26 March 2007
Una noche en Azcapo
Para cuando llegamos a la primera escala, la casa del ex de Barbs, el asunto ya había degenerado un poco hacia el exceso etílico. Nada que nos escandalizara. Nos alcanzó ahí Bob y un amigo-pretendiente suyo, con la idea de que iríamos todos después a la esperadísima peda colmeca en Tacubaya. Todo iba bien hasta que salimos de la casa del ex de Barbs. Eran como las 10:30 de la noche, y excepcionalmente no había yo llevado mi coche esa vez, así que yo era el copiloto más feliz de la vida, muy cómodo sabiendo que estaba exento de la responsabilidad de manejar un auto. Para cuando salimos de casa del ex de Barbs yo ya estaba muy instalado en un moderado estado etílico. En el otro auto, conducido por Bob, el más pedo era el acompañante pretendiente, aunque el dueño del vehículo también se había tomado su par de copitas, al menos una cantidad suficiente como para ser remitido nada más y nada menos que a la delegación... Azcapotzalco, como parte del programa “Conduce sin alcohol” (esa información nos sería proporcionada un par de horas después por una muy cagada funcionaria pública delegacional que se sentía con la autoridad moral suficiente como para echarnos una letanía sobre los peligros a los que se expone la gente que maneja alcoholizada). Así pues, la mayor parte de la diversión nocturna de mi sábado la pasé junto con Barbs y el preocupado pretendiente -al que terminamos adorando- en el mostrador de la delegación viendo cómo en el otro lado nuestro infractor amigo cuasi sobrio hacía su declaración, pasaba con el médico legista y entraba a una audiencia en la que le dictaban una detención de unas 22 horas. La intachable rectitud de nuestro amigo lo orilló a aceptar como los meros machos su culpabilidad, muy a pesar de que había excedido el límite permitido por seis décimas de punto (una cantidad ínfima, sobre todo si la comparamos con el resultado que arrojó otro incauto invitado la fiesta del ex de Barbs que también fue detenido y se pasó el límite por 30 puntos). Así que no quedaba nada más que hacer más que esperar a que lo liberaran en algún punto del día siguiente. Abandonamos Azcapotzalco, con rumbo a Tacubaya, hacia la fiesta que resultó exactamente como la habíamos esperado. Asistió una gran concurrencia de estilito intelectualoide-fresón totalmente Colmex-friendly. A pesar de que no se contó con la presencia del “Sonido Reynito”, la música resultó ser una muy ecléctica mezcla de géneros que complacieron a la mayoría de los asistentes. Ni qué decir de la cantidad exorbitante de botellas de cerveza y vino que ya habían sido consumidas y que estaban regadas pro todos lados de la casa, especialmente en la cocina. Barbs y yo cuidamos mucho del galán de nuestro amigo detenido, quien adoró el ambiente colmeca. Mucho gusto me dio haber visto a varios compañeros del colegio, y bailar con un par de chicas que no conocía. Habremos salido como a las 4 de la madrugada, a dejar al nuevo a migo a su coche, mientras el pobre recordaba en la mala copa la reciente muerte de su fiel perro. La escala indiscutida a comer tacos del Borrego Viudo no se hizo esperar. Fue ahí donde atravesé por el trance de una malacopa muy novedosa, de tintes más bien laboral-vocacionales, mientras la pobre Barbs me consolaba al calor de los tacos al pastor. Definitivamente esa fue la noche de las malacopas bizarras. Llegamos a mi casa rayando las 6 de la mañana, cuando los pajaritos ya empezaban a cantar en los árboles. Al final el saldo de la noche había sido:
-Un detenido en la delegación Azcapotzalco
-Dos malacopas bizarras (un luto canino y un estrés laboral)
-Una muy esperada reconciliación amiguil
-Un mensaje de texto que nunca debió haber sido enviado (y por el cual envío mis más sinceras disculpas al destinatario)
-El tobillo lastimado del autor, causado por una aparatosa caída en medio de la Av. 22 de Febrero (en Azcapo) en pleno operativo “salvemos a Bob de las garras del alcoholímetro”
-La infaltable cruda del domingo...
22 March 2007
EL GUSTO CULPOSO: El nuevo cine [comercial] mexicano
El buen sabor de boca que nos dejó la experiencia nos hizo pensar que ahora sí se podía hacer buen cine comercial en México. Después de todo, el cine de este país no sólo debería contar historias ganadoras de premios en festivales de cine, historias trágicas y oscuras (como Amores Perros o Perfume de Violetas), en las que parecería que para contar con un buen libreto, habría que inundar los diálogos con mentadas de madre de "alto criterio". No, también debería haber películas sin ninguna pretención artística más que la del simple objetivo de divertir a los cinéfilos. Comedias románticas simples que hicieran que pasaras una excelente tarde de domingo y no más.
Con esa idea en mente, asistimos con Paty encantados de la vida a ver "Cansada de Besar Sapos". Gran decepción. Excepto por un par de buenas puntadas (e.g. el cameo de Paquita la del Barrio fue lo más rescatable), la película resultó ser una basura. Pero bueno, capaz que era la excepción que confirma la regla, ¿no? Además había que fomentar el cine nacional.
Ayer Barbs y yo volvimos a sucumbir ante nuestro compartido gusto culposo por el cine comercial mexicano y fuimos a ver "Niñas Mal". Dios santo. Salimos con cara de "what" de la sala. Muy indignados porque hubiéramos podido platicar chorromil asuntos pendientes que tenemos en la agenda, en lugar de chutarnos las irreales situaciones a los que nos sometieron los argumentistas, varios malos chistes que no compensaban para nada los pocos momentos lúcidos de la historia, ni la descarada manera en la que Sariñana promueve la carrera artística de su hija.
En fin, creo que si queremos apoyar al cine mexicano, habrá que seguir viendo esas laureadas películas crudas que representan a México en el extranjero. Y seguiremos ingidnándonos ante la falta de apoyo oficial al cine de calidad, falta de apoyo tan exhibida a ultimas fechas por la toika González Iñárritu - del Toro - Cuarón.
Si quieres conocer más reprobables gustos culposos haz click ---> AQUI
19 March 2007
12 March 2007
El avión
¿Por qué puede llegar a ser más fácil entablar este tipo de relaciones a distancia, en lugar de una más convencional en la que el chico A conoce a la choca B, salen a tomar un par de cafés, se gustan y empiezan a salir más en serio? ¿Ya no se puede ligar tan facilmente en un bar o en una fiesta? ¿Es preferible viajar a otro país en el que vive el "sexfriend" de confianza que quedarse en tu ciudad y conocer gente nueva? Tal vez exagero, tal vez estos casos son la excepción y no la regla. Pero no se podrá negar que a esta edad, con estos trabajos tan demandantes y con amigos viviendo en lugares tan diversos, estas cosas son cada vez más comunes. Una de mis fuentes cita a la globalización como la principal causante de estos comportamientos bizarros. Tal vez sea cierto, pero creo que hay más cosas que influyen en esto. ¿soledad? ¿comodidad? ¿sentido de aventura?
05 March 2007
Concert season
Coldplay cerró su gira en México y, cosa rara, fui con mi familia al primer concierto que ofrecieron en la ciudad. Desde que sacaron su primer CD, a mis papás les latió mucho la banda al grado de ir con mi hermana y conmigo al concierto que dieron años atrás en el Palacio de los Deportes en los tiempos de "A Rush of Blood to the Head". El pasado Día de Reyes llegaron a la casa 5 boletos para el citado concierto que hicimos válidos el sábado pasado. Yo no soy tan fan de Coldpay, y mucho menos del último disco, X&Y, que sólo logré escuchar completo el mismo día del evento, a manera de entrenamiento auditivo. Eso de ir a un lugar sin las expectativas muy altas puede ser muy gratificante, porque terminas disfrutándolo más de lo que imaginabas. Eso me pasó el sábado pasado.
Repito, este último año no me sentía yo tan fan de Coldplay, se me hacía un grupo muy mainstream y tal vez algo sobrevalorado y su último disco no me había gustado tanto como los dos primeros. Pero definitivamente no es lo mismo escuchar una canción en el radio que tocada en vivo en el Auditorio. Sentí homiguitas al escuchar "The Scientist" o "Politic", que de por sí no me llaman tanto la atención. Imagínense nomás lo que he de haber sentido cuando la banda se echó las que me gustan más: "Trouble", "What If" o "Yellow", que a pesar de estar bien choteada, no puedes evitar volverte loco cuando la escuchas en vivo y la coreas al unísono con el resto de la raza.
Como público, los mexicanos somos unos facilotes, me cae. Basta con que la banda extranjera que nos visita musite un par de palabras en español mal empleado y diga que "quiere mucho a México" para que la masa se vuelva loca. NO entiendo por qué el pobre de Chis Martin se esforzaba tanto en hablar una que otra frase en español (que segúramente le enseñó Gwyneth) cuando era evidente que el pobre no entendía lo que decía. ¿Qué no se daba cuenta que la gran mayoría de los asistentes coreaban la totalidad de las canciones sin ningún problema? Fue una lástima no haber ido al concierto del domingo. Barbs sí fue y se orgasmeó ante la entrada triunfal de Gael García Bernal al evento. Tabién le tocó disfrutar el dueto que se aventaron con J.C. y presenciar la asistencia de Gwyneth, Beyoncé y otras luminarias de a de veras.
¿Lo que sigue? Un par de conciertos a los que me convocó Barbs:
1.- Muse, en el Palacio de los Deportes, a nivel de cancha. La gente me odiará porque no soy tan fan de Muse, y sé que muchos se quedaron con ganas de ir a verlos. Pero les prometo que me introduciré al mundo de la banda para agarrarle el gusto a sus canciones. Sé que será un gran evento y de verdad valoro el poder tener un boleto (y el haberlo podido costear).
2.- Kean, en el Auditorio. Tampoco soy tan fan del nuevo disco. Pero me fascina "Is it Any Wonder" y los fui a ver al Salón 21 hace un par de años y me latían mucho. Lástima que la fecha del evento se acerque peligrosamente al cumpleaños materno. Espero que eso no represente un problema mayor.
Y hay otro par de tocadas que no me quiero perder pero en las que aún estoy en negociaciones con algún potencial acompañante:
3.- Llily Allen, en el Salón 21. Estoy empeñado en convencer a mi amiga Kali (Orly) para que no rompamos la tradición y vayamos una vez más a nuestro Salón 21 para cantarle a los gañanes ligadores wannabe "Knock Them Out". Kali fue la que me introdujo a Lily Allen y no debe faltar a la cita!
4.- Yann Tiersen, en el Teatro de la Ciudad. Uno de mis gustos raros, de esos que creo que no comparto con nadie, lo cual representa un problema porque no querría ir solito a ese concierto pero, DEBO IR A ESE CONCIERTO. Conozco muy poco de él, pero me fascinó el trabajo que hizo en las bandas sonoras de "Amélie" y "Adios a Lenin". Lo tenemos en México como parte de la cartelera del maravilloso Festival de México en el Centro Histórico. Recuerdo que el año pasado tuve que ir solo con mi alma a ese mismo lugar, el Teatro de la Ciudad, a un conciertio de bossa-nova que no tuvo madre. ¿Quién se apunta este año? Mi estrés aumentó ayer que me enteré que se agotaron las entradas. Así que si un alma caritatbva con un boleto extra se apiada de mí, me haría muy feliz. De lo contrario, supongo quer tendré que cazar los programas radiofónicos de Horizonte 107.9 en espera de la regaladera telefónica. Ah.. Qué estrés!
Jacarandas

18 February 2007
Estrés in Guanatos

La excusa era perfecta. Tenía una cita para solicitar una beca para la maestría que me interesa el viernes pasado, a las seis de la tarde, en las oficinas de una fundación filantrópica en... Guadalajara. Secretamente llevaba planeando una escapada de la ciudad por meses, y Guadalajara, con su conocido ambiente gay friendly, no sonaba como una opción poco desdeñable. Además ¿qué tan pueblo chico podría ser la segunda ciudad más grande del país?
Con un mes de anticipación le propuse al Chiquis que fuera mi acompañante para pasar todo el fin de semana allá, puesto que su compañía es garantía de diversión y, además, yo no conozco a nadie en esa ciudad. No me veía yo solito pululando por las calles del centro, turisteando en el Hospicio Cabañas y en la Catedral. El Chiquis y yo teníamos semanas de haber planeado la travesía, todo estaba listo: las reservaciones del hotel, mi coche bien checadito, las playlists del Ipod para el viaje de más de 5 horas en automóvil y la investigación previa sobre los lugares que habría de visitar.
LA TRAVESÍA...
Muy temprano el viernes abandonamos las tierras chilangas de Café Tacuba, Zoé y Los Dynamite, con destino hacia al cuna tapatía de Belanova, Telefunka y Maná. El trayecto hasta GDL fue decente, llegamos a la ciudad pasado el medio día, amenizados por el IPOD del Chiquis que en ese momento tocaba una canción de Rocío Durcal acompañada de Mariachis, algo muy ad hoc si tomamos en cuenta que 1.- estábamos entrando a la ciudad más mexicana de México y 2.- iba el Chiquis. Lo primero que hicimos fue pararnos en el primer supermercado que encontramos para que mi incauto acompañante se comprara unas chanclas de chacha, puesto que se le habían olvidado en su casa y no se quería bañar descalzo (lo que no se lo olvidó fue empacar como 5 pares de zapatos en una maleta aparte, que en su mayoría ni siquiera fueron usados).
LAS PRIMERAS IMPRESIONES...
Fue ahí donde me percaté que los chacalines tapatíos son más interesantes que los que se encuentra uno en el Tito de la Zona Rosa, aqui en el DF. Pululan por las calles vestidos ligeramente mejor que la población chilanga y uno que otro hasta tiene ojo claro. Y es que de lo que me más me llamó la atención de este puebo que visitamos fue los ojazos de una parte significativa de la población y también su indumentaria, ligermanete mejor cuidada que las fachas chilangas.

Un par de horas antes de que empezara mi entrevista nos fuimos a probar la verdadera experiencia gastronómica tapatía: la torta ahogada. La muy asertiva e intensa señora que atendía el local se tomó la libertad de enseñarnos cómo prepararlas (resulta que al principio te las dan con el puro pan y las carnitas y uno se tiene que parar a "ahogarlas" con la célebre salsa picante). La cerveza del lugar, marca Estrella, fue de mi agrado, no así del del Chiquis.
Una vez satisfechos con la experiencia culinaria en cuestión, nos dirigimos al hotel para que me cambiara. El Chiquis me abandonó y se fue con una prima suya que vivía ahí, mientras yo más nervioso que otra cosa, me dirigí solo con mi alma (y mi auto) al lugar de la entrevista. Debo confesar que lo de menos era la entrevista, aunque una vez en la ciudad, habiendo llegado y habiéndonos instalado en el hotel, me puse nervioso. Me preguntaba qué tanto valía la pena haber pedido un día libre y haber viajado hasta otra ciudad para ir a una entrevista que duraría poco menos de una hora. Bueno, al menos la estancia de dos días haría un poco más productivo el esfuerzo de haber ido hasta allá. Creo que hice muy buen papel. Ya veremos en unas cuántas semanas si me convierto en beneficiario de esta beca.
UNA CRÍTICA A LA INFRAESTRUCTURA GAY DE GDL...
Una vez terminada la experiencia, el resto de la estadía tapatía sería diversión. La idea era mezclar turismo folkrórico-gastronómico de día, con diversión gremial en los antros de Guadalajara, por la noche. Mis investigaciones previas me habían llevado a la conclusión de que en ese pueblo, el antro-de-los-viernes (como diría el buen Chaud Poser) se llama "Circus" y estaba en el centro histórico, mientras que el antro-fresita-de-los-sábados llevaba el nombre de "Angels" y se localizaba en lo que en GDL llaman la Zona Rosa. Y así, con todo y la jaqueca que asechaba a mi pobre acompañante, nos dispusimos a descubrir la escena gay de la ciudad. La primera noche nos dimos cuenta de una cosa: a diferencia del DF, los antros gremiales tapatíos de relevancia no necesariamente manejan en concepto de "un antro, dos pistas: pop y electrónico". Para nuestra sorpresa (y para el horror del Chiquis) nos fuimos enterando que si es viernes y estás en en un antro gay de Guadalajara, SÓLO HAY MUSICA ELECTRÓNICA. No me malinterpreten, la música que había era, de hecho, bastante buena. Y es que uno de los highlights de mi experiencia gremial en provincia fue la alta calidad de la música que escuché en los pocos lugares a los que fui.
No podría decir lo mismo sobre la calidad de la infraestructura de los inmuebles. La decoración de ambos lugares dejaba mucho que desear. "Circus", por fuera, daba muy buena impresión. Ubicado en una casona decimonónica en pleno centro de la ciudad, muy al estilo del viejo Living de Orizaba, pero sin jardín. Pero una vez dentro, los defectillos sobresalían. Para empezar, su concepto de área VIP no nos convenció del todo. Los integrantes de esa supuesta área se veían mucho menos VIP que varios de los parroquianos que compartían las áreas públicas conmigo y el Chiquis. El piso onda Interceramic, me remontó a la dpecada de los noventa. Y el mobiliario estaba muy equis, con los tapices de los banquitos despeluchados, las paredes pintadas de colores chirriantes. Eso sí, mis respetos por los Go-Go dancers, quienes tal vez no se contoneaban como deberían, pero como buenos tapatíos chacalezcos (y no tan chacalezcos) no estaban nada mal de cara. Y la concurrencia, pues bien. NO voy a negar que hay chicos lindos en GDL, pero creo que la proporción es más o menos similar que el el DF, con la ventaja en mi caso, de que se trataba de gente totalmente desconocida.
"Angels", por otro lado, es el antro gay fresa de la ciudad. Y en efecto, su ubicación hacía que nos diera menos miedo dejar el coche en el valet parking. Pero de fresa, eso era todo. El piso era como de marmol tipo casa-de-la-abuela. El lugar era muy grande, pero no lo suficiente como para hacer que el humo tipo hielo seco que nos disparaban a quemarropa de disipara, fumigándonos de vez en vez e impidiendo que pudiéramos ver a 30 cm. de distancia. La decoración que pusieron a propósito del Día de San Valentín consititía en corazoncitos de papel terciopelo pegados en todas las paredes del recinto, seguramente comprados en la papelería de la esquina, y eso sólo realzaba la condición de "antro de provincia" del lugar. Más que sentirme en "Lipstick" o "Living", la decoración del lugar me hacía sentirme en el "Ansia". Pero nuevamente la música salvó la noche. Las dos noches que estuvimos en ese lugar, el DJ de la pista electrónica nos sorprendió con un remix de Maneater de Nelly Furtado simplemente excelso. Y el sábado, que hubo POP, no paramos de bailar ante la combinación bien armada de favoritas del momento con oldies-but-goodies del calibre de Sentidos Opuestos y Gloria Trevi en los tiempos previos al reclusorio. Al estar en tierra de Belanova, la noche se amenizó no con una, ni dos, sino tres hits de tan bienamado grupo que tanto me fascina. Resulta que en GDL también conocen a Alizzée, y el que el DJ la haya puesto hizo que el Chiquis y yo rompiéramos con la etiqueta y nos subiéramos a la tarima a bailar los pasitos del poisson rouge.
En general, la experiencia fue grata, in gay terms, Guadalajara cumple. Hay muy buena música, precios irrisorios y varios chicos lindos. Pero si se quiere decoración sofisticada y pose (a veces innecesaria), definitivamente el DF es el lugar.
GUADALAJARA COMO TAL
As shocking as it sounds, debo decir que si me vuelvo buga o si tengo que casarme con una mujer, habré de encontrarla en Jalisco. Dios! Hay muchas mujeres guapísimas en GDL. Te las encontrabas en todos lados: comiendo en el puestito de las tortas ahogadas o cruzando la calle más equis. La vida es más pausada y las meseras del VIPS no tienen ningún empacho en hacerte la plática por más lleno que esté el lugar. La ciudad está rechinando de limpia y a diferencia del DF, si tienes una idea básica de la ciudad, puedes llegar a donde quieras siguiendo los letreros de las calles. La gente ha de ser muy tranquila, nos dio la impresión de que no incurren en excesos (o si lo hace, lo hace muy tarde). Llegando del antro nuestra ropa no olía tanto a cigarro si lo comparas con una noche de farra en el DF, y a pesar de lo ridículamente barato del chupe (en el antro fresa una cerveza costaba 18 pesos, un tequila "de la región", 30) no había ni un solo borracho, era relativamente fácil conseguir una bebida en la barra y ni a mí ni al Chiquis nos provocó la idea de ponernos hasta la madre (algo raro en nosotros).
Me causó ternurita descubrir que en GDL estos días está en plano apogeo la COW PARADE. Vacas multicolores adornan las principales calles de la ciudad y emulan monumentos históricos tapatíos, como la "Munerva" (en alusión a la fuente de la Minerva) que tanto fascinó al Chiquis. Más ternurita me causó el que ahí vayan a construir el edificio más alto de Latinoamérica: una estructura nada innovadora al estilo de la aguja de Seattle. Caminar por el corredor peatonal del centro es muy ameno, desde la Catedral hasta el Hospicio Cabañas. Nos tomamos toda una mañana para conocer los murales de Orozco (impresionantes BTW), las placitas, las estatuas locochonas y las fuentes y el Teatro Degollado. Sorpresa agradable fue descubrir una exposición temporal enel Hospicio Cabañas sobre la obra de Legorreta. ¡Qué prolífico arquitecto!
Lo de que GDL es la "ciudad más mexicana" ha de ser, en gran parte, por Tlaquepaque. Yo tenía la misión personal de comprarme un "jarrito de Tlaquepaque", porque así le decimos de cariño a nuestra compalera de trabajo en la oficina. ¿Será por sentidita? Nos dirigimos en la tarde del sábado y comimos en una placita-mercado-comedera que llaman "El Parián", dode tomamos tequila de la región, de esos que no encuentras en el DF, y comimos al sonido del mariachi y bailes regionales. Eso sí, nos han de haber timado porque la cuenta salió en más de 500 pesos. NI pedo, la pasamos muy a gusto. El pueblillo esta muy mono, con calecita peatonal inundada de galerías que presuntuosamente venden muebles y decoración a precios elevadísimos.
EL REGRESO
Y esa fue mi experiencia en guanatos. No conocimos a nadie, sólo interactuamos con la gente que nos tenía que prestar algún servicio: meseros, valet-parkings, bar tenders, gasolineros, recepcionistas del hotel. Nuestra condición de fuereños era muy obvia, pero creo que dejamos muy en alto el nombre del DF.
Los regresos siempre se te hacen más cortos que las idas. Y así fue el domingo. Salimos a medio día del hacia el DF, non stop. Hubo menos intervención del Ipod y más pláticas profundas sobre los temas de nuestras tesis y las historias personales. Me la pasé Bom-Ba con el Chiquis. In gay terms, como Guadalajara, Hectorín cumple.
12 February 2007
It's like rain on your wedding day...
Llovió, pero eso no ocasionó que la celebración se apagara. El evento fue en un bonito járdín con vista al magno edifico del pantalón, en Bosques. La ceremonia simple, sólo civil, y sin la lectura de la cada menos recurrente Epístola de Melchor Ocampo. La novia preciosa, todo en ella era genial, el vestido, el peinado, el collar y los aretes, pero sobre todo la sonrisa. Al grupo versátil le costó un poquito de trabajo deliverear, pero al final de cuentas el baile no estuvo tan mal. Comida deliciosa, excepto por una so-called créme brulée que más bien parecía natilla. Chilaquiles al anochecer, y unas quesadillas que para pesar de Barbs y mío, taradaron mucho en llegar, y cuando al fin lo hicieron, fueron la gran decepción. C'est la vie.
[Nuestra mesa, que no era "la que más aplauda" pero sí la más internacional,
incluía una guapa croata y una irlandesa que no podía ser más irlandesa]
La fiesta terminó oficialmente y los de fiesta larga, o sea yo entre ellos, la siguieron en la casa de los papás del novio. Y ahí fue donde la peda empezó a debrayar. Una amiga croata de la novia causó furor entre los asistentes (yo incluido) por su indiscutible belleza, la cual no hizo mucho por aminorar el ímpetu de un padre de familia. En mi peda quise dizque practicar mi francés con una nativa de Chablis quien piensa que combinar vino con coca cola o en sangría es un sacrilegio. Creo que hice más oso que otra cosa. Eso sí, en un punto fungí como traductor entre los papás de la novia y las amigas de Inglaterra que no hablaban nada de español. Creo que la orgullosa madre me la novia me amó al despedirse de mí, ya que atiné a señalar que me había encantado la forma en la que su vestido se combinaba con la corbata de su marido (algo que, al princpio tenía intención de hacer ocn Barbs, pero que al final de cuentas no se logró). Rompí, para bien o para mal, con la maldición "Cameron Diaz en The Holiday"
Debrayó aún más la peda cuando la seguimos en casa de un amigo del novio, que por alguna razón que no entedí había que besar en la frente al saludarlo. Ahí al menos ya no hubo componente paterno. Mi memoria de ese último episodio es algo borrosa, si tomamos en cuenta las cantidades industriales de alcohol que había ingerido durante esa tarde y noche. Sólo sé que en un punto me di cuenta que toda mi gente ya se había marchado, que eran las 5 y media de la mañana y yo era el que hacía que hubiera un número impar de personas en el departamento.
En total creo que habrán sido unas quince horas seguidas de ingesta alcohólica ininterrumpida, aminorada solamente por el bailongo intermitente del bodorrio, la comida y los munchies posteriores. La peda no se me habrá bajado hasta pasado el medio día del día siguiente, cuando fui con Barbara al depa de una amiga suya a jugar maratón dizque para estudiar para el examen del SEM. Bottomline: Ganó la ignorancia.
08 February 2007
Para brillar en sociedad
No basta decir "por favor" y "gracias", ni masticar con la boca cerrada sin los codos en la mesa, para ser catalogado como una persona decente en esta gran ciudad. La sutiliezas de la vida social chilanga requieren de comportamientos y hábitos ligeramente refinados que garantizarán que uno no sea catalogado un silvestre cualquiera.
A continuación, un pequeño compendio de recomendaciones que les propongo, y que he podido ir tomando a partir de experiencias propias y de conocidos.
1.- Procurar no asistir a lugares públicos nocturnos [restaurantes, bares, afters, fiestas] con traje del trabajo al menos, claro, que ud. quiera ser el que le dé el toque "burocrático" al lugar de moda....
2.- Cuando en una plática con gente que no conoces se te ocurra comentar algo así como "todos los peruanos [o ecuatorianos] son horrendos", asegurarse que ninguno de los participantes sea de esa nacionalidad [o tenga amigos que sean de ahí]
3.- Jamás cantar una canción de Paquita la del Barrio, con botella de tequila en mano, en una reunión-karaoke en la que esté presente un ex. Toda la situación se puede prestar a interpretaciones erróneas
4.- Cuando tenga usted que asistir a una de esas fiestas en la que hay que llevar el chupe, nunca llegue con la botella de alcohol en la mano, así nomás. Si es usted alcohólico, al menos sea un alcohólico de caché. Guarde su botella en una bolsa de tiendita nice de Perisur o de La Europea.
5.- Ir a un antro gay y bailar en la tarima ya no se considera lo "in" [pensándolo bien ¿alguna vez esa actividad fue "in"?]. Use la tarima sólo para escapar de acosadores borrachos que no lo dejan en paz y no pueden subir las escaleras.
6.- Llegar a Living, borracho, a las 4:00 de la madrugada con toda la intención de entrar al recinto y logarlo cuando otros no pueden, aún cuando se tiene una estampita pegada en la frente, de esas que les ponen a las manzanas, no tiene precio. Pero eso no te hará brillar en sociedad.
7.- Cuando te compres tu primer coche clásico, no lo arruines pegándole una de esas estampas que hacen que parezca que tiene un quemacocos. Créanme lectores, esas estampitas en verdad existen!
Y eso es lo que se me ocurre al momento. Los invito a que en los comentarios publiquen más consejos de este tenor. Seamos parte de un esfuerzo colectivo para refinar a la población de esta ciudad!
06 February 2007
Stalking Kike
Todo empezó hace ya más de un año, cuando recién llegué a trabajar. Esas primeras semanas me presentaron a miles de personas, cuyos nombres no alcanzaba a registrar en mi memoria. Ni pedo, poco a poco, con la convivencia laboral, las iría conociendo. Él fue una de esas gentes. Desde la semana misma en la que nos presentaron, el sujeto en cuestión me buscaba mucho. Cero vibra gay, cero ropa nice, gordito y bonachón y con acento de provincia, ni por aquí me pasó que el hombre pudiera tener ciertos intereses pecaminosos. Me buscaba mucho - pensé - porque el hombre vivía solo en una ciudad que no conocía, su familia (esposa e hijos) vivía en otro estado y él se dedicaba de lleno al trabajo. Segúramente me buscaba, pensaba yo, porque soy de los pocos solteros que trabajan ahí y tendría más tiempo libre para hacer cosas.
Y así acepté salir con él un par de veces. Quesque pa' tratar de ser amigos. Un par de comidas y una ida al cine muy frustrante (el tipo no captó nada de la historia de "The Constant Gardener") fueron suficientes para darme cuenta de que 1.- su interés iba más allá de hacer amistades chilangas chidas y 2.- el hombre y yo no tenemos nada en común. Los meses siguientes sus incómodas visitas a mi oficina fueron constantes, como también lo fueron sus recurrentes comentarios sobre la cantidad exhorbitante de ejercicio que estaba haciendo y los kilos que había bajado. Y era cierto, comprobé con mi compañera de trabajo que desde que yo había llegado a trabajar ahí, el hombre se había embarcado en un régimen de dieta y ejercicio que lo convirtió en pocos meses de un chubby-bonachón, a güey mamado.
Ante sus cada vez más obvios comentarios sobre su disponibilidad y disposición, yo "mute", como diría el Chiquis. No le llamaba, no lo buscaba, nada. Me estresaban sus llamadas a mi celular uno que otro fin de semana, llamándome "sólo para ver cómo estaba". O sus llamadas los viernes en la noche para "despedirse" porque no había tenido tiempo para pasar a mi oficina y hacerlo personalmente (Gosh! acaso éramos novios o que pedo?).
Cuando salí del clóset laboral, primero con mi compañera y luego con mi jefe, este fue uno de los issues que primero se discutieron. Y es que las intenciones del sujeto eran obvias y los demás se daban cuenta. Antes de que yo llegara, jamás ponía pie en la oficina y ahora sus visitas eran constantes. El punto crítico llego una tarde de mayo, cuando el sujeto me envió un mensajito en el celular diciémdome que "había soñado conmigo y no podía dejar de pensar en mí". ESTRES TOTAL! Decidí no contestarle y fue lo mejor que pude haber hecho. Además, esa semana yo estaba inmerso en mi propio trance pues estaba siendo bateado por un cabrón que semanas atrás decía querer ser mi novio.
Mi falta de respuesta y su falta de pericia, hicieron que la cosa muriera lentamente. Sus visitas y peticiones para comer disminuyeron hasta desaparecer. Y así se fue termimando el sexenio. El hombre sólo duró una quincena en la nueva administración y se fue sin dejar rastro. No me despedí ni nada. Y la cosa había terminado, or so I thought.
Hace un par de días divagaba ociosamente por internet, y cuando hago eso generalmente apaezco conectado en una de esas pagina donde hombres conocen hombres (I know, I know). Recibí el mensaje más shockeante que alguien me haya escrito por ahí.
"Hola Enrique, soy yo, fulano de tal (Mi Stalker), me recuerdas? Te gustaría hablar por messenger? espero tus comentarios".
No lo pude evitar, cheque su perfil en la página de hombres que conocen hombres y encontré una escueta descripción, SIN FOTO, de alguienen en sus treintas. Más closetero no podía ser. Le contesté de lo más cool, pasándole mi cuenta del messenger y al poco rato ya estábamos chateando. Confesó todo. Pero matizó diciendo que, desde que tenía veinte años, sólo conmigo le había pasado eso, con nadie más. Que le había movido el tapete y cosas así. Su closetería me ofendió: "Estoy en esta página sólo para conocer", "sólo he tenido sexo con un guey a los viente años". Me preguntó por qué no le había hecho caso, le dije que tenía ganas de decirle desde el principio: "Usted es un hombre casado señor, y yo no le entro a esas cosas". Ya saben, por más buenote que estuviera, no iba yo a hacer algo malo que no me gustaría que me hicieran. It's all about karma. Me preguntó, por morbo, si lo hubiera hecho si él no estuviera casado. Mentira piadosa: le dije que sí (aunque pensándolo bien, dado que soy un facilote calenturiento de lo peor, lo más seguro es que sí, therefore omitamos el componente piadoso de la ecuación).
Se acabó con el Stalker. Mañana se va asu pueblo y no regresa. Se va con su familia y allá en las tierras del narco y el camarón, olvidará que todo esto pasó y seguirá felizmente casado o, lo más seguro, se le quedará el gusanito y se conseguirá a algún amante chichifezco y tendrá una doble vida.
02 February 2007
Una escapadita colmeca
Mi pobre Chiquis, artífice de todo este desmadre evaluador, no pudo ni regresarme el saludo de tan ajetreado que estaba. Al menos pude saludar y platicar con el Friend, quien me enseñó uno de los SMS más cagados que ha recibido últimamente. Pude saludar tanmbién a un par de profesores y hasta se habló de una probable ida a tomar una cerveza con uno de ellos (ya veremos si se concreta).
Pero lo que valió la pena fue seguirla en una cantinita escondida en Coyoacán con los de la generación de abajo y con el Froy, quien está a punto de convertirse en un autor publicado en la Ed. Siglo XXI. El lugar, de nombre Novo's (por Salvador Novo), resultó ser un barcito que sirve como anexo a un teatro coyoacanezco y, como el nombre del recinto lo indicó, muy gay friendly. Sirven pulque y cerveza casta, y no resistí la curiosidad y pedí un pulque de fresa, servido en una jícara muy mona. Me vi rodeado de fellow colmecas y uno que otro anexo en una animada plática que versó sobre muchos temas: desde la "secularización del arte" de la que habló una museógrafa amiga del Antón, hasta las peripecias de mi amigo Froy en sus días de activismo meses atrás, durante los estres postelectorales que a todos nos traían locos. Era yo el único trajeado burócrata. Se discutió sobre la existencia del Yunque, del nacionalismo mexicano, del arte contemporáneo como instrumento del Estado y como mercado, de la existencia o no de la derecha y la izquierda. Recibí una fresca dosis de izquierdismo colmeca, y me di cuenta que eso me hacía falta. A veces, cuando andas roedado de un ambiente más o menos monolítico, pierdes la perspectiva de las cosas. Y aquella plática, animada por el consumo de pulque y cerveza, me regresó a mis años de estudiante en los que, durante los brindis del Colegio o en las fiestas en casa de alguien, las pláticas entre colmecas (cuando no se hablaba de sexo) siempre trataban los mismos temas álgidos de la política actual. Me vi a mi mismo matizando los comentarios izquierdosos de mis interlocutores, pero no tanto como para llegar al punto de defender las políticas de un presidente por que no voté pero por el que actualmente estoy trabajando (ironías de la vida). Me fascinó el hecho de saber que dos jóvenes de 25 años pueden ser amigos cercanos a pesar de que tienen creencias muy diferentes en lo que respecta a cómo deben de resolverse los problemas de la política. Que uno de estos jóvenes estaba ahí, en el Zócalo ese 1° de diciembre, dispuesto a aventarse a los madrazos si AMLO instruía a los suyos a dirigirse al Congreso para revenar la Toma de Posesión; mientras el otro, estaba rodeado de preocupados compañeros de la oficina, irracionalmente antipejistas, en un sótano en Los Pinos, viendo en la televisión la Ceremonia en San Lázaro. Creo que es muy valioso que, a pesar de esas diferencias, esos dos güeyes estaban tomándose ayer su tercera chela platicando animadamente sin la menor intención de exhibir al otro, o de contradecirlo por el puro hecho de provocarlo y negarle su derecho a creer en algo. Eso es tolerancia y no mamadas, igual y hasta democracia.
26 January 2007
Au revoir!
Una compañera del colegio se tituló y no me podía perder los festejos. Tenía que ir porque ahí vería a Barbs, a quien no había visto en un mes, recién regresada de su gira por Europa. Tenía que ir porque sabía que la banda pesada la seguiría en un nuevo lugar al que hay qu'ir: "La Bipolar", bar-cantina coyoacanezca-hip indie-rocker, spot "to-see-and-to-be-seen", propiedad de papichulo Chema Yazpik y frecuentado por luminarias del talante de León de Zoé y miembros de bandas emergentes como Furland (e.g., el hermano de la festejada). Tenía que ir, among other inconveniences, a pesar de que a la mañana siguiente tendría la primera parte de mi examen final de francés.
Valió la pena. Definitivamente tengo que retomar mi presencia en la escena indie rocker de la ciudad y aminorar un poco, sólo un poco, mis idas a los antros gremiales, de ambiente. Valió la pena reencontrar amigos y colmecas a los que no había visto en meses, tomar vodka tonics, felicitar personalmente a la guapísima festejada, ver gente bonita, platicar con Barbs sobre su magnífico viaje y su emocionante regreso a casa. Valió la pena a pesar de la incómoda conviviencia con el amigo que ya no es mi amigo, valió la pena a pesar de que estar en el mismo coche con mi ex, sacando a luz cierto -all time favorite- chiste local que se remonta tiempos lejanos, para el estrés de la pobre de Barbs, nuestra amiga común.
Desperté crudo, a las 7 AM, la hora de mi examen final. Llegué media hora tarde, y así lo tuve que hacer. Lo he decidido, fue sufciente. Mis días como estudiante de francés han terminado por el momento. No me inscribiré al siguiente curso. Levantarse temprano para ir a una clase de siete, ir a trabajar y salir de la oficina pasadas las 9 de la noche es inhumano. Necesito vida social. Necesito bajarle al ritmo de los deberes, y esas salidas de la oficina no parece que vayan a atempranarse. Y de todas formas, creo que estoy lo suficientemente preparado para hacer el mentado examen de francés del SEM en marzo. No suelo ser un tipo que no termine las cosas. Pero esta vez no seguiré con el francés, no es humano, no es justo, la hueva me ganó.
21 January 2007
La tarea
INSTRUCCIONES:
1. Agárrese el libro que tenga más cerquita.
2. Dele hasta la página 123.
3. Váyase ahora a la quinta oración.
4. Copiése las siguientes tres oraciones.
5. Publíquelas en su blog junto con el nombre del libro y el autor.
6. Póngasela de tarea a otros tres cristianos.
Mi respuesta:
" - Cuando venga el señor cura - le dije antes de cerrar la puerta - le pides que te confiese, porque mañana te mueres.
Estaba decidido a hacer un fusilamiento ejemplar, pero al llegar a la casa de Periñón encontré que las sobrinas habían hecho horchata y tendido una hamaca entre dos pilares. Eso me ablandó un poco. "
Del libro "Los pasos de López" de Jorge Ibargüengoitia
Le paso esta tarea a....
1.- Jesús
2.- El Chiquis
3.- Medeo Mandarino
(y a todos los demás que se quieran apuntar)
17 January 2007
Mis gustos culposos me delatan
Ese viernes el Chiquis se había encargado de organizar una ida al cine con dos de sus amigas del ITAM. Veríamos "The Holiday" en el nuevo Cienemex de Antara Polanco. La idea se me hizo muy atractiva, en vista de que iríamos con amigas itamitas del Chiquis, que a pesar de que yo no conocía muy bien, sabía que eran garantía de diversión. Y así fue, las mujeres me cayeron muy bien, dada la compatibilidad de intereses (entre internacionalistas te verás...). Una de ellas hasta me dio tips para la entrevista que tendré la semana siguiente, como parte de mi búsqueda de becas para una posible maestría en el extranjero y, como yo, hará el examen del SEM. Sufrimos juntos la amarga experiencia de beber los peores cosmopolitans y mojitos que hayamos probado en esta ciudad mientras nos dábamos cuenta que estábamos consumiendo en el bar "loser" del cine de Antara, y no en el VIP.. Bollocks!
Al disponernos a entrar a la sala, pasamos por el stand donde venden las palomitas y CHAZ! me iluminé. Recordé la última vez que había ido a un Cinemex, un par de semanas atrás, en una cita fallida previamente reseñada en este Blog. Recordé que estando en el cine, durante los avances, se proyectó un promo de un paquete que se vendía en la dulcería, que incluía UN CD DE BELINDA, con videos y una entrevista exclusiva. Aquella vez me contuve de haber comprado tan codiciado producto, ya que 1.- estaba acompañado de una cita y 2.- ya había entrado al cine y me dio hueva salir de la sala (los que no me conocen, han de saber que una de mis partes favoritas de ir al cine es ver los avances o trailers de las películas que se estrenarán).
Pero esta vez en Antara no pude evitarlo, me compré mi paquete de Belinda, que incluyó el refresco más raro que haya probado en mi vida: mitad Coca normal, mitad Coca Light- Pinche Chiquis! Como iba a compartir refresco con él y él no puede dejar de tomar cosas light, nuestra negociación debrayó en esa rancia mezcla.
La película estuvo blah. Con un final abierto y optimista que no me dejó para nada satisfecho. Las finísimas amigas itamitas del finísimo Chiquis no se habían percatado de mi compra hasta después de terminada la película, ya que, al salir a la luz, el Chiquis hizo un comentario a toda voz (cierto pero innecesario) sobre mis reprobables inclinaciones musicales. Oso de la vida. Las respetables amigas itamitas no dudaron en secundar al Chiquis en su recriminación hacia mí. Y la ex-Becaria, la que me había pasado unos tips, atinó en decir, en broma por supuesto, que de haberlo sabido, ni siquiera me hubiera dado sus consejos in the first place.
Y así me fui a mi casita esa noche de viernes. Llevé al Chiquis a su casa mientras escuchábamos resignados mi reciente adquisición en el estereo de mi coche. Lamenté haber hecho esa compra tan impulsiva, a pesar de que, en términos reales sólo me costó 12 pesos. Lo que medio salva al CD es una canción equis de Moenia que también viene incluida. ....... NOT! (Borat dixit)
La mañana siguiente, arrepentido de mi compra y la humillación subsecuente, llevé a mi hermanita de 11 años a sus cursos y se me ocurrió preguntarle si era fan de Belinda y si quería que le regalara mi disco (después de todo, ella tiene el primer CD que la diva wannabe del pop sacó hace años ya, con éxitos como "Boba niña nice"). Su respuesta me sorpendió:
"¡Ay! ¡¿cómo crees?! yo no escucho esa música" -- Me respondió ella
"¿Entonces que grupos te gustan?" ---- Le inquirí, dudando sobre sus gustos musicales
"No sé.... a veces U2... Coldplay....." -- me dijo
Era oficial. Había tocado fondo.
14 January 2007
EX-trés in the city
Ayer me anexé al plan nocturno de una amiga que no veo tan seguido. Fue una velada rara porque yo no conocía a nadie de los asistentes a la fiesta. Pero al menos llegué rodeado de la seguridad que brinda llegar en grupo y con botella de Vodka en mano a media noche a casa de un desonocido. Iba con el grupo de amigos de la secu de mi amiga, gente de quien yo sabía su existencia pero con los que nunca he convivido. La mega peda prometida resultó ser una reunión petit comité de un grupo de personas que ni yo ni los amigos de la secu conocíamos muy bien. Entre los asistentes estaba una mujer mal vestida (con todo y bufanda de leopardo), una mujer ebria que seguro venía de otra fiesta, pues estaba disfrazada de mucama sexy, y el EX de mi amiga. La usual templanza y seguridad de mi guapísima amiga terminó por desaparecer ante la presencia de su EX. Y así, los amigos de la secu y yo nos descubrimos encerrados en una casa desconocida, siendo testigos de su dinámica rara con el EX. De plano nos fuimos temprano, los a amigos de la secu (finísimas personas) y yo, dejando a nuestra amiga a las 4 de la mañana en esa casa. Lo ocurrido me puso a pensar sobre las relaciones que los veinteañeros chilangos mantenemos con nuestros EX's.
¿Por qué hay pocas personas que pueden mantener una relación decente con el EX? ¿Es necesario ser amigo de un EX? El Ex es alguien que significó mucho para uno en algún momento de la vida, y por una u otra cosa, la relación amorosa que se tenía con esta persona se terminó. ¿Vale la pena seguir el trato, aunque sea de amistad? Me ha tocado ver muchas cosas relativas al trato con el EX que no se me hacen de lo más óptimo: que alguno de los "amigos" siga teniendo la esperanza de regresar con su EX y por eso decide mantener la amistad; personas que temen contarle a sus EX's-ahora amigos (con quienes ya cortaron hace años) que salen con otras personas porque no quieren romperles el corazón; personas que dicen tener una relación cordial con su EX, pero que muy en el fondo aún guardan toneladas de rencor en su corazoncito roto; parejas de EX's que forman parte del mismo círculo reducido de amigos de la secu y que tienen que convivir a huevo durante todos los años siguientes a la ruptura, sin importar lo incómodo que resulta que uno de ellos le guarda una ley del hielo permanente a la otra; personas que desde que cortaron con su EX, no se han acostado con nadie más (excepto por un par de veces que lo hacen con ... su EX), o quienes desde que terminaron, no han tenido ninguna relación significativa ni duradera y han perdido la cuenta de las personas con las que se van a la cama.
Alguna vez pensé sin dudar que es posible ser amigo del EX. Pero ahora sólo creo que eso es posible bajo ciertas condiciones. Todo sentimiento de atracción, de romance, tiene que desaparecer. No puedes ser amigo de alguien con el que te ilusiona la idea de andar en el futuro. Después de todo, si vas a ser amigo de tu EX, tienes que estar dispuesto a conocer y tal vez llegar a ser amigo de su nueva pareja (auch! tricky business). También tiene que desaparecer todo sentimioento de agravio hacia el EX. Otherwise, todo se queda sólo en buenas intenciones y un trato cordial y frío, más forzado que auténtico.
Mientras descifro si es posible mantener una relación sana con un EX, me voy al menos a arropar a la idea de que si hubo un EX, hubo un noviazgo, y lo que sucedió durante ese tiempo, con sus altas y bajas, tuvo que haber sido lo suficientemente chido como para respetar la memoria de la relación, aún cuando en un arrebato de ira, algún día hayamos destruido todo registro palpable (fotos, cartas, etc) de que esa relación alguna vez fue.
Reajuste
¿Será que mientras corre el tiempo y nos relacionamos más y más con las personas, desgastamos esas relaciones al grado de dejar el trato amable y aborrecerse? Cultivar una amistad, sin duda, es un arte. Y últimamente siento que he perdido la habilidad para relacionarme decentemente con las personas cercanas a mí. Creo que han aumentado mis faltas de cortesía y la falta de tiempo libre reduce las posibilidades de que pueda ver a mlos amigos que viven más lejos y veo muy de vez en cuándo.
Ahora me siento en medio de un periodo de "reajuste" de mis relaciones. Unas amistades se terminan, otras, espero fortalecerlas. No sé qué esperar. Es raro cuando tus dinámicas amiguiles cambian, terminas conociendo más a fondo a otras personas que jamás imaginaste que considerarías amigos verdaderos. Pero creo estar seguro de una cosa. Si alguien del que te distanciaste en un momento determinado es en verdad tu amigo, tarde o temprano se recuperará la amistad. No será lo mismo, pero al menos esos momentos incómodos desaparecerán, esos en los que hay que convivir en alguna reunión con algún ex-cuate que te aborrece. Si un amigo es en verdad amigo, habrá perdón, recoinciliación, sin importar qué tan ojete se haya sido. Verdad Eve?
07 January 2007
La frase de la semana
"En Toluca, el cambio se queda"
Cortresía del H. Ayuntamiento (panista) de Toluca de Lerdo, Edomex, 2006-2009
03 January 2007
Mi reprobable yo
Eso fue exactamente lo que pasó ayer con el chico CIDE. Al llamarme el viernes pasado me daba a entender que en efecto estaba interesado, claro que a estas alturas yo ya había perdido todo interes whatsoever en salir con él. Una serie de episodios en los que él fue a las sesiones de ajedrez de los viernes me hicieron conocerlo un poco más a fondo y darme cuenta que ni al caso con él. Las referencias que recibí de tres fuentes diferentes que lo conocían en sus tiempos de estudiante universitario tampoco le daban mucho puntos. Pero acepté salir con él porque estaba yo muy intrigado en descubrir de primera mano sus intenciones hacía mí. ¿Acaso era closetero y nunca había salido con güey en su vida? Tal vez no era eso, tal vez quería organizar conmigo algún grupo de estudio con miras al examen del SEM que será en febrero (y que se supone que él también tomará). Además, en vista de que para mis adentros esa llamada del viernes había sido una victoria para mi ego, me propuse ir a esa cita para mandar el mensaje de que, por tardado, por sonso, o por indeciso, el hombre jamás tendría this piece of fine meat. Vestido lo suficientemente bien com para hacer voltear miradas (un saquito de pana en invierno nunca falla), pero no como salir de antro (hello? era martes, iríamos al cine) lo recogí en su trabajo. Fue en este momento en el que salieron a relucir los primeros dos puntos malos (desde mi punto de vista superficial) del chico CIDE: 1.- el hecho de que yo lo fuera a recoger indicaba indudablemente que el sujeto NO TENÍA CARRO y 2.- Su outfit dejaba mucho que desear. Amigo, si vas a salir en una primera cita con un chico que te interesa haz un esfuerzo. La plática en la que se decidiría la película que veríamos fluyó de manera positiva. Sus conocimientos cinematográficos fueron un aliciente. Mi actitud totalitaria when it comes to movie-going me había hecho investigar con antelación un conjunto de películas, horarios y complejos cinematográficos en la ciudad. Así que pobre no tuvo muchas alternativas y se decidió de manera conjunta ir a ver la nueva de Cuarón. Como el horario de la película lo ameritaba, fuimos a tomar un café a un Starbucks cercano y fue ahí donde sus intenciones salieron a flote. En efecto, el hombre estaba interesado en mí, en efecto, él era gay y se había percatado desde el día no 1 sobre mi gaydad (gracias a mi pulserita reveladora). La conversación fue fluida, pero varios de sus comentarios me habían hecho pensar que el hombre era closetero. Así que de camino al cine le pregunté "¿De qué nivel de closetería estamos hablando?" La respuesta fue el tercer shock y el punto más malo de toda la velada. Resulta que a pesar de que el hombre tiene amigos que son como él y como yo (y como TÚ que estás leyendo esta nota), y que en su casa medio que saben de él, a pesar de que ha tenido más de un novio y se sabe gay desde la prepa, el hombre maneja cierto nivel de closetería que a mí me parece inaceptable. NO sólo laboral, sino también de amigos no tan cercanos y compañeros de universidad. That settled it, no había ningun chance que pasara algo significativo aquí. Fuimos al cine y me contuve. A diferencia de otras citas en las que por costumbre mis manos desviaban su curso hacia una pierna en el asiento de a lado, esta vez no lo hice. Además, la película estaba en verdad buena.
Acabó la película y me ofrecí llevarlo a su casa, pero él sugiere que hagamos alguna otra cosa porque no era muy tarde. Optamos por ir por chelas a Coyoacán. La plática era bastante fluída, pero no tanto como para mantenerme interesado en repetir la experiencia. Además su sentido del humor no se me hizo de lo mejor (turn off No. 4). Después de una veintiúnica chela lo llevé a su casa. Fue ahí donde todo se echó a perder. Hasta ese punto yo no había dado brazo a torcer, pero ya en el coche, el sujeto estaba literalmente sobres y yo no oponía demasiada resistencia. Para cuando lo llevé a su casa que estaba lejísimos (turn off no 5, location location location!) pensé "what the hell?" y me despedí de beso en la boca (turn off no. 6 y último). Blah. Ahora creo que él piensa que estoy interesado. Y a raíz de todo esto, confirmé que mi chafi actitud en esa cita es parte de un patrón que habré de romper.
Eso sí, salí con el chico CIDE, lo conocí y traté con él lo suficiente como para darme cuenta que no es partido.
30 December 2006
CUELLITOS
Los hace Kali (Orly)
Baras Baras
Yo ya tengo el mío
No sin una bufanda, pero abrigan igual
No son chalina, pero también son estilacheros
son --------> CUELLITOS!!
(adquiera el suyo)
http://cuellitos.blogspot.com
La cuenta, por favor
Al enterarnos que la dichosa promoción no existía y se reanudaría hasta enero 2007, una muy asertiva Orly (Kali) le exigió al gerente que había que avisarles oportunamente a los inocentes comensales (nosotros) de las restricciones que aplicaban a sus promociones. Minutos después, aparatosamente cayó un capuchino sobre la mesa, y el charquito tuvo que ser limpiado, de mala gana, por el mismo gerente al que la Orly "asertividad" Rosales le había leído la cartilla momentos antes.
La velada, con todo y esos incómodoso accidentes, sirvió para que nos pudiéramos poner al día sobre las vidas de Laura y Piero, y de la de Tamara, así como de la nueva y misteriosa vida de Hiro, quien se mudó a Querétaro hace tres meses y ni nos avisó. También me enteré que jmi Blog es ampliamente leído por varias personas, algo que me sorprende en vista de los pocos comentarios que trecibo (COMENTEN PERSONAS!). Gracias por leerme. Al menos así, la gente que no puedo ver tan seguido se entera de mis cosas.
Pero lo que se llevó la noche fue el oso que hice al final de la velada, en el momento en el que estábamos ávidos de pedir la cuenta. Como no nos pelaban, no tuve empacho en pararme para pedirle al primer mesero que me topara la cuenta de mi mesa. Hago lo propio, le digo a un chavito "¿me puedes dar la cuenta de esa mesa?" y él me responde "¿que? no te entiendo". Inmediatamente me doy cuenta de mi error. El sujeto no trabajaba de mesero ahí, estaba sentado a par de mesas más allá y se había parado al baño.
Moraleja de la historia: No corran el riesgo de que los confundan con meseros, no vayan a cenar a un restaurante vestidos de pantalón negro y camisa blanca OK?
