DISCLAIMER: La falta de acentos y letras enyes (o sease, me refiero a las "n" pero con tilde arribita), se debe a mi actual localizacion geografica en un pais donde no se habla la lengua de Cervantes.
Todo sea por dejar de ser productivo. Encuentrome en la bilbioteca intentado terminar un ensayo sobre la importancia de estudiar a la globalizacion desde un punto de vista historico, pero no puedo evitar escribir sobre la ultima noticia que encontre en El Universal online.
Despues del exitazo (o fracaso, todo depende de como lo quiera ver usted) de las playas veraniegas estilo "Acapulco en la azotea" en mi querida y ahora lejana ciudad, ahora tendran ustedes, mis queridos lectores chilangos, una pista de hielo bien gradototota en el Zocalo,among other not-so-stilish venues. Wow. debo decir que esta ultima noticia ha sido la razon mas fuerte por la que me pongo triste de no pasar la temporada navidenya en mi pais.
Me cae gente, que ni en Trafalgar Square podremos tener una pista de hielo tan grande como la que inauguraran el sabado que viene. Me pregunto donde se plantaran esta temporada los movimientos sociales inconformes que suelen hacer del zocalo su residencia. Sea como sea, y desde mi muy personal punto de vista, yo le echo muchas porras al proyecto.
Esta vez muchos fellow chilangos tienen la oportunidad de experimentar actividades potencialmente estilacheras. Y es que no es lo mismo meterse a una alberca en la que el agua es de dudosa calidad sanitaria, y es compartida por otros habitantes de la ciudad que gozoamente retozan y hacen sus bucitos, vestidos de "chor" y playera (pa que no les queme el sol). Ahora los asistentes a esta nueva atraccion gratuita cortesia del Gob DF podran patinar sobre hielo al aire libre, lo que les dara la oportunidad de usar bufandas y sueteres menos reveladores que, de menos, esconderan la lonjita garnachera que tan gustamente suelen mostrar en los balnearios de mi pais. Siempre me ha gustado el invierno por eso: las bufandas dan un toque de distincion, mas o menos como los calcetines Donelli, pero entre la cabeza y la camisa (y no entre el zapato y el pantalon).
Lectores queridos, no dejen de avisarme si alguno de ustedes se anima a ir al zocalo a formar parte de la experiencia. No sean aguados, emulen a Iran Castillo y al papi chulo Flavio Cesar en "Agujetas de Color de Rosa".
By the way> Que habra sido de semejante galan noventero? Alguien sabe?
Genial. si hubiera escrito esta misma cantidad de palabras, pero sobre un temas mas historico y globalisation-related, ya estaria mas cerca del final de mi ensayo. Ni hablar.....
28 November 2007
24 November 2007
Imprevisto
Y yo que pensaba que este seria un anyo de puro celibato. Y es que las primeras dos semanas no veia yo ni por donde. Pero noooooooooooooooo! Que a mis dos meses de ser londinense ya puedo contar en mi haber a un par de ingleses, un mexicano (mea culpa), un aleman, et al. Pero de eso a enfrentarse a la posibilidad real de quitarse el anillo azul de la solteria que tanto trabajo (y pesos) le costo a uno ponerse....
Yo solo queria comprarme un saco, lo juro. Y con esa intencion le sugeri que me acompanyara a Oxford Street a comprar ropa de invierno. Mi agenda secreta era tambien darle un poco de inspiracion, puesto que despues de unas semanas de conviviencia, me di cuenta que su guardarropa podria mejorar bastante. Mas tarde, ese dia, comprobe que las cosas nunca salen como las planeas.
Imprevisto numero 1:
Mi sentido comun me decia que no deberia comprar nada en Zara, no tenia caso. Habiendo tantos Zara's en Mexico... cual era el punto de comprarse una prenda de ropa que cualquier chichifo de la Zona Rosa podria comprarse con el dinero que le da el sugar daddy? Ah! pero mi acompanyante, muy a pesar de pertenecer al viejo continente, no tenia idea de que Zara tambien vendia ropa de caballero. Asi que en mi afan de guia espiritual me propuse a mostrarle la gran variedad de prendas para caballero que se podrian conseguir en ese establecimiento. Yo mirandolas con desden. Pero no, ahi habia un saco nada feo que me hizo ojitos. Me lo probe y me quedo muy bien, y el hit era que incluia un chaleco muy mono. Ni pedo, insisto en que hay que ver otras tiendas. Despues de recorrer mil tiendas entre ellas las que yo tantas ganas tenia de conocer (Top Shop y Primark) me declaro en estado de shock, al reconocer que la prenda ganadora ha sido la mismisima que me hubiera podido comprar en Perisur por un precio tal vez menor.
Imprevisto no tan imprevisto no 2:
Despues de una muy fructifera sesion de compras ese jueves por la tarde, un par de vodka tonics en Soho amenizaron la platica. Y... por que no, entre broma y broma menciono que seria buena idea verle puesta la nueva ropa interior que se compro esa tarde. Chale. Despues de las bebidas lo acompanyo a su edificio y chaz! Que pasa lo que tiene que pasar. Total que ya ni cene en mi casa (o en la suyam for that matter). La cosa hubiera quedado ahi si no fuera porque decidimos vernos en la tarde del viernes despues de sendas actividades academicas. Por que no? Le propongo ir a la Tate Modern, galeria que el no conocia aun y que esta convenientemente situada en la esquina de mi casa. Ja. Cenamos en un restaurante nuevo que abrieron hace una semana que a pesar de contar en su menu con platillos Tex Mex, me parecio de lo mas agradable (sobre todo porque tenian cerveza Dos Equis). Vemos arte despues en la galeria, solo un poco, sificiente como para usarlo como excusa para subir al bar del septimo piso y tomar una regular copa de vino de la casa con la mejor vista de Londres ever. Esa noche si dormi en mi casita, acompanyado.
Y hoy sabado en la noche, salimos. Ya lo habiamos organizado desde mucho antes con otro amigo. El otro chico ni idea tenia de nuestras andanzas, por lo que insistia en que los tres ligaramos en el antro al que fuimos. Al fin me tome mi primer cosmopolitan desde que llegue a esta ciudad. Ah! que bueno estaba. Hoy se dio la inevitable platica, y al menos me queda la tranquilidad de que el estresado no fui yo. Y es que mi actitud de no divulgar nada a nuestro amigo en comun como que saco de onda al chico en cuestion. Pero cuando tuvimos tiempo para platicar, me quedo claro que lo que ha pasado ya va mas alla de un acoston para el. Para mi tambien... pero no estoy muy seguro de querer entrarle de lleno al asunto. Asi quedo la cosa, seguiremos saliendo, y yo, hopefully, os seguire informando...
Yo solo queria comprarme un saco, lo juro. Y con esa intencion le sugeri que me acompanyara a Oxford Street a comprar ropa de invierno. Mi agenda secreta era tambien darle un poco de inspiracion, puesto que despues de unas semanas de conviviencia, me di cuenta que su guardarropa podria mejorar bastante. Mas tarde, ese dia, comprobe que las cosas nunca salen como las planeas.
Imprevisto numero 1:
Mi sentido comun me decia que no deberia comprar nada en Zara, no tenia caso. Habiendo tantos Zara's en Mexico... cual era el punto de comprarse una prenda de ropa que cualquier chichifo de la Zona Rosa podria comprarse con el dinero que le da el sugar daddy? Ah! pero mi acompanyante, muy a pesar de pertenecer al viejo continente, no tenia idea de que Zara tambien vendia ropa de caballero. Asi que en mi afan de guia espiritual me propuse a mostrarle la gran variedad de prendas para caballero que se podrian conseguir en ese establecimiento. Yo mirandolas con desden. Pero no, ahi habia un saco nada feo que me hizo ojitos. Me lo probe y me quedo muy bien, y el hit era que incluia un chaleco muy mono. Ni pedo, insisto en que hay que ver otras tiendas. Despues de recorrer mil tiendas entre ellas las que yo tantas ganas tenia de conocer (Top Shop y Primark) me declaro en estado de shock, al reconocer que la prenda ganadora ha sido la mismisima que me hubiera podido comprar en Perisur por un precio tal vez menor.
Imprevisto no tan imprevisto no 2:
Despues de una muy fructifera sesion de compras ese jueves por la tarde, un par de vodka tonics en Soho amenizaron la platica. Y... por que no, entre broma y broma menciono que seria buena idea verle puesta la nueva ropa interior que se compro esa tarde. Chale. Despues de las bebidas lo acompanyo a su edificio y chaz! Que pasa lo que tiene que pasar. Total que ya ni cene en mi casa (o en la suyam for that matter). La cosa hubiera quedado ahi si no fuera porque decidimos vernos en la tarde del viernes despues de sendas actividades academicas. Por que no? Le propongo ir a la Tate Modern, galeria que el no conocia aun y que esta convenientemente situada en la esquina de mi casa. Ja. Cenamos en un restaurante nuevo que abrieron hace una semana que a pesar de contar en su menu con platillos Tex Mex, me parecio de lo mas agradable (sobre todo porque tenian cerveza Dos Equis). Vemos arte despues en la galeria, solo un poco, sificiente como para usarlo como excusa para subir al bar del septimo piso y tomar una regular copa de vino de la casa con la mejor vista de Londres ever. Esa noche si dormi en mi casita, acompanyado.
Y hoy sabado en la noche, salimos. Ya lo habiamos organizado desde mucho antes con otro amigo. El otro chico ni idea tenia de nuestras andanzas, por lo que insistia en que los tres ligaramos en el antro al que fuimos. Al fin me tome mi primer cosmopolitan desde que llegue a esta ciudad. Ah! que bueno estaba. Hoy se dio la inevitable platica, y al menos me queda la tranquilidad de que el estresado no fui yo. Y es que mi actitud de no divulgar nada a nuestro amigo en comun como que saco de onda al chico en cuestion. Pero cuando tuvimos tiempo para platicar, me quedo claro que lo que ha pasado ya va mas alla de un acoston para el. Para mi tambien... pero no estoy muy seguro de querer entrarle de lleno al asunto. Asi quedo la cosa, seguiremos saliendo, y yo, hopefully, os seguire informando...
20 November 2007
Stress? ... Really?
I know, I know!
I haven't posyed in a long time. And I don´t know where o begin. Any suggestions?
People I've met: ,MANY!
Are they interesting? : Most of them yes!
Classes? : Challenging
Readings? : I read the least as possible.
Drinks? : a lot, really.
Fashion? : Ive only bought a scarf. I really need to find more clothes.
Fame? : I've been regarded as the "President of the Mexican Society" (I'm not), or the "kING Of Party" (I mights as well be)
I haven't posyed in a long time. And I don´t know where o begin. Any suggestions?
People I've met: ,MANY!
Are they interesting? : Most of them yes!
Classes? : Challenging
Readings? : I read the least as possible.
Drinks? : a lot, really.
Fashion? : Ive only bought a scarf. I really need to find more clothes.
Fame? : I've been regarded as the "President of the Mexican Society" (I'm not), or the "kING Of Party" (I mights as well be)
16 October 2007
My way to school

One of the highlights of the trip I did last year to England, was that afternoon in which I visited the Tate Modern. After digesting as much art as it was possible to do in just a couple of hours in that huge building that once served as a power station, me and a group of friends (and friends’ friends) went upstairs to have a drink in a bar, at the Tate Modern, which just happens to have the best view of London you could ever imagine. Saint Paul-s Cathedral at dusk, the Thames in front of it, and the appealing Millenium Bridge pointing towards the Cathedral’s shining dome in an increasingly darkened sky.
Later that evening, after the bar closed, we went out of the Tate Modern and found ourselves having a last pint from a pub located in the river walk facing the massive Art Gallery. We drank them outside, seating in the benches that face the Thames, Saint Paul-s dome still shining. A picture taken that night would later become the Desktop’s wallpaper of the computer at my office, as a constant reminder of the innumerable tasks that I had to do during almost one year in order to secure a place in LSE (and be able to afford the whole experience)
Little did I know that almost one year and a half after that memorable evening, I would find myself living just beside the corner of that place. Every single time I walk to school (yes, I walk) I pass through the Tate Modern and the pub. Saint Paul’s and the ultra modern Gherkin I can never miss. Further west, as I keep walk and after crossing the Thames (yes, I get to cross the Thames everyday), I get a glimpse of the London Eye, whose circular form eventually shows in its entirety when I walk besides the river at Victoria Embankment. By that time, the Houses of Parliament and the Big Ben can also be spotted.
…….
Yesterday and today I have had two of the most intellectually encouraging days so far. Classes are demanding, seminars are no piece of cake (they’re not that hard either). After discussing on Latin American Politics during a seminar, I followed up the conversation with a rather good looking guy I seem to be developing a crush on (damn! He seems to be straight). Afterwards I just walked through Houghton Street, that narrow strip surrounded by LSE buildings, always lively, always full of people. A cheerful crowd was dancing to some Iranian beats coming from a set of drums played by a group of people, very Capoeira-style. Chants, applauses, dancing girls, Muslim icons… student life.
Later that evening, after the bar closed, we went out of the Tate Modern and found ourselves having a last pint from a pub located in the river walk facing the massive Art Gallery. We drank them outside, seating in the benches that face the Thames, Saint Paul-s dome still shining. A picture taken that night would later become the Desktop’s wallpaper of the computer at my office, as a constant reminder of the innumerable tasks that I had to do during almost one year in order to secure a place in LSE (and be able to afford the whole experience)
Little did I know that almost one year and a half after that memorable evening, I would find myself living just beside the corner of that place. Every single time I walk to school (yes, I walk) I pass through the Tate Modern and the pub. Saint Paul’s and the ultra modern Gherkin I can never miss. Further west, as I keep walk and after crossing the Thames (yes, I get to cross the Thames everyday), I get a glimpse of the London Eye, whose circular form eventually shows in its entirety when I walk besides the river at Victoria Embankment. By that time, the Houses of Parliament and the Big Ben can also be spotted.
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Yesterday and today I have had two of the most intellectually encouraging days so far. Classes are demanding, seminars are no piece of cake (they’re not that hard either). After discussing on Latin American Politics during a seminar, I followed up the conversation with a rather good looking guy I seem to be developing a crush on (damn! He seems to be straight). Afterwards I just walked through Houghton Street, that narrow strip surrounded by LSE buildings, always lively, always full of people. A cheerful crowd was dancing to some Iranian beats coming from a set of drums played by a group of people, very Capoeira-style. Chants, applauses, dancing girls, Muslim icons… student life.
02 October 2007
So far, so good
So there I am.. at my official first student party at LSE. I'm dancing to some "Queen" tribute band in a place which during the daytime serves a a university coffee shop near Aldwich and The Strand. And the only thing I can think is "Damn! I must definetely have to buy a chopping knife, salt and suggar".
I'm surrounded by people much younger than me. And these last few days I've come to realize that if I wanted to fully enjoy student life abroad, I should have done it a couple of years ago. No problem, all in all, must of the stuff is still appealing.
London's great, except for the terrible weather and the fact that everything is so expensive. I meet new people by the minute, literally. And I know that the best is yet to come. Obviously, I shall spend some of my best nights in some indie band's gig, or to the beat of the best DJ in town in some London gay club. I still have lots of research to do.
Classes are still yet to come as well. And sincerely I don't know what to expect. Mexicans, I haven't met many.
Muy methabolism is going through a very demanding transformation. Lots of bear (just bear, the cheapest drink there is, of course), random breakfasts (if I ever get up before 11:00AM), and lots of walking. I wonder if this represents a healthy way of life...
And that's the way Kike has lived during the last week. Not bad at all I must say...... And I repeat: the best is yet to come.
I'm surrounded by people much younger than me. And these last few days I've come to realize that if I wanted to fully enjoy student life abroad, I should have done it a couple of years ago. No problem, all in all, must of the stuff is still appealing.
London's great, except for the terrible weather and the fact that everything is so expensive. I meet new people by the minute, literally. And I know that the best is yet to come. Obviously, I shall spend some of my best nights in some indie band's gig, or to the beat of the best DJ in town in some London gay club. I still have lots of research to do.
Classes are still yet to come as well. And sincerely I don't know what to expect. Mexicans, I haven't met many.
Muy methabolism is going through a very demanding transformation. Lots of bear (just bear, the cheapest drink there is, of course), random breakfasts (if I ever get up before 11:00AM), and lots of walking. I wonder if this represents a healthy way of life...
And that's the way Kike has lived during the last week. Not bad at all I must say...... And I repeat: the best is yet to come.
01 October 2007
Today's HIGHLIGHTS
I qeued very early in the morning just to discover, to my shock, that I wasn't gonna be able to get a ticket for an Alan Greenspan conference later this afteroon.
I watched very carefully every portrait of the Tudor Gallery at the National Portrait Gallery.
I bought my very fist course book (now I have to come up with excuses nt to read it yet).
I played chess (and won) while learning of the whereabouts of the Mexican Embassy at London.
I bought a fry pan (I decided to keep it in my room, I'm afraid ir might be stolen).
I prepared my very first cup of tea.
I had my first two first authentically fulfilling conversations (and both speakers had rather cute eyes)
I watched very carefully every portrait of the Tudor Gallery at the National Portrait Gallery.
I bought my very fist course book (now I have to come up with excuses nt to read it yet).
I played chess (and won) while learning of the whereabouts of the Mexican Embassy at London.
I bought a fry pan (I decided to keep it in my room, I'm afraid ir might be stolen).
I prepared my very first cup of tea.
I had my first two first authentically fulfilling conversations (and both speakers had rather cute eyes)
27 September 2007
List of things I must do in order to avoid shooting myself once I go back to Mexico
1.- Watch as many plays as possible from the following list:
Wicked
Avenue Q
Mary Poppins
Les Miserables
2.- Visit the Regents Park Zoo
3.- Visit thoroughly the Tate Gallery of Modern Art
4.- Visit the Tate Britain
Wicked
Avenue Q
Mary Poppins
Les Miserables
2.- Visit the Regents Park Zoo
3.- Visit thoroughly the Tate Gallery of Modern Art
4.- Visit the Tate Britain
26 September 2007
Day 1
Arriesgándome a que por los menos estas semanas mi BLOG se convierta en un ordinario diario de viaje, escribiré lo siguiente.
El highlight de mi viaje en avión fue leer el genial librito que mi adorada Eve me armó, que mezclaba fotos y comentarios jocosos con recados de todos los que asistieron a mi muy fancy BLACK AND WHITE FAREWELL PARTY el sábado pasado. Al contrario de lo que pensé, no lloré (para suerte de mis dos desconocidos compañeros de fila en el avión). Aproveché la naturaleza transatlántica de mi vuelo para pedir alcohol, cenar todo lo cenable. Y qué mejor manera de inaugurar mi estancia britanica que viendo “Becoming Jane” una película en la que una Anne Hathaway interpeta a una semificticia Jane Austen en vías de convertirse en escritora.
Londres me recibió un martes por la tarde, seminublado, que es, hasta donde sé, bastante suerte. Para ser alguien de mundo, tuve problemas en pronunciar la palabra “Global” a la agente de migración a la que tuve que mostrar mi pasaporte cuando ella me pidió que le describiera el programa de maestría que estudiaría. La pobre pensaba que iba a estudiar algo relacionado con “LEVEL POLITICS”.
Como llegué al primer mundo, no tuve problema alguno en llegar a mi nueva casa. Un corto viaje en tren a la central de camiones del aeropuerto de HEATHROW, una hora en un camión que me llevo a la estación Victoria, y el que seguramente es el viaje en taxi más caro de mi vida (14 libras) me dejaron en Bankside House, un edificio con fachada como de hospital en el que viviré el siguiente año de mi vida. Sin contratiempos, sin estreses. Eso sí, aún no puedo descifrar cómo obtenter acceso a inernet desde mi cuarto. AUXILIO!!!!! Mi cuarto es más grande de lo que esperaba, y definitivamente debo sentirme afortunado con un baño para mí solito.
Salí a dar una vuelta por mi nuevo vecindario, Bankside, a un costado del río en el distrito de Southwark en Londres. Justo en frente de Bankside House tengo a la Galería Tate de Arte Moderno. Obvio caminé hacia ella y me tomé un minutito para recargarme en el barandal que está a la orilla del río, mientras miles de “Londoners” caminaban apresurados sin percatarse de mi existencia. Ahí, mientras veía la Catedral de San Pablo, el Millenium Bridge y ese curioso edificio en forma de huevo que no puedo acordarme cómo se llama, ahí en ese momento fue cuando dije “estoy en Londres”. Después de una infrustuosa búsqueda por un café internet y un lugar donde comprar una tarjeta telefónica, decubrí, por qué no, el Starbucks donde me compré mi usual Chai Latte.
Obviamente lo que más me tiene estresado es la total y absoluta soledad. Apenas he cruzado palabra con gente. En la cena en Bankside House, se unió a mí un amigable keniano que estudiará Administraión Pública. That’s pretty much the social interaction I’ve had at the moment. Bueno, ya contacté a las amigas griegas de Barbs a las que veré mañana en la tarde. Can’t hardly wait to see them and have a pint.
Sospecho que eventualmente empezaré a postear en inglés. Pero mientras eso pasa, procuraré dormir. Mi estómago se revuelve. Debe ser una combinación desafortunada de nervios, melancolía y el pescado con salsa picantosa agriducle que me dieron en el comedor de Bankside. Pero ¿qué le voy a hacer? No podré usar la cocina hasta el 30 de este mes….
El highlight de mi viaje en avión fue leer el genial librito que mi adorada Eve me armó, que mezclaba fotos y comentarios jocosos con recados de todos los que asistieron a mi muy fancy BLACK AND WHITE FAREWELL PARTY el sábado pasado. Al contrario de lo que pensé, no lloré (para suerte de mis dos desconocidos compañeros de fila en el avión). Aproveché la naturaleza transatlántica de mi vuelo para pedir alcohol, cenar todo lo cenable. Y qué mejor manera de inaugurar mi estancia britanica que viendo “Becoming Jane” una película en la que una Anne Hathaway interpeta a una semificticia Jane Austen en vías de convertirse en escritora.
Londres me recibió un martes por la tarde, seminublado, que es, hasta donde sé, bastante suerte. Para ser alguien de mundo, tuve problemas en pronunciar la palabra “Global” a la agente de migración a la que tuve que mostrar mi pasaporte cuando ella me pidió que le describiera el programa de maestría que estudiaría. La pobre pensaba que iba a estudiar algo relacionado con “LEVEL POLITICS”.
Como llegué al primer mundo, no tuve problema alguno en llegar a mi nueva casa. Un corto viaje en tren a la central de camiones del aeropuerto de HEATHROW, una hora en un camión que me llevo a la estación Victoria, y el que seguramente es el viaje en taxi más caro de mi vida (14 libras) me dejaron en Bankside House, un edificio con fachada como de hospital en el que viviré el siguiente año de mi vida. Sin contratiempos, sin estreses. Eso sí, aún no puedo descifrar cómo obtenter acceso a inernet desde mi cuarto. AUXILIO!!!!! Mi cuarto es más grande de lo que esperaba, y definitivamente debo sentirme afortunado con un baño para mí solito.
Salí a dar una vuelta por mi nuevo vecindario, Bankside, a un costado del río en el distrito de Southwark en Londres. Justo en frente de Bankside House tengo a la Galería Tate de Arte Moderno. Obvio caminé hacia ella y me tomé un minutito para recargarme en el barandal que está a la orilla del río, mientras miles de “Londoners” caminaban apresurados sin percatarse de mi existencia. Ahí, mientras veía la Catedral de San Pablo, el Millenium Bridge y ese curioso edificio en forma de huevo que no puedo acordarme cómo se llama, ahí en ese momento fue cuando dije “estoy en Londres”. Después de una infrustuosa búsqueda por un café internet y un lugar donde comprar una tarjeta telefónica, decubrí, por qué no, el Starbucks donde me compré mi usual Chai Latte.
Obviamente lo que más me tiene estresado es la total y absoluta soledad. Apenas he cruzado palabra con gente. En la cena en Bankside House, se unió a mí un amigable keniano que estudiará Administraión Pública. That’s pretty much the social interaction I’ve had at the moment. Bueno, ya contacté a las amigas griegas de Barbs a las que veré mañana en la tarde. Can’t hardly wait to see them and have a pint.
Sospecho que eventualmente empezaré a postear en inglés. Pero mientras eso pasa, procuraré dormir. Mi estómago se revuelve. Debe ser una combinación desafortunada de nervios, melancolía y el pescado con salsa picantosa agriducle que me dieron en el comedor de Bankside. Pero ¿qué le voy a hacer? No podré usar la cocina hasta el 30 de este mes….
Leaving on a jet plane
Una amiga mía, en su fugaz sabiduría, una vez me dijo que los días previos a la partida lejana y durdera se han de sentir como cuando alguien está a punto de morir. Tiene uno que dejar resueltos miles de asuntos, desde financieros, familiares, laborales y emocionales. No he posteado en estos días precisamente porque me he visto en la necesidad de resolver estos pendientes.
Ahora estoy en la sala de espera no. 31 del Aeropuerto de la Ciudad de México. Hace rato llené mi forma migratoria y en el apartado de “ocupación” me descubrí sonriendo al escribir la palabra “estudiante” de nuevo. El dedo anular de mi mano derecha ostenta, en contra de mis principios previamente publicados, un genial anillo azul con el que se supone demuestro que estoy orgulloso de mi soltería. El piercing en la ceja izquerda regresó ante la fascinación de la mayoría de mis amigos y la decepción de mi familia. Mi corte de cabello es otro. Mi ropa también. Le digo adiós a los trajes por al menos un año más. Bienveidos los jeans. Im off to London.
Ahora estoy en la sala de espera no. 31 del Aeropuerto de la Ciudad de México. Hace rato llené mi forma migratoria y en el apartado de “ocupación” me descubrí sonriendo al escribir la palabra “estudiante” de nuevo. El dedo anular de mi mano derecha ostenta, en contra de mis principios previamente publicados, un genial anillo azul con el que se supone demuestro que estoy orgulloso de mi soltería. El piercing en la ceja izquerda regresó ante la fascinación de la mayoría de mis amigos y la decepción de mi familia. Mi corte de cabello es otro. Mi ropa también. Le digo adiós a los trajes por al menos un año más. Bienveidos los jeans. Im off to London.
04 September 2007
En línea
Hemos llegado al extremo del ridículo. Vivimos en un tiempo en que mucho de lo que caracteriza a las relaciones interpersonales depende de lo que sucede en un plano "impersonal": la red.
Nos ofendemos cuando nos enteramos que alguien nos bloquea del Messenger. Utilizamos esos tiempos de ocio en la oficina para checar qué han hecho nuestros conocidos en sus perfiles de HI5 o de FACEBOOK. Accedemos al BLOG de un amigo para saber qué ha sido de su vida, en lugar de salir a tomar un café con él y escucharlo de su propia voz. Entramos en conflictos seriamente preocupantes cuando estamos saliendo con alguien y la relación es tan ambigua que no sabemos si poner "in a relationship", "single" o de plano "it's complicated". Los pocos que aún no forman parte de esas comunidades de la red se sienten alienados socialmente cuando los demás comentan todos los pormenores de las largas pláticas que en el chat se llevan a cabo día a día, en horas de oficina. Nos intrigamos cuando al amigo de un amigo al que no conocemos visita nuestra página y deja algún comentario en la foto que nos tomamos en alguna peda. No sestresamos porque quien fue nuestro amigo no acepta el "friend request" que le enviamos por el FACEBOOK.
Mucha de la interacción social entre algunos grupos de veinteañeros urbanos se rige bajo este mundo en línea. Y no es que esté renegando de muchas de estas prácticas. De hecho, creo que en estos tiempos en los que todos estamos enfrascados en asuntos de trabajo, encerrados en una oficina, las largas pláticas de sobremesa en las cafeterías universtarias se sustituyen por el predominio de ventanas del Messenger en las que participamos en conversaciones en línea multitudinarias de 11 a 3 y de 5 a 8. Al menos esta opción nos ayuda a no perderle el hilo a la vida de nuestros amigos más cercanos, ni de meternos de lleno a esa actividad tan reconfortante que todos conocemos como "echar el chal". Pero de ahí a que alguien se sienta alienado porque no se enteró qué fue lo que se habló durante la conversación multitudinaria del día..... ¡POR FAVOR!
(Este post se lo dedico a Paty, quien no pudo contener la presión de sentirse fuera de contexto al no enterarse de la gran gama de actividades que sus amigos más cercanos realizábamos cada día en ese maravilloso universo que se llama FACEBOOK. ¡Bienvenida al infierno, Paty!)
Nos ofendemos cuando nos enteramos que alguien nos bloquea del Messenger. Utilizamos esos tiempos de ocio en la oficina para checar qué han hecho nuestros conocidos en sus perfiles de HI5 o de FACEBOOK. Accedemos al BLOG de un amigo para saber qué ha sido de su vida, en lugar de salir a tomar un café con él y escucharlo de su propia voz. Entramos en conflictos seriamente preocupantes cuando estamos saliendo con alguien y la relación es tan ambigua que no sabemos si poner "in a relationship", "single" o de plano "it's complicated". Los pocos que aún no forman parte de esas comunidades de la red se sienten alienados socialmente cuando los demás comentan todos los pormenores de las largas pláticas que en el chat se llevan a cabo día a día, en horas de oficina. Nos intrigamos cuando al amigo de un amigo al que no conocemos visita nuestra página y deja algún comentario en la foto que nos tomamos en alguna peda. No sestresamos porque quien fue nuestro amigo no acepta el "friend request" que le enviamos por el FACEBOOK.
Mucha de la interacción social entre algunos grupos de veinteañeros urbanos se rige bajo este mundo en línea. Y no es que esté renegando de muchas de estas prácticas. De hecho, creo que en estos tiempos en los que todos estamos enfrascados en asuntos de trabajo, encerrados en una oficina, las largas pláticas de sobremesa en las cafeterías universtarias se sustituyen por el predominio de ventanas del Messenger en las que participamos en conversaciones en línea multitudinarias de 11 a 3 y de 5 a 8. Al menos esta opción nos ayuda a no perderle el hilo a la vida de nuestros amigos más cercanos, ni de meternos de lleno a esa actividad tan reconfortante que todos conocemos como "echar el chal". Pero de ahí a que alguien se sienta alienado porque no se enteró qué fue lo que se habló durante la conversación multitudinaria del día..... ¡POR FAVOR!
(Este post se lo dedico a Paty, quien no pudo contener la presión de sentirse fuera de contexto al no enterarse de la gran gama de actividades que sus amigos más cercanos realizábamos cada día en ese maravilloso universo que se llama FACEBOOK. ¡Bienvenida al infierno, Paty!)
29 August 2007
Breaking up in the City
Parecería que no hay forma decente de cortar. Pensé que esta vez sería lo más cercano a un alejamiento civilizado. La inminencia de mi partida al extranjero dejaba fuera toda chaqueta mental sobre si deberíamos seguir viéndonos o qué tanto estamos dispuestos a involucrarnos en la vida del otro. Nadie debería cortar al otro. La consigna era "seguir pasando tiempo juntos hasta el día de mi partida, sin preocuparse por qué pasará después".
¿Entonces qué paso? Yo no lo entiendo. Parecería que después de pasar todo un fin de semana juntos las cosas se estaban dando. Pero fue muy evidente la contundencia de más de una semana en la que mis llamadas telefónicas y peticiones para vernos fueron respondidas de la forma más ambigua. Se alejó, así nomás.
Y ahora sigue el ritual de poner el status "single" en el facebook y en HI5. El de contarle lo sucedido a los amigos que te preguntan por el galán. "No, pues yo creo que ya no andamos, porque el sujeto no me contesta las llamadas". Habré hecho algo. Tal vez se hartó de mi disposición por disfrutar sin el menor empacho aquellas canciones ochenteras y popperas que él tanto detesta. Tal vez es lo que me dice la gente "ya te vas a ir pronto y es su forma de terminar esto". Sea lo que sea, se me va a quedar la eterna duda sobre las razones que tuvo para simplemente desaparecer de mi mapa, sin el menor descaro, sin la cortesía de explicarme sus motivos.
Tal vez es el karma y estoy pagando todas esas llamadas telefónicas que yo no contesté, provenientes de sujetos a los que, después de un primer encuentro, yo no tuve el menor interés en vovlver a ver. Chin, y lo que más me da coraje es que ahora voy a tener que comprarle el Office 2007 a mi laptop nueva.
En todo caso, la situación no está para llorar. Menos de un mes para mi partida. El estresante proceso de mi sucesión en el trabajo me tiene a mí, y a varias personas, comiéndose las uñas. La idea de festejar mi partida con un bacanal de muerte suena cada vez más tentadora y empiezo a tomar cartas en el asunto. Así que a lo que nos truje chenchos. Kike is leaving and this last month.... Kike is single and fabulous!
¿Entonces qué paso? Yo no lo entiendo. Parecería que después de pasar todo un fin de semana juntos las cosas se estaban dando. Pero fue muy evidente la contundencia de más de una semana en la que mis llamadas telefónicas y peticiones para vernos fueron respondidas de la forma más ambigua. Se alejó, así nomás.
Y ahora sigue el ritual de poner el status "single" en el facebook y en HI5. El de contarle lo sucedido a los amigos que te preguntan por el galán. "No, pues yo creo que ya no andamos, porque el sujeto no me contesta las llamadas". Habré hecho algo. Tal vez se hartó de mi disposición por disfrutar sin el menor empacho aquellas canciones ochenteras y popperas que él tanto detesta. Tal vez es lo que me dice la gente "ya te vas a ir pronto y es su forma de terminar esto". Sea lo que sea, se me va a quedar la eterna duda sobre las razones que tuvo para simplemente desaparecer de mi mapa, sin el menor descaro, sin la cortesía de explicarme sus motivos.
Tal vez es el karma y estoy pagando todas esas llamadas telefónicas que yo no contesté, provenientes de sujetos a los que, después de un primer encuentro, yo no tuve el menor interés en vovlver a ver. Chin, y lo que más me da coraje es que ahora voy a tener que comprarle el Office 2007 a mi laptop nueva.
En todo caso, la situación no está para llorar. Menos de un mes para mi partida. El estresante proceso de mi sucesión en el trabajo me tiene a mí, y a varias personas, comiéndose las uñas. La idea de festejar mi partida con un bacanal de muerte suena cada vez más tentadora y empiezo a tomar cartas en el asunto. Así que a lo que nos truje chenchos. Kike is leaving and this last month.... Kike is single and fabulous!
20 August 2007
Sleeping over
Mis problemas con el alcohol me golpean aún en la sobriedad de un jueves en la tarde. Al anunciarle a mi madre que me iría de fin de semana con amigos, ella me enfrentó con la realidad. No había recordado que en mi última peda (en la que ella estaba presente) le dije sin ningún tapujo que la próxima vez que le dijera que saldría de la ciudad un fin de semana con amigos en realidad sería con el galán. Damn! Me sentí aún más raro al escuchar esa tarde de jueves salir de su compunjida voz algo muy parecido a la siguiente frase:
Lo que me escandalizó es que mi madre escogió justo la temporada en la que he sido menos promiscuo en mucho tiempo para aconsejarme no involucrarme en actividades de diversificación. ¿Acaso cree en su negación que mientras no salía con alguien guardaba estricto celibato?
Chale. Es una ironía que, al momento, el único lugar del que recibido ciertas dosis de rechazo por mi sexualidad, es de mi propia familia. Mi madre medio que me entiende, los demás prefieren sólo omitir el tema. No me siento agusto como para contarle a los padres alejados de ese ambiente la realidad sobre mi vida. Cierto, a veces incurro en excesos, pero tampoco vivo un capítulo de Queer As Folk todos los días.
Al final de cuentas ni salí de la ciudad este fin de semana, pero tampoco puse pie en mi casa. Pase todo el tiempo con él, yendo a dos fiestas el viernes por la noche, echando la hueva el sábado, viendo pelis, durmiendo juntos... y haciendo una fila de tres horas el domingo para ser parte de la última masa de personas que vieron la anunciadísima exposición de Frida Kahlo en Bellas Artes.
Y aquí estuve, en la ciudad. Lo que sería un fin de semana romántico con el galán en un pueblito del Bajío terminó por convertirse en un fin de semana [romántico] en la Ciudad de México. La cruda del sábado y la realidad del último fin de semana de vacaciones (que implicaba largas filas en las autopistas llegando a México DF) nos hizo cambiar de opinión. Llegué a casa el domingo en la noche, sin importarme verme contradicho frente a mis propios padres sobre mi verdadero paradero durante el fin de semana. Al final de cuentas ya no se hicieron más preguntas, es obvio que no quieren escuchar santo y seña de mis actividades, o de mis acompañantes.
Y así todos vivimos, incómodamente pero en paz, en la negación.
"Ten mucho cuidado, Ahhh!!! no seas tan promiscuo, cuídate mucho"
Lo que me escandalizó es que mi madre escogió justo la temporada en la que he sido menos promiscuo en mucho tiempo para aconsejarme no involucrarme en actividades de diversificación. ¿Acaso cree en su negación que mientras no salía con alguien guardaba estricto celibato?
Chale. Es una ironía que, al momento, el único lugar del que recibido ciertas dosis de rechazo por mi sexualidad, es de mi propia familia. Mi madre medio que me entiende, los demás prefieren sólo omitir el tema. No me siento agusto como para contarle a los padres alejados de ese ambiente la realidad sobre mi vida. Cierto, a veces incurro en excesos, pero tampoco vivo un capítulo de Queer As Folk todos los días.
Al final de cuentas ni salí de la ciudad este fin de semana, pero tampoco puse pie en mi casa. Pase todo el tiempo con él, yendo a dos fiestas el viernes por la noche, echando la hueva el sábado, viendo pelis, durmiendo juntos... y haciendo una fila de tres horas el domingo para ser parte de la última masa de personas que vieron la anunciadísima exposición de Frida Kahlo en Bellas Artes.
Y aquí estuve, en la ciudad. Lo que sería un fin de semana romántico con el galán en un pueblito del Bajío terminó por convertirse en un fin de semana [romántico] en la Ciudad de México. La cruda del sábado y la realidad del último fin de semana de vacaciones (que implicaba largas filas en las autopistas llegando a México DF) nos hizo cambiar de opinión. Llegué a casa el domingo en la noche, sin importarme verme contradicho frente a mis propios padres sobre mi verdadero paradero durante el fin de semana. Al final de cuentas ya no se hicieron más preguntas, es obvio que no quieren escuchar santo y seña de mis actividades, o de mis acompañantes.
Y así todos vivimos, incómodamente pero en paz, en la negación.
10 August 2007
Infiltrados
Hacía mucho no veía al Friend. Así que me dió mucho gusto compartir con él un par de mezcales una noche de jueves en la Condesa, para lo que utilicé como excusa la entrega por parte del Friend de unas cartas de recomendación que él muy amablemente se encargó de recabar entre algunos profesores de mi alma mater, lugar en el que él trabaja.
Pobrecillo Friend, tuvo que esperarme hasta pasadas las 9 de la noche, hora en la que salgo de la oficina. Decidió esperarme en la flamante librería del Fondo de Cultura Económica que está en la Condesa. Al llegar, lo busco en el lugar más lógico: la cafetería en la que sirve un mesero que tiene un crush conmigo. No está. Siguiente lugar: los acogedores silloncitos donde la gente puede 1.- leer algún libro con mucho interés o 2.- posar, como si estuviera leyendo. No está. Le llamo, todo compungido, estresado, triste, le digo "¿dónde estás que no te veo?"
Como si no lo conociera. El Friend estaba estratégicamente parado en medio de un brindisito que conmemoraba quién sabe qué. Ahí estaba mi buen amigo, con copa de vino tinto en la mano, sugiriéndome que nos quedáramos ahí un momento, gorroneando el cocktail, dejando que el vino fuera el que nos fuera abriendo la garganta para tomar los mezcales subsecuentes. Mi finísima educación universitaria en prestigioso instituto académico desarrolló en mí la afinidar por gorronear un sinnúmero de cocktailes que cerraban la celebración de algún coloquio o simposio académico al cual ni siquiera asitía. En aquellos años felices bastaba sólo con salir de la clase de la tarde y darse una vuelta por la sala "Alfonso Reyes" para asistir a los últimos minutos de la conferencia en cuestión, para luego gozar descaradamente del vino malo y los canapés un poco mejores que los meseros ofrecían.
Recordando esas mocedades encontrábame yo, cuando el Friend llamó mi atención sobre las cualidades estético/chacalezcas de un poli que se encontraba cerca. Y es que los finísimos gustos del Friend lo llevan a señalar de vez en cuando qué personajes podrían cumplir sus "fantasías proletarias". No tardé más de diez segundos en emitir mi contundente juicio de reprobación, que el poli en cuestión se acercó hacia donde estábamos nosotros dos. Para mala suerte del Friend las intenciones del poli no eran otras más que la de informarnos que se trataba de un evento privado y las organizadoras se habían dado cuenta de que nosotros no éramos parte de los asistentes y que "ahora sí que" estábamos de "infiltrados". Nos pedía, eso sí, muy amablemente, a retirarnos del lugar. ¡Chaz! ¡qué pena! ¡Y y que sólo quería tomarme un mezcal! Ni hablar, tuvimos que emprender la graciosa retirada...
Pobrecillo Friend, tuvo que esperarme hasta pasadas las 9 de la noche, hora en la que salgo de la oficina. Decidió esperarme en la flamante librería del Fondo de Cultura Económica que está en la Condesa. Al llegar, lo busco en el lugar más lógico: la cafetería en la que sirve un mesero que tiene un crush conmigo. No está. Siguiente lugar: los acogedores silloncitos donde la gente puede 1.- leer algún libro con mucho interés o 2.- posar, como si estuviera leyendo. No está. Le llamo, todo compungido, estresado, triste, le digo "¿dónde estás que no te veo?"
Como si no lo conociera. El Friend estaba estratégicamente parado en medio de un brindisito que conmemoraba quién sabe qué. Ahí estaba mi buen amigo, con copa de vino tinto en la mano, sugiriéndome que nos quedáramos ahí un momento, gorroneando el cocktail, dejando que el vino fuera el que nos fuera abriendo la garganta para tomar los mezcales subsecuentes. Mi finísima educación universitaria en prestigioso instituto académico desarrolló en mí la afinidar por gorronear un sinnúmero de cocktailes que cerraban la celebración de algún coloquio o simposio académico al cual ni siquiera asitía. En aquellos años felices bastaba sólo con salir de la clase de la tarde y darse una vuelta por la sala "Alfonso Reyes" para asistir a los últimos minutos de la conferencia en cuestión, para luego gozar descaradamente del vino malo y los canapés un poco mejores que los meseros ofrecían.
Recordando esas mocedades encontrábame yo, cuando el Friend llamó mi atención sobre las cualidades estético/chacalezcas de un poli que se encontraba cerca. Y es que los finísimos gustos del Friend lo llevan a señalar de vez en cuando qué personajes podrían cumplir sus "fantasías proletarias". No tardé más de diez segundos en emitir mi contundente juicio de reprobación, que el poli en cuestión se acercó hacia donde estábamos nosotros dos. Para mala suerte del Friend las intenciones del poli no eran otras más que la de informarnos que se trataba de un evento privado y las organizadoras se habían dado cuenta de que nosotros no éramos parte de los asistentes y que "ahora sí que" estábamos de "infiltrados". Nos pedía, eso sí, muy amablemente, a retirarnos del lugar. ¡Chaz! ¡qué pena! ¡Y y que sólo quería tomarme un mezcal! Ni hablar, tuvimos que emprender la graciosa retirada...
08 August 2007
Terminé de leer "Harry Potter and the Deathly Hallows". Ignoro cuándo será la próxima vez que tome un libro para leerlo ávidamente. Espero reanudar pronto mis actividades bloggeras ahora que no utilizo los ratos de ocio para leer las más de 700 páginas de la última entrega de la historia del ñoñi niño mago.
Espero que la inspiración me llegue pronto. ¡No sé qué escribir!
Espero que la inspiración me llegue pronto. ¡No sé qué escribir!
02 August 2007
Silencio
Piensas que, después de tanto tiempo, has perdido la capacidad para estar con alguien. La última vez que habías intentado salir en serio con un chico fue hace más de un año. Te acostumbras a conmemorar enfermizamentea la memoria de un largo noviazgo y la pésima forma en que terminó hace ya tres años. Pierdes la fe en el amor sencillo, crees que a tus 25, 26, ya no es posible pasar por la fómula mágica: chic@ "A" conoce a chic@ "B", se gustan, salen, y puede que terminen enamorándose. Crees que las tribulaciones veinteañeras de jóvenes adultos profesionistas hacen imposible que esa fórmula preparatoriana y universitaria mágica se repita. Las series que ves en la pantalla te ayudan a afianzar esa creencia: las chaquetas mentales que Carrie Bradshaw publica en su ficticia columna en "Sex and the City", los cansados vaivenes emocionales de Meredith Gery y sus fellow doctores wannabe en "Grey's Anatomy", you name it!
Te acostumbras a la idea de que, por el momento, será mejor no pensar mucho en encontrar a alguien. Te enfocas en otros temas: laborales, académicos. Echas desmadre y vives la vida loca. Por lo general no repites ninguna cita con algún chico. Nadie es lo suficientemente interesante. Es más, ni siquiera conviene involucrarse ahora. En pocos meses te irás a vivir fuera por un año. No tiene caso.
Y de repente, conoces a alguien de la forma más convencional siendo gay (en el antro). Platican, se caen bien, se besan.... Y como tú estas en el mood de "vivir la vida loca" terminas la velada en su departamemto. Intercambio protocolario de números telefónicos y posterior envío de mensajes de texto por el celular los días siguientes. Hasta ahí todo normal. Pasa poco más de una semana y quedan de verse de nuevo. Y de ahí pa'l real todo cambia. Antes de que te des cuenta ya fuiste con él un concierto de rock al que cayeron de forma espontánea, a una galería de arte, cenaste en su casa algunas veces, fuiste al cine con él y sus amigos, chocaron sendas copas de merlot en ese genial club de jazz art deco del centro, pasan juntos toda una tarde domingo en el centro de la ciudad, cantas con él una canción de Sin Bandera y otra de Soda Stereo en una fresi fiesta karaoke en Santa Fe, otro día preparan crème brûlé... Empiezas a conocer algunos detalles de su vida, y te sientes bien. Pasas algunas noches de viernes en su depa y vuelves a sentir lo maravilloso que es amanecer acompañado. En fin, terminas siendo un cliché con patas. ¡Chaz! estás saliendo con alguien y no eres el freak de siempre que se empeña en ponerle etiquetas a las cosas y que se pregunta "¿qué somos?", "¿hacia dónde vamos?"
Y así, te conviertes en un chilango menos estresado. Todo sale bien en tu vida durante esta temporada, el papelito que guardas en tu cartera y que te augura buena suerte este verano (en la cama), dice la puritita verdad.
Te acostumbras a la idea de que, por el momento, será mejor no pensar mucho en encontrar a alguien. Te enfocas en otros temas: laborales, académicos. Echas desmadre y vives la vida loca. Por lo general no repites ninguna cita con algún chico. Nadie es lo suficientemente interesante. Es más, ni siquiera conviene involucrarse ahora. En pocos meses te irás a vivir fuera por un año. No tiene caso.
Y de repente, conoces a alguien de la forma más convencional siendo gay (en el antro). Platican, se caen bien, se besan.... Y como tú estas en el mood de "vivir la vida loca" terminas la velada en su departamemto. Intercambio protocolario de números telefónicos y posterior envío de mensajes de texto por el celular los días siguientes. Hasta ahí todo normal. Pasa poco más de una semana y quedan de verse de nuevo. Y de ahí pa'l real todo cambia. Antes de que te des cuenta ya fuiste con él un concierto de rock al que cayeron de forma espontánea, a una galería de arte, cenaste en su casa algunas veces, fuiste al cine con él y sus amigos, chocaron sendas copas de merlot en ese genial club de jazz art deco del centro, pasan juntos toda una tarde domingo en el centro de la ciudad, cantas con él una canción de Sin Bandera y otra de Soda Stereo en una fresi fiesta karaoke en Santa Fe, otro día preparan crème brûlé... Empiezas a conocer algunos detalles de su vida, y te sientes bien. Pasas algunas noches de viernes en su depa y vuelves a sentir lo maravilloso que es amanecer acompañado. En fin, terminas siendo un cliché con patas. ¡Chaz! estás saliendo con alguien y no eres el freak de siempre que se empeña en ponerle etiquetas a las cosas y que se pregunta "¿qué somos?", "¿hacia dónde vamos?"
Y así, te conviertes en un chilango menos estresado. Todo sale bien en tu vida durante esta temporada, el papelito que guardas en tu cartera y que te augura buena suerte este verano (en la cama), dice la puritita verdad.
23 July 2007
Cero Estrés in the beach

Mis últimas vacaciones antes de dejar de ser burócrata federal las pasé en la playa. Mi viaje de hecho fueron dos, y es que un fin de semana de convivencia familiar en Acapulco casi se me empalma con una semana entera con amigos, en Playa Troncones, una peculiar comunidad de la costa grande de Guerrero, muy cerca de Ixtapa. Sabía que esta sería la última vez en mucho tiempo que vería el mar (al menos un mar decente, tropical, que ameritara caminar por su playa usando sólo una bermuda). Tenía que aprovechar todo el sol, toda la arena y toda el agua salada que pudiera obtener. Al final me emborraché de mar, me quedé con el sufiente sol como para poder presumir mientras escribo estas líneas el mejor y más cuidado bronceado de toda mi vida. No dejé que la amenza del estómage débil me arruinara mis vacaciones, por lo que me volví fan oficial del Imodium. Tomé Yolis, nadé como hacía mucho no lo hacía: sólo por el puro gusto de chapotear, jugué al tiburón en la alberca de una casa en la playa, y me remonté a mi infancia ñoña en la que al jugar, no tenía yo ningún empacho en morder los pies de mis víctimas, mientras buceaba sigiloso por debajo del agua... entré en personaje. Me eché una novela entera de García Márquez (más una revista Chilango, una revista Glamour que estaba a la mano, una GQ, una National Geographic... y ciertos poemas) y eso es un triunfo a la paciencia para alguien como yo, que no tiene el hábito de la lectura. Jugué juegos de mesa, perdí en Maratón, para vergüenza del Colmex y orgullo, cuestionado, de la Ibero. Comí uno de los pestos más interesantes que he probado: con camarones y una salsa al vino. Descubrí que a pesar de ser baratos, los vuelos de Interjet pueden ser demasiado fresas. Jugué con las olas a bordo de un body-board. Conocí la temible presa Infiernillo, experiencia que no resulta tan desafiante a bordo de una camioneta con mucho aire acondicionado que transita por una autopista brand-new.
Me afarré a mis vacaciones hasta el último momento. Ahora estoy de regreso, sin un ápice de inspiración y sin ninguna aventura cómico mágica musical que reseñar. Dejaré que corra el tiempo y, por lo pronto, me iré al cine con mi chico.
12 July 2007
Mi verano japones-ito
Ya lo decía la galleta de la suerte que me comí en un Sushi-Ito hace un par de semanas:
"Tendrá buena suerte este verano".
Y aún cuando no creo tanto en esas cosas, nunca está de más guardar tan buen augurio en la cartera. Me desharé de él seguramente en septiembre, mientras vuele en medio del Atlántico con rumbo al un reino lejano. Será ahí cuando dictamine si esos papelitos tienen algún dejo de verdad. Un fiel lector me dijo un día que a todas esas suertes japonesas hay que agregar la frase "en la cama" al final. Así que estará por verse qué tanta buena suerte tendré en la cama este verano.
Por lo pronto, debo confesar que el papelito descansa junto a un boleto del Zinco Jazz Club, que funciona como recordatorio de una excelente velada que pasé con cierto acompañante misterioso una noche de jueves de la semana pasada. So far la suerte japonesa está vigente.
Hace un par de días vi al Friend, y me encontró muy repuesto ¿de qué? quién sabe... Dice que ya no tengo ojeras (¡joder! ¿acaso tenía yo ojeras permanentes?), y que no me ve tan estresado como de costumbre (¡EL TÍTULO DE MI BLOG PELIGRA!).
Cada día que pasa es más segura mi partida. Las cosas se están dando, y ahora todo está funcionando a pesar de las pésimas noticias de hace unos meses. Parece que al final de cuentas, mi super back-up plan está saliendo adelante. Y aunque algunas cosas geniales me han sucedido en lo que va de la temporada ("tendrá buena suerte este verano....en la cama"), no me estreso a mí mismo ni a la gente a mi alrededor con ansiedades del tipo "¡¿qué somos?!".
No quiero alardear prematuramente, no se me vaya a cebar mi gran historia. Por lo pronto los dejo, por una semana entera. Las vacaciones me llevarán a una playa poco conocida donde tendré suerte si logro encontrar algún lugar que pueda ser denominado "territorio Telcel".
"Tendrá buena suerte este verano".
Y aún cuando no creo tanto en esas cosas, nunca está de más guardar tan buen augurio en la cartera. Me desharé de él seguramente en septiembre, mientras vuele en medio del Atlántico con rumbo al un reino lejano. Será ahí cuando dictamine si esos papelitos tienen algún dejo de verdad. Un fiel lector me dijo un día que a todas esas suertes japonesas hay que agregar la frase "en la cama" al final. Así que estará por verse qué tanta buena suerte tendré en la cama este verano.
Por lo pronto, debo confesar que el papelito descansa junto a un boleto del Zinco Jazz Club, que funciona como recordatorio de una excelente velada que pasé con cierto acompañante misterioso una noche de jueves de la semana pasada. So far la suerte japonesa está vigente.
Hace un par de días vi al Friend, y me encontró muy repuesto ¿de qué? quién sabe... Dice que ya no tengo ojeras (¡joder! ¿acaso tenía yo ojeras permanentes?), y que no me ve tan estresado como de costumbre (¡EL TÍTULO DE MI BLOG PELIGRA!).
Cada día que pasa es más segura mi partida. Las cosas se están dando, y ahora todo está funcionando a pesar de las pésimas noticias de hace unos meses. Parece que al final de cuentas, mi super back-up plan está saliendo adelante. Y aunque algunas cosas geniales me han sucedido en lo que va de la temporada ("tendrá buena suerte este verano....en la cama"), no me estreso a mí mismo ni a la gente a mi alrededor con ansiedades del tipo "¡¿qué somos?!".
No quiero alardear prematuramente, no se me vaya a cebar mi gran historia. Por lo pronto los dejo, por una semana entera. Las vacaciones me llevarán a una playa poco conocida donde tendré suerte si logro encontrar algún lugar que pueda ser denominado "territorio Telcel".
06 July 2007
Cheers!
| You Are Barney |
![]() You could have been an intellectual leader... Instead, your whole life is an homage to beer You will be remembered for: your beautiful singing voice and your burps Your life philosophy: "There's nothing like beer to give you that inflated sense of self-esteem." |
02 July 2007
Gatorade in the Gay Parade

Soy una maraña de incongruencias, me quejo del desmadre vial que se genera cuando cierran las calles para dejar pasar bicicletas en domingo. Pero ahí me tuvieron el sábado pasado, marchando de lo lindo por el Paseo de la Reforma, para la incomodidad de los incautos automovilistas que pasaron por ahí a esa hora.
Pero empecemos por el principio, pues mi aventura comenzó (y pudo haber terminado abruptamente) la noche del viernes, cuando iba regresando a mi casa después de una noche de copas, una noche no tan loca, en casa de Mario para celebrar su cumpleaños junto con varios amigos. Había yo tomado más de las dos copas que, por ley, el Gobierno del DF tolera en la carga sanguínea de los automovilistas de la ciudad, y que pueden ser medidas con precisión gracias al conocido programa "Conduce sin alcohol". Un retén de dicho programa me detuvo en una calle en la que jamás se había puesto antes (damn police!) y, encontrándome detenido por un amable policía, caí en la cuenta de que mi única esperanza era bloffear, negar cualquier injesta alcohólica esa noche, y esperar por lo mejor. Experiencias anecdóticas propias y ajenas me han enseñado que, en caso de aceptar haber bebido la más mínima cantidad, uno no se salva de hacer la prueba. El poli me creyó no haber tomado una sola copa, así que pude sortear el retén sin haber hecho la prueba de detección de alcohol que sin duda me hubiera remitido a la delegación y a mi coche al corralón, arruinando con eso no sólo mis planes personales de sábado sino también toda una complicada logística familiar dirante el sábado por la mañana que ya se tenía acordada previamente con la madre y las hermanas. ¡En verdad valoro mi suerte! Pero ¿habré aprendido la lección?
La mañana del sábado tuve que dedicarme a muy tempranas horas a hacer un par de mandados que mi madre y hermana me habían solicitado el día anterior. Acepté gustoso cumplirlos siempre y cuando se me garantizara que podría asistir sin contratiempos a la marcha de orgullo gay de este año. Este año mi contingente estaría formado por Mario y Carolina A.K.A "La alcachofa asesina", un muy pequeño número de asistentes pero con diversión garantizada. Para el evento fui preparado. Empaqué en una bakpack no sólo una gorra para el sol, cámara y una chamarra para la lluvia, sino una pequeña hielera cargada de tres botellas de GATORADE previamente enfriadas en mi refri, debidamente preparadas con una dosis de vodka. Esta bebida garantiza la óptima hidratación del marchista, así como su (no tan sana) diversión. Una botella con vodka puro garantizaba la posibilidad de preparar cuantos GATORADES neecsitáramos, sólo habría que hacer una fila tipo antro en uno de los varios OXXO's y 7 Eleven's que estaban repartidos a lo largo del recorrido.
Mis acompañantes estuvieron conmigo sólo en la primera parte del recorrido. Esa en la que los contingentes estan estacionados en el tramo que existe entre el Ángel de la Independencia y la Diana Cazadora. Las dimensiones de la marcha eran las mismas que los años anteriores, creo. Y los contingentes eran tan variados como siempre: Los típicos tráilers de los antros, cargados de gente que baila al compás del punhis-punchis, los grupos de padres de familia orgullosos por sus hijos, osos, leathers, osos-leathers, lesbianas revolucionarias, cristianos, transexuales.
Se nos anexó un muy simpático amigo de Carolina, quien iba acompalado de un joven quien al final resultó haber estudiando en la misma preparatoria que yo. Mi contingente primario me abandonó a la altura de la glorieta de la Palma, no sin antes haber disfrutado de la maravillosa nueva bebida que inventé cuando, al hacer una escala en el baño del Starbuck's del Sheraton María Isabel, mezclé atinadamente mi vodka con un frozen Chai latte, muy recomendable.
Típico que te encuentars a viejos conocidos, algunos de los cuales se hacen los desentendidos y actúan como si no te hubieran visto (What's wring with these people!), otros algo más decentes con quienes te saludas cordialmente a pesar de tratarse de personas non-tan-gratas. Me encontre también con un interesante personaje con el que había salido un par de veces la semana anterior, y quien tal vez sea el tema de un POST futuro.
Al haber sido abandonado por Mario y Carolina, me le anexé a los amigos de Carolina que había conocido en ese momento, con quienes disfruté del resto de la marcha y del "after" que organizaron en casa de un amigo suyo en la San Miguel Chapultepec. A diferencia de otros años, nos quedamos un rato en la plancha del Zócalo a presenciar el evento cultural que se organiza (y que esta vez tendría a la reina del festejo a Astrid Haddad). Pero mi elevado estado etílico y lo rico de la plática con mis nuevos amigos (a los que sospecho no volveré a ver) me imídiero disfrutar del evento cultural.
Todo es blurry a partir de ahí. Recuerdo que cancelé mi asistencia a la comida de cumpleaños de un amigo de la prepa, por lo cual me siento muy mal. La seguimos en una casa que quedaba convenientemente cerca de donde tenía que estar en la noche. Y es que desde hacía un mes había comprado mi boleto para una tocada en el Salón 21, que contaba en el cartel a la cachonda Ely Guerra, quein jamás había visto en vivo y moría de ganas de ver. Logré ir al concierto, en efecto, donde seguí tomando cerveza. Logré ver a Ely y sólo a Ely. Sé que lo disfruté, pero sospecho que lo hubiera disfrutado más de haberme encontrado en un estado menos alterado de conciencia. Me fui temprano. No pude más. El saldo fue una cruda que no se repetía desde marzo. Y un domingo casi inutilizado en el que dormí la mayor parte del tiempo. Cielos! debo dejar los excesos, mi suerte no puede durar para siempre...
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26 June 2007
Las biclas dominicales de Marcelo
Una de las cosas más disfrutables para cualquier chilango que posea un automóvil, es atravesar la ciudad de México en su coche un domingo. Las calles se vacían, la poca gente que conduce lo hace sin la menor malicia. Es posible ir de un lado a otro del DF en media hora, en las estaciones de radio sin locutores transmiten música que jamás se escucharía entre semana (versiones acústicas, covers bizarros, etc).
Claro, no todo en domingo es fluidez vehicular. Hay que tomar en cuenta el ocasional maratón o carrera familiar que cierra algunas calles importantes por un espacio de 2 a 4 horas; o alguna mega marcha en apoyo a frustrados candidatos presidenciales (proximo domingo) o en contra de la delincuencia generalizada (como esa en la que la gente se visitió de blanco e inundó el zócalo). Habrá también que alejarse de algún estadio de futbol cuando hay partido, o de algun gran auditorio cuando hay un concierto, como el Foro Sol o el Auditorio Nacional.
Bueno, a estas excepciones habrá que agregar ahora a los muy celebrados "ciclotones": eventos ideados por el gobierno de la ciudad, en los que la policía cierra varias calles importantes en aras de promover el uso de la bicicleta en una ciudad que no está hecha para tal efecto. El domingo pasado se llevó a cabo el segundo de estos eventos pro-bici, que a pesar de que tienen un fin muy loable, francamente entorpecen el tráfico de la ciudad en el único día en que es un privilegio subirse a un coche. Un recorrido que me huibiera tomado no más de 20 minutos (de Río Mixcoac a mi casa azcapotzalqueña), me llevó alrededor de una hora. Y eso que iba prevenido, y me fui por calles alternas a todo el desmadrito vial que los polis organizaron en pro de que las familias chilangas condujeran sus bicicletas en las vías rápidas del Circuito Interior. OK OK, una hora no es mucho, pero hay que tomar en cuenta que ERA DOMINGO! y además tenía que ver perder a la Selección Mexicana. Gracias a las biclas domingueras de Marcelo no pude ver el primer tiempo del partido completo. Y ustedes se preguntarán... ¿desde cuándo le gusta el futbol a este sujeto? Yo me lo pregunto también......
Creo que hay maneras menos invasivas de promover una causa como el uso de la bicicleta. Y siento que es exagerado cerrar una vía tan importante como el Circuito Interior, aunque sea en domingo, en una ciudad donde el libre tránsito de automovilistas y pasajeros de transporte público ya está de por sí entoprecido entre semana por marchas, plantones, obras viales monumentales y, por supuesto, demasiados automóviles. También creo que hay formas menos risibles de llamar la atención sobre el tema: Come on!, que un lunes de cada mes los altos funcionarios de la ciudad vayan a su trabajo en bicicleta no puede evitar arrancarnos una sonrisa. Y es que la cobertura mediática de este "programa" es tan minuciosa, que uno se puede enterar en el periodico del martes siguente qué marca de bicla se compró cada funcionario, cómo iban vestidos y quién hizo trampa y sólo recorrió medio camino para ser recogido posteriormente por algún achichincle chofer. Pero dudo mucho del impacto positivo en la gente que ese gesto mediático pueda tener.
Esperemos que como todo en este país, este ímpetu ciclista pase al olvido. O al menos, que se encuentren otras formas más innovadoras de promover la noble causa sin afectar a terceros. Se me hizo curioso pasar ese msimo día por el Periférico, justo a la altura donde pasa lal tan afamada ciclopista. No había un sólo ciclista usándola. Tal vez todos estaban en el ciclotón...
Claro, no todo en domingo es fluidez vehicular. Hay que tomar en cuenta el ocasional maratón o carrera familiar que cierra algunas calles importantes por un espacio de 2 a 4 horas; o alguna mega marcha en apoyo a frustrados candidatos presidenciales (proximo domingo) o en contra de la delincuencia generalizada (como esa en la que la gente se visitió de blanco e inundó el zócalo). Habrá también que alejarse de algún estadio de futbol cuando hay partido, o de algun gran auditorio cuando hay un concierto, como el Foro Sol o el Auditorio Nacional.
Bueno, a estas excepciones habrá que agregar ahora a los muy celebrados "ciclotones": eventos ideados por el gobierno de la ciudad, en los que la policía cierra varias calles importantes en aras de promover el uso de la bicicleta en una ciudad que no está hecha para tal efecto. El domingo pasado se llevó a cabo el segundo de estos eventos pro-bici, que a pesar de que tienen un fin muy loable, francamente entorpecen el tráfico de la ciudad en el único día en que es un privilegio subirse a un coche. Un recorrido que me huibiera tomado no más de 20 minutos (de Río Mixcoac a mi casa azcapotzalqueña), me llevó alrededor de una hora. Y eso que iba prevenido, y me fui por calles alternas a todo el desmadrito vial que los polis organizaron en pro de que las familias chilangas condujeran sus bicicletas en las vías rápidas del Circuito Interior. OK OK, una hora no es mucho, pero hay que tomar en cuenta que ERA DOMINGO! y además tenía que ver perder a la Selección Mexicana. Gracias a las biclas domingueras de Marcelo no pude ver el primer tiempo del partido completo. Y ustedes se preguntarán... ¿desde cuándo le gusta el futbol a este sujeto? Yo me lo pregunto también......
Creo que hay maneras menos invasivas de promover una causa como el uso de la bicicleta. Y siento que es exagerado cerrar una vía tan importante como el Circuito Interior, aunque sea en domingo, en una ciudad donde el libre tránsito de automovilistas y pasajeros de transporte público ya está de por sí entoprecido entre semana por marchas, plantones, obras viales monumentales y, por supuesto, demasiados automóviles. También creo que hay formas menos risibles de llamar la atención sobre el tema: Come on!, que un lunes de cada mes los altos funcionarios de la ciudad vayan a su trabajo en bicicleta no puede evitar arrancarnos una sonrisa. Y es que la cobertura mediática de este "programa" es tan minuciosa, que uno se puede enterar en el periodico del martes siguente qué marca de bicla se compró cada funcionario, cómo iban vestidos y quién hizo trampa y sólo recorrió medio camino para ser recogido posteriormente por algún achichincle chofer. Pero dudo mucho del impacto positivo en la gente que ese gesto mediático pueda tener.
Esperemos que como todo en este país, este ímpetu ciclista pase al olvido. O al menos, que se encuentren otras formas más innovadoras de promover la noble causa sin afectar a terceros. Se me hizo curioso pasar ese msimo día por el Periférico, justo a la altura donde pasa lal tan afamada ciclopista. No había un sólo ciclista usándola. Tal vez todos estaban en el ciclotón...
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