uno de nosotros enfrenta la vida. Alguien constantemente depresivo y/o autodestructivo no va a cambiar mágicamente su mood con sólo cambiar su estado civil. Seguirá siendo autodestructivo con o sin novio, con o sin anillo. Alguien pleno, equilibrado, feliz, lo seguirá siendo estando casado o soltero. Le encontrará sabor a cada uno de estos estados. Durante una temporada determinada se divertirá de lo lindo coqueteando y disfrutará su libertad al no tener ningún compromiso serio. Per en otro momento será la persona más feliz cultivando una relación romántica significatva. Ese, gente, es el estado de ánimo ideal. Es ser feliz, independientemente del estado civil.

OK, ¡Celebremos nuestra soltería! La verdad yo me siento privilegiado por el estilo de vida que llevo, y al que aspiro. Y confieso que, al ritmo que llevo las cosas, una relación de pareja que me dure más de un año no parece estar dentro de las prioridades al menos en el mediano plazo.

Pero celebremos también a aquellos que tienen a alguien y son felices (y tienen un anillo para expresarlo). Sintámonos auténticamente felices cuando vayamos a la boda de una pareja que en verdad se ame.

Y (¿por qué no?), celebremos, cuando llegue el momento, el haber encontrado a alguien que nos genera y al que le generamos mariposas.

Pero mientras tanto disfrutemos de nuestra soltería. Porque si es cierto lo que dicen (que los solteros se deprimen más pero también se divierten más), eso quiere decir que los solteros generalmente vivimos más intensamente. Genial.

10 May 2007

¡OSO!

Su servidor es invitado, de última hora, al festejo de cumpleaños de su buen amigo Froy. No me lo podía perder, le debo mucho a Froy y por eso lo estimo. Además el festejado es la diversión con patas. No me importó romper una de esas reglas sociales autoimpuestas que siempre procuro seguir y llegué sin nadie que me acompañara y con la certeza de que la mayoría de los asistentes serían desconocidos. Sería una pequeña reunión en el departamento de la Condesa donde viven él y su novio, en mi opinión, el departamento mejor decorado ever (no cabe duda que los colmecas tenemos buen gusto). Como sospeché, la mayoría de los asistentes eran totales desconocidos para mí, pero resultaba muy jocoso el hecho que la muchos de ellos hayan conocido a Froy en los días en los que todos ellos formaban parte de los célebres plantones de Reforma el año pasado. El hecho de que el sujeto que estaba sentado junto a mí en el sillón no fuera nada feo e hiciera comentarios muy elocuentes también amplió mi interés en la conversación, que la mayor parte del tiempo versó sobre las inciativas progresistas (aborto, sociedades de conviviencia, regulación de la prostitución) que la comisión parlamentaria de la ALDF en la que él trabaja impulsó o impulsará en el futuro.

Me emociona la perspectiva de estar platicando con mi vecino de sillón, quien venía acompañado de dos amigos (un chico y una chica) que complementaban su plática. Pasa el tiempo y llega más gente: el sector Colmex se hace presente, sólo que se trataba de la banda pesada de una generación ajena a la mía con la que nunca me sentí muy identificado. Como es natural, la reunión se divide en dos: 1.- Colmex y 2.- no Colmex. Yo me quedo en el sector 2.- No Colmex, embelesado con la elocuencia de este vecino de sillón que, a pesar de su izquierdismo natural, reconoce algunos puntos criticables del partido que gobierna esta ciudad (y con el que comulga).

El lenguaje corporal de varios asistentes me hizo identificar fácilmente a los güeyes que iban con pareja, y se me emociona darme cuenta que mi vecino de sillón no proyecta ningun tipo de comprtamiento parejil hacia ninguno de sus acompañantes. No manita sudadas, no abrazos recurrentes, no apodos ridículamente cursis hacia nadie. Pienso "debo hacer algo, en verdad me está gustando este sujeto". Aprovechando el contexto de la plática en ese preciso momento, hago una burda encuesta preliminar en la que participan él y sus dos acompañantes. Pregunto "¿quién tiene novio?" y me doy cuenta, para mi pesar, que el vecino de sillón levanta la mano. "Ni modo", pienso, demasiado bueno para ser verdad. Se me ocurre que en esa reunión por alguna razón el novio no asistió. Ni pedo, continúo la plática rica y elimino cualquier intención de ligue para con él. En un momento determinado, él se para por una bebida o al baño, ya no lo recuerdo. No me quedo con las ganas. La tercera copa de vino hace que me anime a comentarle a sus acompañantes (la chica y el chico) que "es una verdadera lástima que su amigo tenga novio...."

"SI, SOY YO", me responde muy enfático el acompañante varón. Enmudezco. Cambio el tema de conversación y en cuanto la oportunidad de presenta, me anexo a algún otro grupito en la reunión.

Es de todos conocido que mi gaydar apesta, pero la verdad me volé la barda al no fijarme que mi interlocutor tuviera novio (y éste estuviera presente). En mi defensa debo insistir que en todo el rato que estuvimos platicando, la pareja jamás se sentó junta (de hecho estaban en sillones diferentes), ni tanpoco mostraban ningún comprtamiento que revelara su condición. Al despedirme de mi anfitrión le digo lo sucedido y él me cuenta que la pareja lleva 8 años estar junta.

¿Eso pasa cuando una pareja lleva tanto tiempo? ¿Dejas de emplear apodos ridículos, y de rozar discretamente la mano de tu novio(a) mientras hablas con el resto de la concurrencia sobre la película de moda? Me niego a eso ¿No debería haber un mínimo código de comportamiento espontáneo que revele la situación amorosa de las personas? Según yo, estaba perfectamente capacitado para distinguir esos matices del comportamiento social. Veo que no. Y por eso pasé un gran oso aquella velada. Menos mal que jamás volveré a ver a esas personas.

07 May 2007

Del Vive Latino y Nicolas Sarkozy

Todo pasa por una razón. Esa es una frase que me han estado diciendo mucho la última semana, en vista de mi reciente fracaso vocacional, y pude comprobar su entera veracidad el domingo pasado.

Ségolene Royal y Nicolas Sarkozky se pelearon la Presidencia de Francia en una segunda vuelta que resultó de lo más competida y en la que el 85% del electorado participó. El domingo fueron los elecciones. Ahora sabemos que Sarkozky ganó con un poco más de la mitad y Francia seguirá sin ser gobernada por la izquierda. Eso no lo sabíamos antes del domingo.

Yo no fui a Coachella este año, pero El Vive Latino 2007 se celebró el pasado sabado y domingo. Este sería el año en el que al fin mis convicciones rockeras y mi poder adquisitivo se conjuntarían para poder asistir a este evento de grandes proporciones. Después de una serie de deliberaciones con varios de mis potenciales asistentes, el plan resultó ser ir el domingo, en vista de que mi abnegada hermana no podría ir el primer día, porque trabaja los sábados. Listo, iría sólo un día, mejor que nada, y sería el domingo, pa que mi hermanilla pudiera ir, nos acompañaría su novio. Una vez tomada la decisión, mi muy acomedida hermana se ofreció a comparar los boletos en Ticketmaster.

El día que los compró, por ahí del miércoles, me habló toda emocionada avisándome que ya los tenía. Pero al leerme la información cayó en cuenta la muy sonza que había comprado boletos para el día equivocado. Chan! El resto de la semana consistió en una vendimia infructuosa de tres boletos para la edición del sábado el Vive Latino. Cuando era obvio que no serían vendidos, optamos por enfrentar la realidad. Mi cuñado y yo iríamos al evento desde temprano, para aprovehcar el día. Mi hermana, la culpable de toda esta desgracia, nos alcanzaría después de las 5 PM, saliendo del trabajo.

Ni modo, me quedaría con las ganas de ver a Ely Guerra, a Los Dynamite y a Café Tacvba. Pero en su lugar podrí aver a Cerati, a Austin TV, los Búnkers y a los Cosmetics, among many others. El sábado, aún crudo por el festejo cumpleañero del buen Froy, me dirigí en mi auto junto con mi cuñado al que sólo trato cuando la hermana nos reúne, rumbo al Foro Sol. En vista de mi precaria situación insití en hacer una escala en el Wings de Boulervard Aeropuerto, en donde hiciemos el primer gran descubrimiento del día: su buffet de desayuno. Incluída barbacoa y ampolletitas de Corona, lo que nos permitió empezar a chelear a las 11:30. Muy buena hora si tomamos en cuenta que, como descubrimos después, la venta de cerveza en el Vive Latino no sería permitida hasta las 2:30 de la tarde.

Emocionados y con la mejor disposición por pasar un buen rato a pesar de lo bizarro de las circunstancias, mi cuñado y yo nos empezamos a planear desde el desayuno las bandas que veríamos. Había que ser muy cuidadosos, y es que en el lapso de que va de la 1 PM a las 10:30 PM tocarían simultaneamente una treintena de bandas de rock en tres escenarios diferentes. Para el lector foráneo, déjenme explicar que el escenario principal ubicábase en el centro de lo que en otras ocasiones funge como la cancha de beisbol más grande de la ciudad. Es ahí donde se dan los conciertos más grandes del DF después del Estadio Azteca, donde han aparecido desde Britney hasta Aerosmith y Robbie Williams. Los escenarios alternos estaban en lados opuestos de la pista de un autódromo que rodea dicho estadio de beisbol.

Llegamos no tan temprano, y después de adquirir mi oportuna gorrita conmemorativa que fue la compra más útil de todo mi fin de semana, entramos lo más apresuradamente posible al escenario alterno más lejano a la entrada para ver si alcanzábamos a llegar a ver el acto de la primera banda del día, "Réplica". No lo logramos. Ni modo, yo ya había visto a Réplica en una ocasión anterior y no nos quedó más que esperar a que apareciera el siguiente grupo: "No Somos Machos (Pero Somos Muchos)", que prendieron con sus mezclas bizarras pero muy bien logradas al estilo Cumbia mix meets Control Machete. No estuvieron tan chidos si los comparamos con la mega sorpresota del día, al menos en lo que respecta a mi y a Lalo, mi cuñado. Y es que la siguiente banda "Six Million Dollar Weirdo" simplemente no tuvo madre. Todos sus integrantes vestían estrafalariamente pero las que se volaban la barda eran las galactiquísimas baterista y bajista. ¡Y qué cachondería de la bajista eh! Mis respetos. El vocalista basaba su acto más en el escándalo que en su voz, pero eso no me importó (por obvias razones), y es que el muy desinhibido se le adelantó a Spencer Tunick y no tuvo ningún empacho en mostrarse tal como es. El sonido synthpoppero de la banda suena muy bien en vivo y todo su acto invita a desmadrarse, y así lo hicimos, justo cuando más calor hacía, y cuando aún no vendían cerveza....

Acabando su acto, nos fuimos corriendo al escenario principal a ver a "Austin TV". Me dolió no poder quedarme a ver a los uruguashos del "Cuarteto de Nos", pero hay que hacer patria, y yo tenía la gran curiosidad de ver a "Austin TV", quienes según mi conocimiento, siempre tocan disfrazados de algo diferente cuando se presentan en vivo. Así fue esta vez, iban disfrazados de verde, como grandes alienígenas de ojos rasgados, acompañados de un "coro" de grandes pinos que se contoneaban al ritmo de la banda. Su música siempre me ha parecido muy apropiada para musicalizar alguna secuencia de una película y es que aunque sea rock y toda la cosa, jamás tiene letras y siempre te hace sentir como... melancólico. A partir de esa hora comenzó el consumo de cerveza, y de ahí en adelante, todo nuestro capital se destinó a la compra y posterior comsumo ininterrumpido de la bebida. Oh grandiosa cerveza que en días soleados y de rock eres como un elixir.

No me quedé a ver todo el acto de "Austin TV". Me animé a dejar a Lalo y su chela ahí para ir solo a ver los satelucos "Cosmetics", cuyas dos canciones conocidas me gustan mucho y no podía perderme en vivo. No me decepcionaron, se escuchan demasiado bien en vivo, y sus demás rolas son bastante atractivas. Cantan en un inglés perfecto (a diferencia de los "Six Million Dollar Weirdo", a quienes sí se les llega notar lo Región 4). Ya no me quedé a ver a "Furland", y es que aunque me gusten mucho, ya los había visto y a esa hora el gentío me hizo pensar que era mejor idea ir con el acompañante y no separarse el resto del evento. Regresé a donde mi cuñado, en donde estaba a punto de salir "Porter", quien no me llama tanto la atención pero habría que ver de todas formas, no más pa poder saber de lo que uno habla no? Y pues la banda, chida, se escuchaba muy bien, pero su vocalista, quien ha de haber consumido sustancias fuera de lo convencional, me dio mucho miedo: era un morrito de nó más de 21 años con jeans, sin playera, lente oscuro y una piel de oso cubriéndole la espalda. Todo su torso encontrábase pintado con marcador indeleble, por ahí alcancé a ver una dibujo de Benito Bodoque y un letrero que decía "Drama Mex". Su particular voz incrementaba lo creepy de la escena, pero en general, debo reconocer que la banda es grande.

"Los Bunkers" siguieron, mientras el cielo se nublaba peligrosamente. Abrieron con "Miéntele" y prendieron lo suficiente como para mantener mi interés mientras se echaban un par de rolas que yo no conocía. La escena de esa tarde se la llevaron los "Bunkers" al tocar "Llueve sobre la ciudad" justo cuando no podía estar más nublado y las primeras gotas caían sobre nosotros. La cerveza seguía fluyendo. Los ánimos eran de desmadre. Algunos grupúsculos tuvieron la idea de tomar de forma espontánea alguna de las lonas que cubría el césped de la pista y usarlas como trampolín, para lanzar por los aires a la chica delgada que se dejara. El precio que esas chicas habrían de pagar por subirse a la atracción sería definido atinadamente por una turba enardecida: "Chihi pa la banda!"

Siguieron los de "División Minúscula", a los que Lalo adora (aprendí) pero que a mí no me sorpendieron en absoluto. Más o menos a esta hora mi hermana ya estaba en camino, muerta de coraje porque durante la tarde le estuvimos mandando mensajitos y le contábamos de lo que se estaba perdiendio. Y a partir de entonces ya no nos movimos de lugar, el resto del cartel comprendía a las bandas más fuertes del día: "El TRI", "Fobia" y "Cerati". Para cuando mi hermana llegó Lalo y yo ya estábamos pedos pedos pedos. Habíamos agarrado una de esas pedas felices que pocas veces se presentan, y eso gracias a la combinación de música, gentío en ambiente festivo, cerveza abundante y un ligero olor a mota de vez en cuando.

"El TRI" fue lo que más prendió, y es que aunque uno no sea fan se sabe todas sus rolas... y las canta. Alex Lora es todo un showman que tiene los años de experiencia para agitar a una multitud chilanga con sus consignas antigringas y exhacerbadamente nacionalistas. Gran tocada, gran ambiente. Creo que "Fobia" fue lo más equis de lo que pude presenciar. No creo que haya algo memorable de su acto, no estuvo mal, pero hoy lunes, no trascendió. Y finalmente "Cerati", otro de los grandes a quien al principio yo no tenía muchas ganas de ver porque al mismo tiempo se presentaría en otro escenario "Calle 13", grupo reggetonero con canciones con mensaje social (y contoneo sexoso). Al final Ceratri fue al que vimos, en vista de la cantidad imrpesionante de gente que se movió al escenario de "Calle 13" unos momentos antes de que su acto comenzara. Ni pedo, de todas formas yo nunca había visto al Cerati, así que era como la tarea. No decepcionó, pero es muy obvio que, al menos en México, este hombre ya no está en su apogeo. Salimos del evento antes de que terminara su acto, después de que cantara "Siempre es hoy". No sabíamos nada sobre la banda que cerraría ese día: "Desorden Público". Y tampoco nos interesaba quedarnos en caso de que se presentara algún grupo sorpresa. Salimos temprano, felices, alcoholizados y poco pachecos y con ganas de encontrar boletos para el día siguiente. No lo logramos, las localidades ya estaban agotadas.

El domingo Francia voto, y votó por Sarkozy. Más o menos a las 3 de la tarde, hora de México, ya se sabía el resultado. BBC, TV5, CNN Internacional lo mostraban al mundo. Yo tenía que estar pendiente. Había que estar preparado en caso de que surgiera la necesidad de gestionar la felicitación oficial del gob. de México al presidente electo galo. Chale, fue necesario. A las 5:30 recibo la llamada. Hay que ir a la oficina a hacer las gestiones correspondientes. De haber estado en ese momento en el Vive Latino, hubiera recibido la llamada justo cuando Ely Guerra tocaba. Me hubiera perdido de Kinky, de Zoé y de Café Tacvba, lo mejor del evento. Me hubiera dado un coraje.... En lugar de eso pude llegar a la oficina en media hora, hacer lo propio y estar de regreso en mi casita antes de las 8 para poder seguir durmiendo. Al fin de cuentas la equivocación de mi hermana tuvo un lado positivo. Todo pasa por una razón.

01 May 2007

Velita prendida

No creo que sea lo mejor echar todas las papas a un costal. A pesar de que siempre siempre tendremos un ideal muy definido en mente y que todas nuestras acciones se encaminen hacia ese objetivo, nunca estará de más tener un backup plan. Pasa esto en muchos aspectos de nuestras vidas: tenemos al novio perfecto pero procuramos cultivar a esa otra persona que no nos es indiferente, no vaya a serla de malas y se quede uno solo. Tenemos el trabajo soñado (o al menos estamos muy agusto por el momento), pero no nos molesta estar recibiendo información sobre otras oportunidades. Diseñamos nuestro futuro alrededor de un plan exacto, pero al mismo tiempo movemos las cosas para que, en caso de no lograr ese futuro buscado, tengamos algo más que nos espere.

Se me acaba de arruinar por el momento mi plan ideal. Por suerte tengo mi backup plan, una velita prendida, que aún cuando hoy siga siendo una posibilidad válida, hacen falta meses y muy diversos trámites de hueva para poder asegurar que se concrete. Al final de cuentas el año próximo no viviré en Yuma o en Tecun Umán. Si las cosas salen como espero, el año que viene sufriré del terrible clima londinense, mientras pululo por la ciudad en ropa casual, usando una bufandita estilachera y abrigo. Tal vez hasta me anime a volver a perforarme la ceja, siempre me gustó ese look. Ya veremos, ya veremos...

Tengo a mis amigos, mis respetos a ellos, tres en especial, que ayer estaban más estresados que yo, y una de las cuales sospecho que lloró aún más que este autor. Tengo mi familia, que siempre está ahí y esta vez me apapachó bien chido. Tengo mi trabajo, que me mantiene ocupado y aprendiendo (aunque estos días no esté muy interesado en los temas de política exterior mexicana por obvias razones).

Y así es como, de una forma burda, tal vez demasiado pública, pero que creo necesaria, empiezo a exorcisar los eventos de esta semana. Ahora a lo que me truje chencho: la chamba y la posterior maestría.

20 April 2007

PUFFIN

PUFFIN: Ave que habita en el hemisferio norte (incluida Alaska) cuya apariencia hace que muchos observadores no expertos crean que son pingüinos. Para mayor información consulte la sabiduría popular en línea de la que soy fan: WIKIPEDIA

17 April 2007

Esas mentadas mariposas

"I wouldn't settle for anything less than butterflies" - Carrie Bradshaw

En su nombre hacemos babosadas, pero no nos importa. Su existencia es una de esas cosas que nos hacen darnos cuenta lo genial que es vivir. Sentirlas al ver a esa persona, decir cosas estúpidas ente su presencia, no tiene precio. Las mariposas en el estómago, de esas hablo.

Creo que mientras más joven es la gente, más propensa es a sentirlas. Que conforme uno acumula experiencias, gratas o no gratas, va perdiendo la capacidad de asombro y, por lo tanto, disminuye la probabilidad de que las mariposas aparezcan. Hace mucho que no las siento, o si lo hago, tengo miedo de que se trate de algo diferente y lo malinterprete: vil atracción física y setsual, nostalgia del pasado, miedo a la soledad que crea sentimientos que no están ahí, who knows?

Los que no tenemos a alguien junto a nosotros pululamos por la vida a la expectativa de la aparición, cada vez menos recurrente, de las mariposas. Y luego sucede que cuando al fin llegan, lo hacen cuando estamos ante la persona menos indicada. O peor aún, a las sonsas no se les ocurre aparecer cando tienes frente a ti al mejor de los partidos, quien está dispuesto a estar contigo y te lo dice de frente. Pinches mariposas escurridizas.

Ni modo, llegarán. Y lo más seguro es que lo hagan cuando uno menos se lo espera.

13 April 2007

Niente

Es oficial, nadie postea. Durante toda la semana, una exhaustiva revisión de los Blogs que consulto regularmente me ha hecho descubrir que casi ningún blogger de los que soy fan ha escrito algo. Culpemos a la Semana Santa. Yo mismo no he tenido tiempo, ni ganas de escribir. Y no es que no haya pasado nada con ni vida, sino todo lo contrario: Unas vacaciones relajadas en San Miguel de Allende seguidas del mejor domingo de mi año so far; después una semana de intenso estrés concursando para el SEM; la búsqueda interna y honesta de unas mariposas que tal vez ya ni están ahí; amigos con trabajos nuevos, con títulos de licienciatura nuevos, o próximos a salir del país a estudiar un posgrado...

Esperemso que el regreso a la normalidad nos haga regresar al hábito de escribir nonsense para el deleite de unos y otros....

03 April 2007

La ciudad se desangra

Empezó a desangrarse seguramente el pasado viernes en la noche. Yo no estuve ahí. Pero sí estuve la mañana siguiente, cuando el sangrado se reanudó la mañana del sábado. Miles de autos salieron de la ciudad, invadieron las carreteras que la comunican con el resto del país, y así empezó el inevitable éxodo de chilangos que, gustosos, invadirán ciudades del interior de la República durante la Semana Santa, desde Acapulco hasta Veracruz, desde Querétaro a Morelia. You name it. Ahi estábamos el sábado, parte del flujo constante y lento que bajaba por la curva de "La Pera" antes de llegar a Cuernavaca. Mi hermana, su novio y yo salimos apresuradamente de la ciudad, lo más temprano posible, de lo contrario, segúramente tendríamos que soportar unas dos o tres horas de tráfico en el Periférico a medio día. Ni nos importó que nuestro destino fuera una comida a la una de la tarde en Cuerna. Llegamos temprano a la ciudad, habiendo desayunado quesadillas de huitlacoche con queso en Tres Marías con las marchantas de siempre, las del local "Mis 2 Hermanas". Hicimos tiempo en un nuevo centro comercial que no conocíamos. Ahorré tiempo, eso sí, pero gasté dinero. La quincena del día anterior me dio fuerzas para comparme el nuevo CD de "Air", un suéter que me encantó (genial, ahora sólo necesito que haga frío para estrenarlo) y calcetines.

La ciudad se irá desangrando aún más, y de nuevo seré parte de ese flujo constante de coches que salen de la capital. Habiendo tenido que trabajar la primera parte de la semana, tuve que regresar a México. Pero mañana parto con destino al Bajío. Dejaré las geniales jacarandas y me perderé del placer de manejar por la desierta ciudad de México una de las pocas semanas en las que de hecho se puede salir a la calle en coche hacia práctiamente cualquier lugar, a cualquier hora (la otra semana es la que va de Navidad a Día de Reyes). Ni pedo, prefiero salir a los bares de San Miguel el Grande, comerme unos churros con chocolate en restaurante que Barbs y yo adoramos y salir de noche a los bares para presenciar peleas de provincianos fresas borrachos. Era eso o quedarme en México a perder el tiempo (seguro ni iba a leer para el examen del SEM) o irme con mis padres la casa de Ticumán, donde ni siquiera era acreedor a una cama sino a una tienda de campaña, puesto que la casa está invadida por visitas.

Me voy y no postearé. Los que se queden en México, disfruten mis jacarandas por mí. Los que se larguen a otra ciudad, que Dios los agarre confesados. Y los que me leen y ni viven en el DF, deberían venirse para acá. Ahora resulta que hasta tenemos playas...

26 March 2007

Una noche en Azcapo

Azcapotzalco, la delegación en la que vivo, no es conocida por su gran vida nocturna. Es más, no se me ocurre ninguna cosa por la que mi comarca se distinga de las demás de la ciudad. ¿Será acaso por su refinería petrolera ahora convertida en parque ecológico? ¿O porque en tiempos precolombinos ahí vivieron los tecpanecas, pueblo enemigo de los aztecas? Lo poco fancy de mis rumbos me ha hecho renegar constantemente sobre mi lugar de origen. Pero fue en Azcapo que este fin de semana pasé la mayor parte del sábado en la noche, y no fue por decisión propia. Esa noche Barbs y yo teníamos planeada un doble festejo, primero en la casa del exnovio de Barbs nada más y nada menos que... en Azcapo, muy cerca de mi hogar. Sería una peda pequeña e inocente, sobre todo tomando en cuenta que se trataba de una comida nada más. El plato fuerte de la noche sería la fiesta de cumpleaños de un compañero nuestro del Colmex en su casa, genial inmueble ubicado en algo así como una “vecindad art decó” en Tacubaya. Ah! era imperativo que fuéramos a esa fiesta, las pedas colmecas son para nosotros cada vez más escasas.

Para cuando llegamos a la primera escala, la casa del ex de Barbs, el asunto ya había degenerado un poco hacia el exceso etílico. Nada que nos escandalizara. Nos alcanzó ahí Bob y un amigo-pretendiente suyo, con la idea de que iríamos todos después a la esperadísima peda colmeca en Tacubaya. Todo iba bien hasta que salimos de la casa del ex de Barbs. Eran como las 10:30 de la noche, y excepcionalmente no había yo llevado mi coche esa vez, así que yo era el copiloto más feliz de la vida, muy cómodo sabiendo que estaba exento de la responsabilidad de manejar un auto. Para cuando salimos de casa del ex de Barbs yo ya estaba muy instalado en un moderado estado etílico. En el otro auto, conducido por Bob, el más pedo era el acompañante pretendiente, aunque el dueño del vehículo también se había tomado su par de copitas, al menos una cantidad suficiente como para ser remitido nada más y nada menos que a la delegación... Azcapotzalco, como parte del programa “Conduce sin alcohol” (esa información nos sería proporcionada un par de horas después por una muy cagada funcionaria pública delegacional que se sentía con la autoridad moral suficiente como para echarnos una letanía sobre los peligros a los que se expone la gente que maneja alcoholizada). Así pues, la mayor parte de la diversión nocturna de mi sábado la pasé junto con Barbs y el preocupado pretendiente -al que terminamos adorando- en el mostrador de la delegación viendo cómo en el otro lado nuestro infractor amigo cuasi sobrio hacía su declaración, pasaba con el médico legista y entraba a una audiencia en la que le dictaban una detención de unas 22 horas. La intachable rectitud de nuestro amigo lo orilló a aceptar como los meros machos su culpabilidad, muy a pesar de que había excedido el límite permitido por seis décimas de punto (una cantidad ínfima, sobre todo si la comparamos con el resultado que arrojó otro incauto invitado la fiesta del ex de Barbs que también fue detenido y se pasó el límite por 30 puntos). Así que no quedaba nada más que hacer más que esperar a que lo liberaran en algún punto del día siguiente. Abandonamos Azcapotzalco, con rumbo a Tacubaya, hacia la fiesta que resultó exactamente como la habíamos esperado. Asistió una gran concurrencia de estilito intelectualoide-fresón totalmente Colmex-friendly. A pesar de que no se contó con la presencia del “Sonido Reynito”, la música resultó ser una muy ecléctica mezcla de géneros que complacieron a la mayoría de los asistentes. Ni qué decir de la cantidad exorbitante de botellas de cerveza y vino que ya habían sido consumidas y que estaban regadas pro todos lados de la casa, especialmente en la cocina. Barbs y yo cuidamos mucho del galán de nuestro amigo detenido, quien adoró el ambiente colmeca. Mucho gusto me dio haber visto a varios compañeros del colegio, y bailar con un par de chicas que no conocía. Habremos salido como a las 4 de la madrugada, a dejar al nuevo a migo a su coche, mientras el pobre recordaba en la mala copa la reciente muerte de su fiel perro. La escala indiscutida a comer tacos del Borrego Viudo no se hizo esperar. Fue ahí donde atravesé por el trance de una malacopa muy novedosa, de tintes más bien laboral-vocacionales, mientras la pobre Barbs me consolaba al calor de los tacos al pastor. Definitivamente esa fue la noche de las malacopas bizarras. Llegamos a mi casa rayando las 6 de la mañana, cuando los pajaritos ya empezaban a cantar en los árboles. Al final el saldo de la noche había sido:


-Un detenido en la delegación Azcapotzalco

-Dos malacopas bizarras (un luto canino y un estrés laboral)

-Una muy esperada reconciliación amiguil

-Un mensaje de texto que nunca debió haber sido enviado (y por el cual envío mis más sinceras disculpas al destinatario)

-El tobillo lastimado del autor, causado por una aparatosa caída en medio de la Av. 22 de Febrero (en Azcapo) en pleno operativo “salvemos a Bob de las garras del alcoholímetro”

-La infaltable cruda del domingo...

22 March 2007

EL GUSTO CULPOSO: El nuevo cine [comercial] mexicano

La culpa la tuvo "Efectos Secundarios" el año pasado. Esa película resultó ser el hit para Barbs y para mí. Nos fascinó el humor sarcástico y ácido de su argumento, también las frescas actuaciones de actores protagonistas totalmente desconocidos. El que en el elenco no figurara ningún Bichir y el que la historia no girara en torno a las trágicas vidas de delincuentes, prostitutas, niños de la calle o habitantes de vecindades en el DF, ciertamente fueron un aliciente para ir a verla. Después de todo, el excelente trailer de "Efectos Secundarios", atinadamente musicalizado con la rola "Love" de Zoé, nos indicaba que se trataba de una plícula ligera sobre un grupo de bien parecidos chilangos treintañeros.

El buen sabor de boca que nos dejó la experiencia nos hizo pensar que ahora sí se podía hacer buen cine comercial en México. Después de todo, el cine de este país no sólo debería contar historias ganadoras de premios en festivales de cine, historias trágicas y oscuras (como Amores Perros o Perfume de Violetas), en las que parecería que para contar con un buen libreto, habría que inundar los diálogos con mentadas de madre de "alto criterio". No, también debería haber películas sin ninguna pretención artística más que la del simple objetivo de divertir a los cinéfilos. Comedias románticas simples que hicieran que pasaras una excelente tarde de domingo y no más.

Con esa idea en mente, asistimos con Paty encantados de la vida a ver "Cansada de Besar Sapos". Gran decepción. Excepto por un par de buenas puntadas (e.g. el cameo de Paquita la del Barrio fue lo más rescatable), la película resultó ser una basura. Pero bueno, capaz que era la excepción que confirma la regla, ¿no? Además había que fomentar el cine nacional.

Ayer Barbs y yo volvimos a sucumbir ante nuestro compartido gusto culposo por el cine comercial mexicano y fuimos a ver "Niñas Mal". Dios santo. Salimos con cara de "what" de la sala. Muy indignados porque hubiéramos podido platicar chorromil asuntos pendientes que tenemos en la agenda, en lugar de chutarnos las irreales situaciones a los que nos sometieron los argumentistas, varios malos chistes que no compensaban para nada los pocos momentos lúcidos de la historia, ni la descarada manera en la que Sariñana promueve la carrera artística de su hija.

En fin, creo que si queremos apoyar al cine mexicano, habrá que seguir viendo esas laureadas películas crudas que representan a México en el extranjero. Y seguiremos ingidnándonos ante la falta de apoyo oficial al cine de calidad, falta de apoyo tan exhibida a ultimas fechas por la toika González Iñárritu - del Toro - Cuarón.


Si quieres conocer más reprobables gustos culposos haz click ---> AQUI

12 March 2007

El avión

En un mundo en el que las exigencias del trabajo del chilango veinteañero promedio rebasan los límites de lo humano, dejándonos con poco tiempo libre; en donde los traumas del pasado puede que no nos permitan avanzar sentimentalmente, y en el que las distancias se hacen cada vez más cortas con tarifas aéreas cada vez más accesibles, parecería que mucha gente está crecientemente dispuesta a mantener relaciones romanticoides esporádicas a distancia. Sé de más de un caso de personas que viven en ciudades (y países) diferentes, con agendas laborales llenísimas que les impiden mantener una vida social que les permita conocer mucha gente nueva y que prefieren volar de vez en cuando hacia la ciudad del otro, nada más para pónerle. Sin sentimientos involucrados (en teoría) excepto esa complicidad que resulta de verse furtivamente sin el conocimiento de mucha de su gente cercana. No me malinterpreten, no se trata de personas que viajen a otras ciudades y le pongan el cuerno a sus novios(as), sino de personas solteras y totalmente disponibles que, al parecer, encuentran mucho más fácl mantener relaciones a distancia, generalmente caracterizadas por el recurrente coqueteo en el messenger, con la promesa muchas veces cumplida de que algún día alguna de ellas podrá viajar a la ciudad de la otra para hacer realidad esas interminables conversaciones electrónicas que mantienen en horarios laborales.

¿Por qué puede llegar a ser más fácil entablar este tipo de relaciones a distancia, en lugar de una más convencional en la que el chico A conoce a la choca B, salen a tomar un par de cafés, se gustan y empiezan a salir más en serio? ¿Ya no se puede ligar tan facilmente en un bar o en una fiesta? ¿Es preferible viajar a otro país en el que vive el "sexfriend" de confianza que quedarse en tu ciudad y conocer gente nueva? Tal vez exagero, tal vez estos casos son la excepción y no la regla. Pero no se podrá negar que a esta edad, con estos trabajos tan demandantes y con amigos viviendo en lugares tan diversos, estas cosas son cada vez más comunes. Una de mis fuentes cita a la globalización como la principal causante de estos comportamientos bizarros. Tal vez sea cierto, pero creo que hay más cosas que influyen en esto. ¿soledad? ¿comodidad? ¿sentido de aventura?

05 March 2007

Concert season

El fin de semana inauguré lo que para mí será una nutrida agenda de conciertos las próximas semanas. Esa es una de las cosas que amo de vivir en el DF. A pesar de que en muchos aspectos creo que somos una ciudad (y un país) menos cosmopolita de lo que queremos reconocer, nunca faltan actividades interesantísimas que realizar ni lugares que visitar (conciertos, exposiciones, festivales, restaurantes de casi todo tipo, etc).

Coldplay cerró su gira en México y, cosa rara, fui con mi familia al primer concierto que ofrecieron en la ciudad. Desde que sacaron su primer CD, a mis papás les latió mucho la banda al grado de ir con mi hermana y conmigo al concierto que dieron años atrás en el Palacio de los Deportes en los tiempos de "A Rush of Blood to the Head". El pasado Día de Reyes llegaron a la casa 5 boletos para el citado concierto que hicimos válidos el sábado pasado. Yo no soy tan fan de Coldpay, y mucho menos del último disco, X&Y, que sólo logré escuchar completo el mismo día del evento, a manera de entrenamiento auditivo. Eso de ir a un lugar sin las expectativas muy altas puede ser muy gratificante, porque terminas disfrutándolo más de lo que imaginabas. Eso me pasó el sábado pasado.

Repito, este último año no me sentía yo tan fan de Coldplay, se me hacía un grupo muy mainstream y tal vez algo sobrevalorado y su último disco no me había gustado tanto como los dos primeros. Pero definitivamente no es lo mismo escuchar una canción en el radio que tocada en vivo en el Auditorio. Sentí homiguitas al escuchar "The Scientist" o "Politic", que de por sí no me llaman tanto la atención. Imagínense nomás lo que he de haber sentido cuando la banda se echó las que me gustan más: "Trouble", "What If" o "Yellow", que a pesar de estar bien choteada, no puedes evitar volverte loco cuando la escuchas en vivo y la coreas al unísono con el resto de la raza.

Como público, los mexicanos somos unos facilotes, me cae. Basta con que la banda extranjera que nos visita musite un par de palabras en español mal empleado y diga que "quiere mucho a México" para que la masa se vuelva loca. NO entiendo por qué el pobre de Chis Martin se esforzaba tanto en hablar una que otra frase en español (que segúramente le enseñó Gwyneth) cuando era evidente que el pobre no entendía lo que decía. ¿Qué no se daba cuenta que la gran mayoría de los asistentes coreaban la totalidad de las canciones sin ningún problema? Fue una lástima no haber ido al concierto del domingo. Barbs sí fue y se orgasmeó ante la entrada triunfal de Gael García Bernal al evento. Tabién le tocó disfrutar el dueto que se aventaron con J.C. y presenciar la asistencia de Gwyneth, Beyoncé y otras luminarias de a de veras.

¿Lo que sigue? Un par de conciertos a los que me convocó Barbs:

1.- Muse, en el Palacio de los Deportes, a nivel de cancha. La gente me odiará porque no soy tan fan de Muse, y sé que muchos se quedaron con ganas de ir a verlos. Pero les prometo que me introduciré al mundo de la banda para agarrarle el gusto a sus canciones. Sé que será un gran evento y de verdad valoro el poder tener un boleto (y el haberlo podido costear).

2.- Kean, en el Auditorio. Tampoco soy tan fan del nuevo disco. Pero me fascina "Is it Any Wonder" y los fui a ver al Salón 21 hace un par de años y me latían mucho. Lástima que la fecha del evento se acerque peligrosamente al cumpleaños materno. Espero que eso no represente un problema mayor.

Y hay otro par de tocadas que no me quiero perder pero en las que aún estoy en negociaciones con algún potencial acompañante:

3.- Llily Allen, en el Salón 21. Estoy empeñado en convencer a mi amiga Kali (Orly) para que no rompamos la tradición y vayamos una vez más a nuestro Salón 21 para cantarle a los gañanes ligadores wannabe "Knock Them Out". Kali fue la que me introdujo a Lily Allen y no debe faltar a la cita!

4.- Yann Tiersen, en el Teatro de la Ciudad. Uno de mis gustos raros, de esos que creo que no comparto con nadie, lo cual representa un problema porque no querría ir solito a ese concierto pero, DEBO IR A ESE CONCIERTO. Conozco muy poco de él, pero me fascinó el trabajo que hizo en las bandas sonoras de "Amélie" y "Adios a Lenin". Lo tenemos en México como parte de la cartelera del maravilloso Festival de México en el Centro Histórico. Recuerdo que el año pasado tuve que ir solo con mi alma a ese mismo lugar, el Teatro de la Ciudad, a un conciertio de bossa-nova que no tuvo madre. ¿Quién se apunta este año? Mi estrés aumentó ayer que me enteré que se agotaron las entradas. Así que si un alma caritatbva con un boleto extra se apiada de mí, me haría muy feliz. De lo contrario, supongo quer tendré que cazar los programas radiofónicos de Horizonte 107.9 en espera de la regaladera telefónica. Ah.. Qué estrés!

Jacarandas



Quizá la señal más indiscutible de la llegada de la primavera a esta ciudad sean las jacarandas. A pesar de que, personalmente, mi estación favorita del año sea otra, no puedo dejar de amar el hecho de que desde febrero y todo marzo, las calles de mi colonia y muchas otras más se tapicen de borlitas moradas que medio que vuelan juguetonamente cada vez que las llantas de un coche pasan encima de ellas. Amo asomarme por alguna ventana o estando en una banqueta, y mirar arriba para admirar el contraste que forman un cielo sin nubes y esas borlitas moradas que aún no han caído al suelo. Manejar por los pasos elevados del Circuito Interior o el Segundo Piso del Periférico y adivinar la existencia de alguna calle gracias a la inconfundible línea casi ininterrumpida de follaje morado y verde que divide dos bloques de azoteas. Durante el resto del año uno no se da cuenta de la cantidad impresionante de jacarandas que hay en la ciudad, pero es durante estas semanas que descubrimos que están por todos lados: camellones, banquetas, parques, áreas verdes y algunos afortunados jardines de casas del Pedregal. Me pregunto en qué colonia estará el tramo de calle con más jacarandas por metro cuadrado. ¿La Del Valle? ¿La Nápoles? ¿Condesa o Roma? ¿Mi Nueva Santa María acaso? Si alguien sabe o cree saber dónde puedo encontrar ese tramo de calle, que me avise de una vez, porque ahí es donde habré de vivir. Sólo que necesito asegurarme de poder affordear a un jardinero, porque por más hermoso que sea el espectáculo de las borlitas moradas tapizando el suelo, no tengo la más mínima intención de barrerlas.

18 February 2007

Estrés in Guanatos




LA EXCUSA...

La excusa era perfecta. Tenía una cita para solicitar una beca para la maestría que me interesa el viernes pasado, a las seis de la tarde, en las oficinas de una fundación filantrópica en... Guadalajara. Secretamente llevaba planeando una escapada de la ciudad por meses, y Guadalajara, con su conocido ambiente gay friendly, no sonaba como una opción poco desdeñable. Además ¿qué tan pueblo chico podría ser la segunda ciudad más grande del país?

Con un mes de anticipación le propuse al Chiquis que fuera mi acompañante para pasar todo el fin de semana allá, puesto que su compañía es garantía de diversión y, además, yo no conozco a nadie en esa ciudad. No me veía yo solito pululando por las calles del centro, turisteando en el Hospicio Cabañas y en la Catedral. El Chiquis y yo teníamos semanas de haber planeado la travesía, todo estaba listo: las reservaciones del hotel, mi coche bien checadito, las playlists del Ipod para el viaje de más de 5 horas en automóvil y la investigación previa sobre los lugares que habría de visitar.


LA TRAVESÍA...

Muy temprano el viernes abandonamos las tierras chilangas de Café Tacuba, Zoé y Los Dynamite, con destino hacia al cuna tapatía de Belanova, Telefunka y Maná. El trayecto hasta GDL fue decente, llegamos a la ciudad pasado el medio día, amenizados por el IPOD del Chiquis que en ese momento tocaba una canción de Rocío Durcal acompañada de Mariachis, algo muy ad hoc si tomamos en cuenta que 1.- estábamos entrando a la ciudad más mexicana de México y 2.- iba el Chiquis. Lo primero que hicimos fue pararnos en el primer supermercado que encontramos para que mi incauto acompañante se comprara unas chanclas de chacha, puesto que se le habían olvidado en su casa y no se quería bañar descalzo (lo que no se lo olvidó fue empacar como 5 pares de zapatos en una maleta aparte, que en su mayoría ni siquiera fueron usados).


LAS PRIMERAS IMPRESIONES...

Fue ahí donde me percaté que los chacalines tapatíos son más interesantes que los que se encuentra uno en el Tito de la Zona Rosa, aqui en el DF. Pululan por las calles vestidos ligeramente mejor que la población chilanga y uno que otro hasta tiene ojo claro. Y es que de lo que me más me llamó la atención de este puebo que visitamos fue los ojazos de una parte significativa de la población y también su indumentaria, ligermanete mejor cuidada que las fachas chilangas.


Un par de horas antes de que empezara mi entrevista nos fuimos a probar la verdadera experiencia gastronómica tapatía: la torta ahogada. La muy asertiva e intensa señora que atendía el local se tomó la libertad de enseñarnos cómo prepararlas (resulta que al principio te las dan con el puro pan y las carnitas y uno se tiene que parar a "ahogarlas" con la célebre salsa picante). La cerveza del lugar, marca Estrella, fue de mi agrado, no así del del Chiquis.

LO DE MENOS...

Una vez satisfechos con la experiencia culinaria en cuestión, nos dirigimos al hotel para que me cambiara. El Chiquis me abandonó y se fue con una prima suya que vivía ahí, mientras yo más nervioso que otra cosa, me dirigí solo con mi alma (y mi auto) al lugar de la entrevista. Debo confesar que lo de menos era la entrevista, aunque una vez en la ciudad, habiendo llegado y habiéndonos instalado en el hotel, me puse nervioso. Me preguntaba qué tanto valía la pena haber pedido un día libre y haber viajado hasta otra ciudad para ir a una entrevista que duraría poco menos de una hora. Bueno, al menos la estancia de dos días haría un poco más productivo el esfuerzo de haber ido hasta allá. Creo que hice muy buen papel. Ya veremos en unas cuántas semanas si me convierto en beneficiario de esta beca.


UNA CRÍTICA A LA INFRAESTRUCTURA GAY DE GDL...

Una vez terminada la experiencia, el resto de la estadía tapatía sería diversión. La idea era mezclar turismo folkrórico-gastronómico de día, con diversión gremial en los antros de Guadalajara, por la noche. Mis investigaciones previas me habían llevado a la conclusión de que en ese pueblo, el antro-de-los-viernes (como diría el buen Chaud Poser) se llama "Circus" y estaba en el centro histórico, mientras que el antro-fresita-de-los-sábados llevaba el nombre de "Angels" y se localizaba en lo que en GDL llaman la Zona Rosa. Y así, con todo y la jaqueca que asechaba a mi pobre acompañante, nos dispusimos a descubrir la escena gay de la ciudad. La primera noche nos dimos cuenta de una cosa: a diferencia del DF, los antros gremiales tapatíos de relevancia no necesariamente manejan en concepto de "un antro, dos pistas: pop y electrónico". Para nuestra sorpresa (y para el horror del Chiquis) nos fuimos enterando que si es viernes y estás en en un antro gay de Guadalajara, SÓLO HAY MUSICA ELECTRÓNICA. No me malinterpreten, la música que había era, de hecho, bastante buena. Y es que uno de los highlights de mi experiencia gremial en provincia fue la alta calidad de la música que escuché en los pocos lugares a los que fui.

No podría decir lo mismo sobre la calidad de la infraestructura de los inmuebles. La decoración de ambos lugares dejaba mucho que desear. "Circus", por fuera, daba muy buena impresión. Ubicado en una casona decimonónica en pleno centro de la ciudad, muy al estilo del viejo Living de Orizaba, pero sin jardín. Pero una vez dentro, los defectillos sobresalían. Para empezar, su concepto de área VIP no nos convenció del todo. Los integrantes de esa supuesta área se veían mucho menos VIP que varios de los parroquianos que compartían las áreas públicas conmigo y el Chiquis. El piso onda Interceramic, me remontó a la dpecada de los noventa. Y el mobiliario estaba muy equis, con los tapices de los banquitos despeluchados, las paredes pintadas de colores chirriantes. Eso sí, mis respetos por los Go-Go dancers, quienes tal vez no se contoneaban como deberían, pero como buenos tapatíos chacalezcos (y no tan chacalezcos) no estaban nada mal de cara. Y la concurrencia, pues bien. NO voy a negar que hay chicos lindos en GDL, pero creo que la proporción es más o menos similar que el el DF, con la ventaja en mi caso, de que se trataba de gente totalmente desconocida.

"Angels", por otro lado, es el antro gay fresa de la ciudad. Y en efecto, su ubicación hacía que nos diera menos miedo dejar el coche en el valet parking. Pero de fresa, eso era todo. El piso era como de marmol tipo casa-de-la-abuela. El lugar era muy grande, pero no lo suficiente como para hacer que el humo tipo hielo seco que nos disparaban a quemarropa de disipara, fumigándonos de vez en vez e impidiendo que pudiéramos ver a 30 cm. de distancia. La decoración que pusieron a propósito del Día de San Valentín consititía en corazoncitos de papel terciopelo pegados en todas las paredes del recinto, seguramente comprados en la papelería de la esquina, y eso sólo realzaba la condición de "antro de provincia" del lugar. Más que sentirme en "Lipstick" o "Living", la decoración del lugar me hacía sentirme en el "Ansia". Pero nuevamente la música salvó la noche. Las dos noches que estuvimos en ese lugar, el DJ de la pista electrónica nos sorprendió con un remix de Maneater de Nelly Furtado simplemente excelso. Y el sábado, que hubo POP, no paramos de bailar ante la combinación bien armada de favoritas del momento con oldies-but-goodies del calibre de Sentidos Opuestos y Gloria Trevi en los tiempos previos al reclusorio. Al estar en tierra de Belanova, la noche se amenizó no con una, ni dos, sino tres hits de tan bienamado grupo que tanto me fascina. Resulta que en GDL también conocen a Alizzée, y el que el DJ la haya puesto hizo que el Chiquis y yo rompiéramos con la etiqueta y nos subiéramos a la tarima a bailar los pasitos del poisson rouge.

En general, la experiencia fue grata, in gay terms, Guadalajara cumple. Hay muy buena música, precios irrisorios y varios chicos lindos. Pero si se quiere decoración sofisticada y pose (a veces innecesaria), definitivamente el DF es el lugar.


GUADALAJARA COMO TAL

As shocking as it sounds, debo decir que si me vuelvo buga o si tengo que casarme con una mujer, habré de encontrarla en Jalisco. Dios! Hay muchas mujeres guapísimas en GDL. Te las encontrabas en todos lados: comiendo en el puestito de las tortas ahogadas o cruzando la calle más equis. La vida es más pausada y las meseras del VIPS no tienen ningún empacho en hacerte la plática por más lleno que esté el lugar. La ciudad está rechinando de limpia y a diferencia del DF, si tienes una idea básica de la ciudad, puedes llegar a donde quieras siguiendo los letreros de las calles. La gente ha de ser muy tranquila, nos dio la impresión de que no incurren en excesos (o si lo hace, lo hace muy tarde). Llegando del antro nuestra ropa no olía tanto a cigarro si lo comparas con una noche de farra en el DF, y a pesar de lo ridículamente barato del chupe (en el antro fresa una cerveza costaba 18 pesos, un tequila "de la región", 30) no había ni un solo borracho, era relativamente fácil conseguir una bebida en la barra y ni a mí ni al Chiquis nos provocó la idea de ponernos hasta la madre (algo raro en nosotros).

Me causó ternurita descubrir que en GDL estos días está en plano apogeo la COW PARADE. Vacas multicolores adornan las principales calles de la ciudad y emulan monumentos históricos tapatíos, como la "Munerva" (en alusión a la fuente de la Minerva) que tanto fascinó al Chiquis. Más ternurita me causó el que ahí vayan a construir el edificio más alto de Latinoamérica: una estructura nada innovadora al estilo de la aguja de Seattle. Caminar por el corredor peatonal del centro es muy ameno, desde la Catedral hasta el Hospicio Cabañas. Nos tomamos toda una mañana para conocer los murales de Orozco (impresionantes BTW), las placitas, las estatuas locochonas y las fuentes y el Teatro Degollado. Sorpresa agradable fue descubrir una exposición temporal enel Hospicio Cabañas sobre la obra de Legorreta. ¡Qué prolífico arquitecto!

Lo de que GDL es la "ciudad más mexicana" ha de ser, en gran parte, por Tlaquepaque. Yo tenía la misión personal de comprarme un "jarrito de Tlaquepaque", porque así le decimos de cariño a nuestra compalera de trabajo en la oficina. ¿Será por sentidita? Nos dirigimos en la tarde del sábado y comimos en una placita-mercado-comedera que llaman "El Parián", dode tomamos tequila de la región, de esos que no encuentras en el DF, y comimos al sonido del mariachi y bailes regionales. Eso sí, nos han de haber timado porque la cuenta salió en más de 500 pesos. NI pedo, la pasamos muy a gusto. El pueblillo esta muy mono, con calecita peatonal inundada de galerías que presuntuosamente venden muebles y decoración a precios elevadísimos.


EL REGRESO

Y esa fue mi experiencia en guanatos. No conocimos a nadie, sólo interactuamos con la gente que nos tenía que prestar algún servicio: meseros, valet-parkings, bar tenders, gasolineros, recepcionistas del hotel. Nuestra condición de fuereños era muy obvia, pero creo que dejamos muy en alto el nombre del DF.

Los regresos siempre se te hacen más cortos que las idas. Y así fue el domingo. Salimos a medio día del hacia el DF, non stop. Hubo menos intervención del Ipod y más pláticas profundas sobre los temas de nuestras tesis y las historias personales. Me la pasé Bom-Ba con el Chiquis. In gay terms, como Guadalajara, Hectorín cumple.

12 February 2007

It's like rain on your wedding day...


A diferencia del Chiquis, yo no soy un socialité que asiste a una boda al menos cada vez un mes. Es por eso que cuando me invitan a semejantes celebraciones, no me las puedo perder. Muy a pesar de que meses atrás tuve mis serias dudas sobre la pertinencia de asistir al bodorrio de G., a la hora de la hora omití el hecho de tener que compartir mesa con el ex, cosa que el mero día estresó y/o intrigó a más de un asisente y -afortunadamente- más que a mí. Además, como le dije a la preocupada novia un par de semana antes de su boda, "no me importa dónde me sientes, después de todo se trata de mí y la mayor parte del tiempo estaré en el bailongo". Y así sucedió.





[Aquí la super pareja Barbs-Kikush con los novios]


Barbs fue seleccionada como mi super acompañante, y no pudo haber sido mejor. Fuentes del IFAI nos han confirmado que fuimos de los mejores vestidos del evento y es que, dadas las circunstancias, hice un esfuerzo consciente por verme stunning, y si ustedes perdonan mi falta de humildad, creo que fui exitoso en mi labor. Además, al fin pude estrenar esas mancuernillas que tanto dolor de cabeza me trajeron meses atrás. La adorada Brabs y yo nos dimos cuenta la víspera de que, a pesar de ser tan buenos amigos y de haber asistido a infinidad de celebraciones de todos colores y sabores, jamás habíamos bailado juntos. Y eso tenía que terminar. No sé si fuimos los reyes de la pista, pero eso sí, descubrimos un maraviloso asset del vestido de mi pareja, ya que con cada giro que le daba al bailar, la morada prenda se lucía como si tuviera vida propia. Todo era muy a la "Bailando por la boda de mis sueños".

Llovió, pero eso no ocasionó que la celebración se apagara. El evento fue en un bonito járdín con vista al magno edifico del pantalón, en Bosques. La ceremonia simple, sólo civil, y sin la lectura de la cada menos recurrente Epístola de Melchor Ocampo. La novia preciosa, todo en ella era genial, el vestido, el peinado, el collar y los aretes, pero sobre todo la sonrisa. Al grupo versátil le costó un poquito de trabajo deliverear, pero al final de cuentas el baile no estuvo tan mal. Comida deliciosa, excepto por una so-called créme brulée que más bien parecía natilla. Chilaquiles al anochecer, y unas quesadillas que para pesar de Barbs y mío, taradaron mucho en llegar, y cuando al fin lo hicieron, fueron la gran decepción. C'est la vie.


[Nuestra mesa, que no era "la que más aplauda" pero sí la más internacional,

incluía una guapa croata y una irlandesa que no podía ser más irlandesa]


La fiesta terminó oficialmente y los de fiesta larga, o sea yo entre ellos, la siguieron en la casa de los papás del novio. Y ahí fue donde la peda empezó a debrayar. Una amiga croata de la novia causó furor entre los asistentes (yo incluido) por su indiscutible belleza, la cual no hizo mucho por aminorar el ímpetu de un padre de familia. En mi peda quise dizque practicar mi francés con una nativa de Chablis quien piensa que combinar vino con coca cola o en sangría es un sacrilegio. Creo que hice más oso que otra cosa. Eso sí, en un punto fungí como traductor entre los papás de la novia y las amigas de Inglaterra que no hablaban nada de español. Creo que la orgullosa madre me la novia me amó al despedirse de mí, ya que atiné a señalar que me había encantado la forma en la que su vestido se combinaba con la corbata de su marido (algo que, al princpio tenía intención de hacer ocn Barbs, pero que al final de cuentas no se logró). Rompí, para bien o para mal, con la maldición "Cameron Diaz en The Holiday" que hace un par de meses me asaltó.

Debrayó aún más la peda cuando la seguimos en casa de un amigo del novio, que por alguna razón que no entedí había que besar en la frente al saludarlo. Ahí al menos ya no hubo componente paterno. Mi memoria de ese último episodio es algo borrosa, si tomamos en cuenta las cantidades industriales de alcohol que había ingerido durante esa tarde y noche. Sólo sé que en un punto me di cuenta que toda mi gente ya se había marchado, que eran las 5 y media de la mañana y yo era el que hacía que hubiera un número impar de personas en el departamento.

En total creo que habrán sido unas quince horas seguidas de ingesta alcohólica ininterrumpida, aminorada solamente por el bailongo intermitente del bodorrio, la comida y los munchies posteriores. La peda no se me habrá bajado hasta pasado el medio día del día siguiente, cuando fui con Barbara al depa de una amiga suya a jugar maratón dizque para estudiar para el examen del SEM. Bottomline: Ganó la ignorancia.
Un recuento gráfico del magno evento puede ser consultado --------> AQUI

08 February 2007

Para brillar en sociedad

No basta decir "por favor" y "gracias", ni masticar con la boca cerrada sin los codos en la mesa, para ser catalogado como una persona decente en esta gran ciudad. La sutiliezas de la vida social chilanga requieren de comportamientos y hábitos ligeramente refinados que garantizarán que uno no sea catalogado un silvestre cualquiera.

A continuación, un pequeño compendio de recomendaciones que les propongo, y que he podido ir tomando a partir de experiencias propias y de conocidos.


1.- Procurar no asistir a lugares públicos nocturnos [restaurantes, bares, afters, fiestas] con traje del trabajo al menos, claro, que ud. quiera ser el que le dé el toque "burocrático" al lugar de moda....

2.- Cuando en una plática con gente que no conoces se te ocurra comentar algo así como "todos los peruanos [o ecuatorianos] son horrendos", asegurarse que ninguno de los participantes sea de esa nacionalidad [o tenga amigos que sean de ahí]

3.- Jamás cantar una canción de Paquita la del Barrio, con botella de tequila en mano, en una reunión-karaoke en la que esté presente un ex. Toda la situación se puede prestar a interpretaciones erróneas

4.- Cuando tenga usted que asistir a una de esas fiestas en la que hay que llevar el chupe, nunca llegue con la botella de alcohol en la mano, así nomás. Si es usted alcohólico, al menos sea un alcohólico de caché. Guarde su botella en una bolsa de tiendita nice de Perisur o de La Europea.

5.- Ir a un antro gay y bailar en la tarima ya no se considera lo "in" [pensándolo bien ¿alguna vez esa actividad fue "in"?]. Use la tarima sólo para escapar de acosadores borrachos que no lo dejan en paz y no pueden subir las escaleras.

6.- Llegar a Living, borracho, a las 4:00 de la madrugada con toda la intención de entrar al recinto y logarlo cuando otros no pueden, aún cuando se tiene una estampita pegada en la frente, de esas que les ponen a las manzanas, no tiene precio. Pero eso no te hará brillar en sociedad.

7.- Cuando te compres tu primer coche clásico, no lo arruines pegándole una de esas estampas que hacen que parezca que tiene un quemacocos. Créanme lectores, esas estampitas en verdad existen!

Y eso es lo que se me ocurre al momento. Los invito a que en los comentarios publiquen más consejos de este tenor. Seamos parte de un esfuerzo colectivo para refinar a la población de esta ciudad!

06 February 2007

Stalking Kike

Tengo mi pegue, no me quejo. Pero a veces, la gente a la que le llamo la atención en la menos indicada. No estoy hablando de coapos sin coche que no están dispuestos a salir de su ghetto urbano. Tampoco me refiero a mi super cute ex novio flautista al que corté precipitadamente por estar muy chavo. Me refiero a gente que, de entrada, no debería estar pensando en magullar esta frutita que soy yo, y el ejemplo más claro de todo esto fue, durante varios meses, un compañero del trabajo al que cariñosamente en broma bauticé como mi Stalker. Hace pocos días por fin mi historia con el Stalker terminó, con una confesión abierta, sin tapujos, de su fijación hacia mí.

Todo empezó hace ya más de un año, cuando recién llegué a trabajar. Esas primeras semanas me presentaron a miles de personas, cuyos nombres no alcanzaba a registrar en mi memoria. Ni pedo, poco a poco, con la convivencia laboral, las iría conociendo. Él fue una de esas gentes. Desde la semana misma en la que nos presentaron, el sujeto en cuestión me buscaba mucho. Cero vibra gay, cero ropa nice, gordito y bonachón y con acento de provincia, ni por aquí me pasó que el hombre pudiera tener ciertos intereses pecaminosos. Me buscaba mucho - pensé - porque el hombre vivía solo en una ciudad que no conocía, su familia (esposa e hijos) vivía en otro estado y él se dedicaba de lleno al trabajo. Segúramente me buscaba, pensaba yo, porque soy de los pocos solteros que trabajan ahí y tendría más tiempo libre para hacer cosas.

Y así acepté salir con él un par de veces. Quesque pa' tratar de ser amigos. Un par de comidas y una ida al cine muy frustrante (el tipo no captó nada de la historia de "The Constant Gardener") fueron suficientes para darme cuenta de que 1.- su interés iba más allá de hacer amistades chilangas chidas y 2.- el hombre y yo no tenemos nada en común. Los meses siguientes sus incómodas visitas a mi oficina fueron constantes, como también lo fueron sus recurrentes comentarios sobre la cantidad exhorbitante de ejercicio que estaba haciendo y los kilos que había bajado. Y era cierto, comprobé con mi compañera de trabajo que desde que yo había llegado a trabajar ahí, el hombre se había embarcado en un régimen de dieta y ejercicio que lo convirtió en pocos meses de un chubby-bonachón, a güey mamado.

Ante sus cada vez más obvios comentarios sobre su disponibilidad y disposición, yo "mute", como diría el Chiquis. No le llamaba, no lo buscaba, nada. Me estresaban sus llamadas a mi celular uno que otro fin de semana, llamándome "sólo para ver cómo estaba". O sus llamadas los viernes en la noche para "despedirse" porque no había tenido tiempo para pasar a mi oficina y hacerlo personalmente (Gosh! acaso éramos novios o que pedo?).

Cuando salí del clóset laboral, primero con mi compañera y luego con mi jefe, este fue uno de los issues que primero se discutieron. Y es que las intenciones del sujeto eran obvias y los demás se daban cuenta. Antes de que yo llegara, jamás ponía pie en la oficina y ahora sus visitas eran constantes. El punto crítico llego una tarde de mayo, cuando el sujeto me envió un mensajito en el celular diciémdome que "había soñado conmigo y no podía dejar de pensar en mí". ESTRES TOTAL! Decidí no contestarle y fue lo mejor que pude haber hecho. Además, esa semana yo estaba inmerso en mi propio trance pues estaba siendo bateado por un cabrón que semanas atrás decía querer ser mi novio.

Mi falta de respuesta y su falta de pericia, hicieron que la cosa muriera lentamente. Sus visitas y peticiones para comer disminuyeron hasta desaparecer. Y así se fue termimando el sexenio. El hombre sólo duró una quincena en la nueva administración y se fue sin dejar rastro. No me despedí ni nada. Y la cosa había terminado, or so I thought.

Hace un par de días divagaba ociosamente por internet, y cuando hago eso generalmente apaezco conectado en una de esas pagina donde hombres conocen hombres (I know, I know). Recibí el mensaje más shockeante que alguien me haya escrito por ahí.

"Hola Enrique, soy yo, fulano de tal (Mi Stalker), me recuerdas? Te gustaría hablar por messenger? espero tus comentarios".

No lo pude evitar, cheque su perfil en la página de hombres que conocen hombres y encontré una escueta descripción, SIN FOTO, de alguienen en sus treintas. Más closetero no podía ser. Le contesté de lo más cool, pasándole mi cuenta del messenger y al poco rato ya estábamos chateando. Confesó todo. Pero matizó diciendo que, desde que tenía veinte años, sólo conmigo le había pasado eso, con nadie más. Que le había movido el tapete y cosas así. Su closetería me ofendió: "Estoy en esta página sólo para conocer", "sólo he tenido sexo con un guey a los viente años". Me preguntó por qué no le había hecho caso, le dije que tenía ganas de decirle desde el principio: "Usted es un hombre casado señor, y yo no le entro a esas cosas". Ya saben, por más buenote que estuviera, no iba yo a hacer algo malo que no me gustaría que me hicieran. It's all about karma. Me preguntó, por morbo, si lo hubiera hecho si él no estuviera casado. Mentira piadosa: le dije que sí (aunque pensándolo bien, dado que soy un facilote calenturiento de lo peor, lo más seguro es que sí, therefore omitamos el componente piadoso de la ecuación).

Se acabó con el Stalker. Mañana se va asu pueblo y no regresa. Se va con su familia y allá en las tierras del narco y el camarón, olvidará que todo esto pasó y seguirá felizmente casado o, lo más seguro, se le quedará el gusanito y se conseguirá a algún amante chichifezco y tendrá una doble vida.